Connect with us
Multigestion Publi

Historia

Cuando los marcheneros apedrearon a los toreros para que siguiera el tercio de varas

Published

on

La Feria Taurina de Marchena de 1904 terminó de forma inesperada.  “Los Cafres queriendo que siguiera el tercio de varas apedrearon a los toreros que resultaron milagrosamente ilesos de aquella muestra civilizadora de los hijos de aquella tierra Marchena” escribió el crítico Mingolo en crónica ilustrada por fotos de Domínguez.

La crónica se publicó en Octubre de 1904 la revista la Fiesta Nacional semanario taurino editado en Barcelona.

La primera corrida fue el primero de septiembre con una entrada floja. Los cuatro toros fueron mal presentados y no anduvieron sobrados de poder ni bravura. Tomaron 19 varas por cuatro caídas y un caballo.

Antonio Montes quedo mal estoqueando, muleteando y toreando. Uno del público le regaló una cigüeña, lo que produjo gran hilaridad. Morenito de Algeciras quedó bien en ambos y se hizo aplaudir.

Antonio Montes por resentirse de la cogida de Linares y quizá por lo de la cigüeña fue sustituido por Félix Velasco lo que el público recibió con agrado pues se vio la plaza mucho más concurrida. Los toros de Moreno-Santamaría fueron muy bien presentados pero salvo el primero resultados mansurrones, tomaron 20 varas por 10 caídas y 3 caballos.

Félix Velasco. El primer toro llegó  al último tercio hecho un guasón pero el Espada estuvo muy valiente y lo mato de tres pinchazos buenos, media en lo alto y un descabello. Mató al tercero de una superior embraguetandose, logrando gran ovación.

Toreando y en quites estuvo superior por lo que fue incesantemente ovacionado Morenito de Algeciras quedó muy lucido en ambos y cosechó también muchos aplausos en la brega en el último toro.

Los Cafres queriendo que siguiera el tercio de varas apedrearon a los toreros que resultaron milagrosamente ilesos de aquella muestra civilizadora de los hijos de aquella tierra Marchena escribió el crítico Mingolo. Las fotos son del fotógrafo Domínguez.

Continue Reading

Historia

20 personas murieron en la crecida del Rio Blanco en Aguadulce en 1949

Published

on

By

20 personas murieron en la crecida del Rio Blanco en Aguadulce el 28 de septiembre de 1949 según reflejó el ABC de Sevilla del 29 del 9 de ese año. El puente medieval, construido en torno a 1400 se mantiene en pie y ha visto como el agua arrancaba por dos veces, el puente metálico. 

El puente de piedra de Aguadulce estaba ruinoso en 1850 por lo que la Diputación de Sevilla encarga  reconstruirlo al arquitecto de Sevilla Balbino Marrón según El Heraldo de Madrid de 21 de agosto de 1850, dentro de los planes de construcción de la carretera Sevilla Málaga, carretera construída por presidiarios.

Los presidiarios que la construían pernoctaban en las cárceles de los municipios por donde transcurrían las obras tal y como explica La España 20 de Abril de 1852.

“Los trabajos preparatorios de la carretera, que ha de enlazar á Sevilla con Málaga y Granada, continúan con la mayor actividad. Los señores Marrón y comandante del presidio han acordado las medidas necesarias a fin de instalar los cuarteles que han de servir para los presidiarios que se dedican á este trabajo, cuyos locales se están habilitando para el efecto en las villas de Osuna, Arahal, Paradas y Marchena”.

Las lluvias torrenciales caídas ese día provocaron la unión del Río Blanco con varias torrenteras  inundando la estación de tren de Aguadulce  y arrasando cuando en cuando encontraron en un frente de medio kilómetro, al tiempo que el agua provocaba la caída del puente sobre la vía y arrastraba diez vagones. El agua irrumpió de forma repentina, violenta e imprevista llevándoselo todo a su paso.

La imagen puede contener: cielo, exterior y agua

El jefe de estación y su familia pudo salvarse huyendo hacia los lugares más elevados pero murió el factor de circulación José Muñoz Cela que acudió a ayudar a su familia, mujer, criada y dos hijos.

Dentro de la estación de Aguadulce había quedado parado un tren para repostar agua, mientras sus diez vagones quedaban sobre el puente metálico. Al llegar la tromba de agua se llevó por delante los diez vagones del tren.

La imagen puede contener: cielo y exterior

El agua superó en dos metros la altura de la pasarela ferroviaria que tiene 30 metros de largo, y se llevó por delante el puente de hierro pese a su peso de varias toneladas, al haber perdido  sus pretiles por la fuerza del agua. El puente giró en ángulo recto por la fuerza de corriente siendo desplazado perpendicularmente hacia la carretera arrastrando en su caída y cayendo al agua los 10 vagones.

Chozas y casas que había en los alrededores fueron arrasadas. Vagones que quedaban en la estación de Aguadulce fueron arrastrados igualmente por las aguas del Río Blanco pese a estar cargados totalmente.

Un coche que iba a Sevilla con tres viajeros paró sobre el puente de piedra al contemplar lo sucedido y bajaron dos de sus ocupantes, que fueron los que se salvaron, el tercer ocupante del coche fue arrastrado con el vehículo por la fuerza de la corriente.

Algunos cadáveres aparecieron en el cercano pueblo de El Rubio a más de una legua de distancia y otros fueron encontrados en Ecija.   La choza de un porquero llamado Manuel Del Tabaco donde estaban su mujer y cuatro hijos también fue arrasada y la mujer se pudo salvar porque quedó atrapada en el lodo, desnuda por la fuerza del agua. El ejército acudió a ayudar y unas 40 personas que quedaron sin casa fueron acogidos por el Alcalde Manuel Durán en su propia casa.

Continue Reading

Historia

Jarabe de incienso, aceite de ruda y otras formas de curar un catarro, según los médicos de 1627

Published

on

By

El médico del Duque de Arcos Licenciado Alonso Fajardo de León natural de Marchena, escribió una obra sobre la curación de un catarro en 1627, obra impresa en Marchena por el impresor Luis Estupiñán en 1627. 

SANER MAS Diego Sánchez, un sabio del Renacimiento en la corte Ducal de Marchena

En realidad se trataba de justificarse y defenderse por la muerte de uno de sus pacientes que además era administrador del Duque de Arcos.  Fue en tiempos en que El Padre Luis de Tero, capuchino era “confesor de su excelencia el Duque de Arcos” y Pedro Sánchez de Ayala era criado del Duque.

Entre los productos que le recetaron para tratar la pulmonía estaban el Aguamiel, baño de brazos y piernas, dieta, sangrías, purgas, jarabe de incienso, aceite de ruda, entre otras. Todos productos del campo que se guardaban en botes en las boticas.

 El cabildo municipal de Marchena autoriza a Francisco de Medina -primer boticario de Marchena- a poner una tienda de botica el 7 de junio de 1535 poco después de llegar el famoso Doctor Diego Sánchez el 7 de julio de 1533 con 25-30 años para ejercer como médico contratado por los Duques, junto a un maestro y cátedra de gramática y un boticario.

A este paciente lo vieron Juan de Angulo, otro de los médicos del Duque de Arcos “que le curaba la purga y la destilacion” cuando “empezó el paciente a respirar con dificultad”. También lo vieron el licenciado Juan Gascón, el licenciado Fernando Enríquez, el licenciado Cristóbal Ponce, y el autor del libro Alonso Fajardo de León, autor del libro que era primer médico oficial del Duque.

A falta de literatura científica los médicos tenían por costumbre exponer sus casos y opiniones, e imprimirlos en forma de libro para compartir casos, ensalzar el buen nombre y prestigio de los médicos, a atacar a otros médicos rivales y a defenderse a sí mismos.

 El paciente y víctima, murió sin ser curado y era un hombre de 67 años, rubio “siempre muy bien mantenido en cantidad y calidad” que no hacía ejercicio físico y que estaba “demasiadamente ocupado en negocios de papeles y gobierno a un Príncipe con sumo cuidado”.

Enfermó en primavera con los síntomas de un catarro, dolor de cabeza y úlceras en la espalda y murió cuarenta días más tarde de unas complicaciones de la pulmonía que le afectaron a órganos vitales, después de haber sido tratado por los mejores médicos que tenía el Duque.

El doctor Bartolomé Núñez Guillén que trató a este enfermo, no salió contento del tratamiento que le habían puesto por lo que imprimió una “docta apologia” contra la actuación del médico del Duque en Marchena que había hecho este tratamiento terminado en muerte.

Se sabe que ser médico de Marchena era un cargo prestigioso porque tenía que tratar a los Duques y al Hospital de Marchena (Misericordia) y porque este puesto estaba entre los mejor pagados del país. Los médicos nacidos aquí y los que pasaron por Marchena, estaban entre los mejores de Andalucia.

Continue Reading

Actualidad

Manuel Luque restaura el cristo franciscano de la parroquia de San Miguel “que pudo pertenecer a una hermandad de Veracruz”

Published

on

By

El pasado sábado se presentó la restauración del Cristo franciscano de la parroquia de San Miguel, restaurado por Manuel Luque, restaurador de Gines. 

Se trata de un cristo de tipología franciscana y fechado a finales del siglo XV (1480-90) conservado en la parroquia de San Miguel de Marchena que hasta ahora no se exponía al culto por su mal estado de conservación.

La imagen puede contener: 1 persona, de pie

Tras la desamortización – S. XIX- los bienes de Santa Eulalia fueron depositados en San Miguel y de allí repartidos a distintas iglesias de Marchena, como Veracruz y San Sebastián. Se quedó en el templo el crucifijo de taracea, tipología Jerusalén que preside la mesa del altar mayor. Este crucifijo tiene un metro veinte de altura y destaca por su estudio anatómico mientras que su rostro es arcaico. Originalmente tuvo corona de espinas y aún está en el taller del restaurador.

La imagen puede contener: 2 personas

“Por el color de los restos de policromía verde hallada en la cruz podría decirse que perteneció a una hermandad franciscana o de la Vera Cruz” señala el restaurador Manuel Luque. “Es una atribución mía. No soy historiador. Soy licenciado en Bellas Artes pero es verdad que responde a esa tipología de cristo franciscano”.

La imagen puede contener: 1 persona

La restauración ha sido profunda. “Primero estuvo tres meses en una bolsa hermética con productos para desinfectar la imagen del crucificado ya que tenía un severo ataque de xilófagos. Después se fijó la policomía y los estratos sin un fijativo que endureciera las zonas de la madera afectada por los insectos y a continuación una media limpieza que se ha realizado á punta de bisturí. Se decidió así para no retirar las patinas originales y la del tiempo” explica el restaurador.

“También se ha procedido a la reintegración volumétrica del soporte (dedos y algunas zonas como el omóplato derecho que estaban muy afectados por el ataque de xilófagos y se sellaron los agujeros de los insectos”.

También se ha procedido a la reintegració de la preparación y de color con técnicas reversibles y con el criterio de diferenciación y se finalizó con una protección de las obra. En la cruz ha aparecido “restos de policromia verde, como eran muy escasos se decidió pintarla con técnica reversible del mismo color que los restos de policomía que tenía. Los nudos fueron reintegrados con técnica reversible de oro también al rigatino”.

Continue Reading

Actualidad

Una ruta por la arquitectura funeraria ducal de Sevilla, Osuna y Marchena

Published

on

By

A veces se olvida que los grandes monumentos, aquellos que dan fama a nuestros pueblos y ciudades son en realidad grandes panteones funerarios que sirven como enterramiento a grandes familias, gobernantes y nobleza. 

Ocurre con la Colegiata de Osuna donde está el panteón de los Duques de Osuna, que llegaron a tener en vida mucho dinero y poder, y también con los conventos de San Agustín de Sevilla y Marchena y el templo de Santo Domingo de Marchena.

CONVENTO DE SAN AGUSTIN DE SEVILLA

El convento de San Agustín de Sevilla fue el primer lugar de enterramiento de la familia Ponce de León en Sevilla hasta Don Rodrigo, finales del siglo XV. A partir de entonces los panteones ducales se trasladan a Marchena.

Dicho edificio está hoy en ruinas pero sabemos cómo era por José Manuel Montero de Espinosa cronista que escribió en 1817 un libro de antigüedades del convento San Agustín y de la imagen del Santo Crucifijo que en el se veneraba. El convento de San Agustin de Marchena fue contruido a imagen del de Sevilla, es decir como gran panteón ducal de los Ponce.

Los agustinos llegaron a Sevilla con el Rey San Fernando en 1249 desde Córdoba y se instalaron en unas casas de la Puerta de Carmona. Una serie de señores entre ellos los Carranza beneficiaron al convento hasta que por fin los Ponce de León se convirtieron en sus patronos principales.

En el panteón bajo el altar mayor estaban enterrados todos los Señores de Marchena hasta el Marqués de Cádiz, tumbas luego trasladadas a la cripta de La Anunciación, hoy Facultad de Bellas Artes tras la invasión francesa. A partir de Luis Cristóbal Ponce de León empiezan a enterrarse en Marchena en el convento de San Pedro Mártir

SAN AGUSTIN DE MARCHENA

El cuerpo de Don Manuel Ponce de León que había sido trasladado desde la parroquia de San Ginés de Madrid, donde estuvo sepultado desde 1693 a la iglesia vieja de San Agustín de Marchena el 29 de Agosto de 1696 y depositado provisionalmente en un “nicho en la pared por la parte del claustro, arrimado a la sala de Profundis, como un tramo a la mano derecha”, luego sería enterrado en la sacristía nueva del templo que tanto deseó concluir, el 14 de enero de 1766.

La esposa de Manuel Ponce de León se separó de su marido y destinó los fondos previstos por su marido para gastarse en San Agustin de Marchena en su propio panteón, que es el mas importante del Monasterio de Gudalupe, Cáceres.

Su propio hijo y otros descendientes de la familia Láncaster en Marchena estaban enterrados en la cripta del convento de Capuchinos de la Plaza Ducal y posteriormente fueron llevados a San Juan menos los de la platriarca Doña Guadalupe que fueron llevados al monasterio guadalupano de Cáceres.

SANTO DOMINGO DE MARCHENA

El Vicario fray Domingo de Baltanás aconsejó al I Duque de Arcos Rodrigo Ponce de León, quien tenía necesidad de un heredero que no llegaba, hacer un voto a San Pedro Mártir. Si llegaba el hijo que esperaba prometió reconstruir el convento en un mejor sitio y mantener 20 religiosos. Construyó entonces el convento de Santo Domingo en el centro de Marchena y allí mandó que se enterraran su familia y descendientes incluido el propio Rodrigo y su hijo Luis Cristóbal y sus esposas e hijos que eran varios miembros de la familia Téllez Girón. El templo también fue sede de la Inquisición.

10

PANTEON DE LA FAMILIA CASANOVA, GENOVESES

El panteón de la familia genovesa Casanova es uno de los más llamativos del Cementerio de Marchena. Su símbolo es un ángel con una estrella en la frente. Se trata de una familia genovesa que vivió en Marchena en los siglos XVIII y XIX. Desde entonces no viven en nuestro pueblo pero aquí se conserva su panteón.
La capilla de San Roque es la parte más antigua del cementerio ya que existe desde la época medieval cuando se hizo popular construir ermitas a santos católicos a la entrada de los pueblos. Es decir la capilla existía antes que el cementerio. Antes del XIX todos los enterramientos estaban en las iglesias.

Pedro Casanova y Fauria procedente de Francia se instaló en Marchena -calle Santa Clara- entre los años 1751-1756, y tenía varias rentas. Tuvo un solo hijo D. Francisco de Casanova, en 1776 era Alcalde ordinario por los hijosdalgo.

En Cádiz y en Marchena los genoveses fueron comerciantes, prestamistas y banqueros al servicio de los Ponce de León desde el XVI. Agustín de Pradola (1524) -OSUNA,C.148,D.45-62- Constantín Gentil (1524), ambos comerciantes y Domingo Gentil, fue prestamista en 1482.

COLEGIATA DE OSUNA Y RUTA POR LA ARQUITECTURA FUNERARIA

En la Colegiata de Osuna están enterrados los Duques de Osuna.  El Ayuntamiento de Osuna a través de las áreas de Turismo y Cultura, organiza la ruta sobre la “Arquitectura de la muerte en Osuna. Visita a los espacios funerarios”.

Resultado de imagen de colegiata de Osuna

Una iniciativa con la que se pretende mostrar otra forma de entender la festividad de Todos los Difuntos, por lo que se trata de ofrecer al visitante, local o foráneo, un recorrido histórico y cultural por los diferentes espacios funerarios de Osuna.
En esta ocasión se visitarán el Panteón Ducal de la Capilla del Santo Sepulcro de la Colegiata y el cementerio municipal, un espacio funerario producto de las reformas liberales del siglo XIX.
La reserva de plazas para estas visitas se realizan en la Oficina de Turismo, ubicada en el Museo de Osuna (Tfn: 954 815 732).

La imagen puede contener: texto

Continue Reading
Advertisement

5000 PERSONAS AL DIA Y 80.000 AL MES

  • Email
  • Teléfono
    ANUNCIATE CON NOSOTROS 955845142-744486390
  • Dirección
    Compañia 8 A Bajo Izda, Marchena, Sevilla.

Categorías de los productos

Facebook

LO MAS LEIDO

error: Content is protected !!