Connect with us
Multigestion Publi

Historia

Fray Luis Bolaños en la cultura popular de Argentina

Published

on

El Relato “Milagro” de Manuel Múgica Laínez cuenta el momento en que el marchenero Fray Luis de Bolaños recibe en Buenos Aires la noticia de que su compañero de juventud al que conocio en su etapa formativa en Espartinas, convento de Loreto, Francisco Solano, ha muerto.  De esta forma se muestra lo presente que está el fraile franciscano marchenero en la cultura popular.

Resultado de imagen de tumba fray luis de Bolaños

Además el 4 de junio se ha iniciado proceso de beatificación de Fray Juan Bernardo quien fue discípulo de fray Luis de Bolaños, creador de la grafía guaraní, fundador de Caazapá, protagonista del milagro del Ykua Bolaños”, entre otros.

El relato Milagro forma parte del libro Misteriosa Buenos Aires es una obra de ficción del escritor argentino Manuel Mujica Láinez compuesta por 42 relatos breves cuya acción está centrada en la ciudad de Buenos Aires, desde su primera fundación en 1536 hasta el año 1904. El libro fue llevado al cine en 1981.

Los cuentos de la colección pertenecen en su mayoría al género realista, aunque los hay también fantásticos y maravillosos. Se combinan en el libro personajes reales y ficticios en una prosa sumamente lírica y ornamentada, característica del autor. El cuento forma parte del espectáculo teatral “La cama china”, un tributo a Mujica Lainez”.

Manuel Mujica Lainez, como buen historiador, escribe sobre personajes reales.
San Francisco Solano, misionero franciscano, nació en Montilla (Córdoba- España), en 1549 y murió en Lima (como dice el cuento), en 1610. Catequizó Chile, Panamá, Argentina y especialmente Perú y fue canonizado en 1726. Fray Luis de Bolaños (su más fiel seguidor), está enterrado en la Iglesia de San Francisco en la esquina de Alsina y Defensa de la Ciudad de Buenos Aires.

Relato; MILAGRO -1610.  De Manuel Múgica Laínez.

El hermano portero abre los ojos, pero esta vez no es la claridad del alba la que, al deslizarse en su celda, pone fin a su corto sueño. Todavía falta una hora para el amanecer y en la ventana las estrellas no han palidecido aún. El anciano se revuelve en el lecho duro, inquieto. Aguza el oído y se percata de que lo que le ha despertado no es una luz sino una música que viene de la galería conventual. El hermano se frota los ojos y se llega a la puerta de su habitación. Todo calla, como si Buenos Aires fuera una ciudad sepultada bajo la arena hace siglos. Lo único que vive es esa música singular, dulcísima, que ondula dentro del convento franciscano de las Once Mil Vírgenes. El portero la reconoce o cree reconocerla, mas al punto comprende que se engaña. No, no puede ser el violín del Padre Francisco Solano.

Imagen relacionada

El Padre Solano está ahora en Lima, a más de setecientas leguas del Río de la Plata. ¡Y sin embargo…! El hermano hizo el viaje desde España en su compañía, veinte años atrás, y no ha olvidado el son de ese violín. Música de ángeles parecía, cuando el santo varón se sentaba a proa y acariciaba las cuerdas con el arco. Hubo marineros que aseguraron que los peces asomaban las fauces y las aletas, para escucharlo mejor, en la espuma del navío. Y uno contó que una noche había visto una sirena, una verdadera sirena con la cola de escamas y el cabello de líquenes negros, que escoltó por buen espacio a la flota, balanceándose en el oleaje a la cadencia del violín.

Pero esta música debe ser otra, porque el Padre Francisco Solano está en el Perú, y para bajar del Perú a Buenos Aires, en las tardas carretas, se necesita muchísimo tiempo. ¡Y sin embargo, sin embargo…! ¿Quién toca el violín así en esta ciudad? Ninguno. Ninguno sabe, como Solano, arrancar las notas que hacen suspirar y sonreír, que transportan el alma.

Los indios del Tucumán abandonaban las flechas, juntaban las manos y acudían a su reclamo milagroso. Y los jaguares de las selvas también, como esos tigres de las pinturas antiguas que van uncidos por guirnaldas a los carros triunfales. El hermano portero ha sido testigo de tales prodigios en San Miguel del Tucumán y en La Rioja, donde florece el naranjo plantado por el taumaturgo.

Es una música indefinible, muy simple, muy fácil, y que empero hace pensar en los instrumentos celestes y en los coros alineados alrededor del Trono divino. Va por el claustro del convento de Buenos Aires, aérea, como una brisa armoniosa, y el hermano portero la sigue, latiéndole el corazón.
En el patio donde se yergue el ciprés que cuida Fray Luis de Bolaños, el espectáculo de encantamiento detiene al hermano lego que se persigna. Ya avanza el mes de julio, pero el aire se embalsama con el olor y la tibieza primaverales. Todo el árbol está colmado de pájaros inmóviles, atentos.

El portero distingue la amarilla pechuga del benteveo y la roja del pecho colorado y el luto del tordo y las plumas grises de la calandria y la cresta del cardenal y la cola larga de la tijereta. Nunca ha habido tantos pájaros en el convento de las Once Mil Vírgenes. Los teros se han posado sobre un andamio, allí donde prosiguen las obras que Fray Martín Ignacio de Loyola, obispo del Paraguay y sobrino del santo, mandó hacer. Y hay horneros y carpinteros entre las vigas, y chorlos y churrinches y zorzales y picaflores y hasta un solemne búho. Escuchan el violín invisible, chispeantes los ojos redondos, quietas las alas. El ciprés semeja un árbol hechizado que diera pájaros por frutos.

La música gira por la galería y más allá el hermano topa con el perro y el gato del convento. Sin mover rabo ni oreja, como dos estatuas egipcias, velan a la entrada de la celda de Fray Luis de Bolaños. Cuelga entre los dos una araña que ha suspendido la labor de la tela para oír la melodía única. Y observa el hermano portero que las bestezuelas que a esa hora circulan por la soledad del claustro han quedado también como fascinadas, como detenidas en su andar por una orden superior. Ahí están los ratoncitos, los sapos doctorales, la lagartija, los insectos de caparazón pardo y verde, los gusanos luminosos y, en un rincón, como si la hubieran embalsamado para un museo, una vizcacha de los campos. Nada se agita, ni un élitro, ni una antena, ni un bigote.

Resultado de imagen de fray luis de bolaños

Apenas se sabe que viven por el ligero temblor de los buches, por un rápido guiño. El hermano portero se pellizca para verificar si está soñando. Pero no, no sueña. Y los acordes proceden de la celda de Fray Luis. El lego empuja la puerta y una nueva maravilla le pasma. Inunda el desnudo aposento un extraño clamor. En el medio, sobre el piso de tierra, se recorta la estera de esparto que sirve de lecho al franciscano. Fray Luis de Bolaños se halla en oración, arrobado, y lo estupendo es que no se apoya en el suelo sino flota sobre él, a varios palmos de altura. Su cordón de hilo de chahuar pende en el aire. Así le han visto en otras oportunidades los indios de sus reducciones de Itatí, de Baradero, de Caazapá, de Yaguarón. En torno, como una aureola de música, enroscan su anillo los sones del mismo violín.

El hermano portero cae de hinojos, la frente hundida entre las palmas. De repente cesa el escondido concierto.

Alza los ojos el hermano y advierte que Fray Luis está de pie a su lado y que le dice:

-El santo Padre Francisco Solano ha muerto hoy en el Convento de Jesús, en Lima. Recemos por él.

-Pater Noster… -murmura el lego.

El frío de julio se cuela ahora por la ventana de la celda.

Al callar el violín, el silencio que adormecía a Buenos Aires se rompe con el fragor de las carretas que atruenan la calle, con el tañido de las campanas, con el taconeo de las devotas que acuden a la primera misa muy rebozadas, con las voces de los esclavos que baldean los patios en la casa vecina. Los pájaros se han echado a volar. No regresarán al ciprés de Fray Luis hasta la primavera.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Historia

Luis Colón: El nieto polígamo del descubridor de América

Published

on

By

El nieto de Colón, Luis Colón y Álvarez de Toledo (Santo Domingo, 1522 – Orán, 1572) heredó de su padre Diego Colón numerosos títulos y riquezas y  no conoció las penurias de su abuelo.

001

Probanza de que el hijo de Luis Colón, Cristóbal, era ilegítimo.

Pleiteó contra la monarquía pidiendo más títulos -virrey o gobernador de Indias- pero el Rey lo desterró y encarceló en Orán por haberse casado con varias mujeres cuando aún no habían conseguido la nulidad eclesiástica de sus matrimonios anteriores.  También pleiteó sin éxito contra el clero por la propiedad de la biblioteca colombina, que su tío Hernando Colón donó al cabildo catedralicio hispalense.

Imagen relacionada

En 1554 intentó vender el primer diario de a bordo de su abuelo el Almirante, pero no lo logró. Vendió la Historia del Almirante Cristóbal Colón, escrita por su tío Hernando, a Baliano de Fornari, quien la publicó en Venecia.

Imagen relacionada

Fue I duque de Veragua, I duque de la Vega, II marqués de la Jamaica, III almirante de las Indias, y gobernador de la Capitanía General de Santo Domingo entre 1540 y 1543 y como todos los descendientes de Colón disfrutó de unas rentas reales de 10.000 ducados anuales hasta finales del siglo XIX. Además heredó de su padre Diego Colón una azucarera en La Española (isla de Santo Domingo) y el rey le dio quince mil pesos de oro por méritos militares.

Su dinero no le libró de la cárcel de  Orán por bígamo y polígamo, al tratar de casarse con cinco mujeres sin esperar la nulidad eclesiástica de sus matrimonios anteriores.

En 1554 trató de casarse con Ana de Castro Osorio, hija de los condes de Lemos, pero no pudo porque aún no tenía la nulidad de su matrimonio con María de Orozco. Tampoco fue legal su matrimonio con María de Mosquera. Roma se niega a concederle la nulidad y fue acusado de bigamia, juzgado y encarcelado soportando largos pleitos que le condenaban a no casarse.

Resultado de imagen de diego colon

No perdía el tiempo. Pisó las cárceles de Arévalo, Medina del Campo y Simancas donde San Francisco de Borja, lo convence para reconocer a María de Mosquera como su única mujer. Condenado a destierro en Orán apela al Rey, pero antes de irse a Africa, tuvo tiempo de burlar a los guardia reales que lo tenían confinado en la cárcel madrileña y casarse en 1563 en el mes de septiembre por cuarta vez con Ana de Castro y ser nuevamente encarcelado.

Imagen relacionada

Pero aquí no acaban sus matrimonios. Antes de su encarcelamiento se casó por quinta vez con Luisa de Carvajal a quien dejó embarazada.   Luis Colón se casó con ella, de forma clandestina, el 26 de mayo de 1565, día en que nació un hijo, bautizado con el nombre de Cristóbal Colón. Luis Colón partió hacia el destierro de Orán en 1567, acusado de polígamo, donde murió cinco años después siendo enterrado en el convento de San Francisco de Orán.

Imagen relacionada

Continue Reading

Historia

La olvidada ascendencia judía de los principales nobles y reyes castellanos

Published

on

By

Los dos primeros duques de Medina Sidonia fueron judíos conversos.  “El II Conde  de Niebla tuvo serios problemas. El I también, porque eran conversos” afirmaba la Duquesa de Medina Sidonia, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, en 1994, en el reportaje “El legado de la Duquesa” de Los Reporteros Canal Sur” donde narra cómo recuperó e inventarió más de seis millones de documentos.

Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, el actual duque de Medina Sidonia afirmó el 10 de diciembre de 2013 en un acto en Gibraltar que tiene sangre judía, pidió perdón y se sintió avergonzado por la expulsión de 1492. 

El primer Conde de Niebla converso del judaísmo al cristianismo, se llamó Juan Alonso Pérez de Guzmán (1342-1396), y se casó en segundas nupcias con Beatriz de Castilla hija bastarda del rey que tuvo con su amante Beatriz Ponce de León, hija del I señor de Marchena  Pedro Ponce de León “el Viejo”.
Encontramos pues que la madre del II Conde de Niebla, judío converso, Enrique de Guzmán (1375-1436) fue Beatriz Ponce de León amante del rey Enrique II de Castilla.

En marzo de 1473, el Duque de Medina Sidonia permitió a Pedro de Herrera que 4000 judíos que huían de Córdoba se asentaran en Gibraltar, que era del Duque.

De aliados a enemigos

La Alianza entre Ponces y Guzmanes a inicios del siglo XIV.  Otra Beatriz Ponce de León  se había casado en 1303 con Juan Alonso Pérez de Guzmán, hijo de Guzmán el Bueno, II señor de Sanlúcar de Barrameda. Y para reforzar aún más los vínculos entre ambas familias, en 1303 Fernando Ponce de León, hermano de Beatriz se casa con Isabel Pérez de Guzmán, hija mayor de Guzmán el Bueno.  Beatriz Ponce de León era pues esposa del segundo señor de Sanlúcar de Barrameda y hermana del primer señor de Marchena. Ambas casas quedaban así unidas. Guzmán el  Bueno entregó Marchena y Rota como dote de boda a Fernán Pérez Ponce de León.   Nada hacía pensar entonces que a finales del siglo XV llegarían a ser enemigos. ​

La rama judía del Rey Fernando El Católico y del Duque de Alba

Fernando «El Católico» era hijo de Juan II «El Grande», descendiente de Fernando de Trastámara, primer Rey de Aragón. Su madre era Juana Enríquez, también Trastámara. Rama iniciada por Don Fadrique de Castilla –hermano gemelo del Rey Enrique II que asesinó a su hermano Pedro I «El Cruel».

El origen de todos fue Alfonso Enríquez, Almirante de Castilla, hijo de una relación fuera del matrimonio, cuya madre fue Doña Paloma, una mujer judía nacida en la población sevillana de Guadalcanal, según el cronista portugués Fernao Lopes teoría aceptada hoy en día por los historiadores: el almirante fue hijo de una judía.  Es decir toda la rama materna del Rey Fernando El Católico era judía.

En Castilla los romanceros decían «casi no hay señor que no descienda de Doña Paloma». Por ejemplo Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez, II Duque de Alba, estaba emparentado con doña Paloma por las mismas vías que su primo Fernando «El Católico».

 

Continue Reading

Actualidad

Hallado un carro íbero, único en España en una tumba nobiliaria en Montemayor

Published

on

By

Un equipo de arqueólogos dirigido por Javier Moralejo Ordax ha encontrado uno de los pocos carros íberos hallados hasta ahora en la Península Ibérica en el transcurso de unas excavaciones en un campo de batalla cesarino cerca del asentamiento romano de Ulia (Montemayor), Córdoba.

43112848_311998019533123_3775467057106124800_o(1)

El hallazgo se ha producido dentro del proyecto “Ciudades y complejos aristocráticos ibéricos en la conquista romana de la Alta Andalucía”, que dirigen Fernando Quesada y Javier Moralejo Ordax, de la Universidad Autónoma de Madrid, y coordinado por el director del Departamento de Prehistoria y Arqueología, Fernando Quesada, financiada por el Ayuntamiento de Monemayor.  Se trata del Proyecto de la Actuación de “Prospección de superficie en el término de Montemayor” que también se denomina “buscando a Julio César” aprobada por la Junta de Andalucía.

La imagen puede contener: 3 personas, personas de pie, árbol, exterior y naturaleza

43199569_311998049533120_5008761564623273984_o

El hallazgo del carro se ha producido en el contexto de un escenario bélico cesariano que en éstas tierras se enfrentó a Pompeyo, pero los expertos señalan que no es un carro de guerra. Hay restos de proyectiles, de hondas, tachuelas de sandalias romanas, monedas. Restos de lo que parece que fue un campamento militar o un lugar en el que se produjo una batalla. La Guardia Civil vigila noche y día el yacimiento para evitar los expolios.

Y además se ha producido el extraordinario hallazgo de lo que probablemente sea la tumba de una persona de muy alto rango de la Cultura Ibérica (ss. VI-I a.C.).

43111322_312000226199569_8233077162513530880_o

El carro, desmontado, parece haber sido cuidadosamente colocado, capa por capa, junto con restos muy fragmentados de huesos calcinados y cenizas, y el conjunto fue cubierto con cantos rodados del propio nivel geológico del cerro. La prueba del Carbono 14 determinará su antigüedad exacta ya que no se sabe si es un carro usado en tiempos de Julio César o anterior.

Hasta el momento no se conoce un hallazgo comparable en toda la Península por la complejidad del conjunto y su estado de conservación. Es probable que esta tumba o depósito de ofrenda forme parte de una de las necrópolis de la antigua ciudad ibérica, muchas de ellas saqueadas y destruidas por expolio durante años.

La imagen puede contener: comida

El día 24 de Septiembre comenzaron los trabajos de campo de una ambiciosa investigación arqueológica en el entorno Montemayor (Córdoba), el antiguo Municipio romano de Ulia. En este lugar se libraron, según los textos clásicos, algunas de las más enconadas batallas y asedios de la Guerra Civil romana librada entre Julio César y Pompeyo el Grande, que en Hispania se prolongó en campañas contra sus hijos, todo ello a mediados del s. I a.C.

La imagen puede contener: una o varias personas, calzado, exterior y naturaleza

Hasta el momento, en el fondo de una gran fosa, se ha localizado un conjunto de cuatro grandes ruedas ibéricas de hierro depositadas casi enteras (llantas, forro de la pina y de los radios, bocines, todo en lámina de hierro forjado y remachado) en un estado de conservación excepcional. El tipo es similar al de las ruedas de la Cámara de Toya (Jaén) o de las necrópolis de Baza y del Mirador de Rolando (Granada), fechadas en torno al s. IV a.C., aunque las ruedas de Montemayor están mucho más completas y parecen de factura más compleja.

43123252_311998029533122_5606353156591058944_o

Bajo las cuatro ruedas están apareciendo importantes restos de bronce como anillas -pasarriendas del carro y las cubiertas del yugo. Igualmente se están consolidando elementos de hierro del timón, así como dos bocados de caballo en hierro de tipo ibérico.

Para este hallazgo se ha usado el detector de metales, acompañado de GPS y sistemas de Información geográfica, junto con un inventario y cartografía rigurosa, para estudiar  el antiguo campo de batalla cesariano en torno a Ulia (Montemayor, Cordoba).

No hay texto alternativo automático disponible.

Continue Reading

Grandes Historias

La increible historia de Elena de Céspedes, sastre transexual en la Marchena de 1587

Published

on

By

Elena o Eleno de Céspedes, procesada por la Inquisición de Toledo, fue acusada de hermafrodismo, de hechicería, y condenada. Vivió en Marchena y Arcos y fue soldado, sastre y cirujano.

35660713

La profesión de sastre iba acompañada de cierto prestigio social, que les permitía acceder a puestos importantes en la escala social y ejercer otras profesiones más lucrativas.

Después se traslada Madrid en 1576 trabajó con un cirujano del que aprendió el oficio y llegó a convertirse en la primera mujer titulada de la historia de la Medicina.

Elena de Céspedes es uno de los primeros casos documentados de transexual en España, del que se sabe que estuvo trabajando para los Duques de Arcos, primero en Arcos y luego dos años en Marchena como sastre, según investigación de Alicia Marchant Rivera sobre los sastres procesados por judaizantes en la Inquisición de Toledo.

35660710

Siendo hija de esclava, negra, trasnsexual, -o intersexual- habiéndose casado con una mujer, haciéndose pasar por hombre para ocupar mejores oficios, -como sastre soldado o cirujano- nada tiene de extraño que la Inqusición procesara a Elena de Céspedes por lesbianismo, sodomía, bigamia, hechicería y herejía, por lo que fue condenada a doscientos latigazos y luego fue internada dos años en un hospital.

El inicio de su juicio en la Inquisición dice: “Céspedes – Elena y Eleno de. Natural de Álama, esclava y después libre, casó con un hombre y tuvo un hijo; después y muerto su marido se vistió de hombre y estuvo en la Guerra de los Moriscos de Granada, se examinó de cirujano y se casó con una muger (sic), fue presa en Ocaña y llevada a la Inquisición, donde se le acusa y condena por desprecio al Matrimonio y tener pacto con el Demonio”.

https://www.dykinson.com/static/img/portadas/9788491482840.jpg

 Las más de 300 páginas de su proceso inquisitorial  cuentan su vida. En 1545 nació en  Alhama de Granada, de un escarceo de su padre con una esclava negra. Con ocho años fue liberada y aprendió su primer oficio, el de tejedora. En la adolescencia se casó con un albañil con el que estuvo tres meses y embarazada, abandonó la casa. Entregó a su hijo a unas personas de  Sevilla e inició un periplo por Andalucia.

Francisco Díaz, célebre cirujano de Felipe II, en su primer informe de 1586 certifica que era hombre y “que tenía su miembro genital bastante y perfecto con sus testículos, como cualquier hombre”.

Inés López de la Peña comadre y vecina, la qual después de haber jurado… testificó… que la dicha Elena de Céspedes acusada en este proceso, la cual testigo ha visto y mirado juntamente con Mari Gómez e Isabel Martínez, que la dicha es mujer e tiene natura de mujer y se le metió por ella una vela dentro e por cantidad por dicha natura… la cual entró premiosa y poco, y con esto esta testigo no entiende que háyanle echado varón a ella. También le vio las tetas y es tan gorda que tiene los pechos grandes conforme al cuerpo, y pezones, los cuales tiene sino de mujer”.

En Sanlúcar de Barrameda tuvo su primera amante y en Arcos de la Frontera empezó a vestir de hombre. Cambiaba cada poco su residencia. Se acostaba con bastantes mujeres y salía huyendo porque sabía que la denunciarían a la Inquisición.

 En Yepes se casó con una mujer, María del Caño, después de que un examen genital ordenado por el párroco ante la sospecha de que fuese “lampiño o capón” certificase erróneamente que podría engendrar hijos.

Convivió con su esposa poco más de un año, hasta que un antiguo compañero de armas lo denunció. La pareja fue apresada y sometida en Ocaña a un juicio  que acabó con una condena de 200 azotes públicos y reclusión durante diez años en un hospital.

Continue Reading
Advertisement

5000 PERSONAS AL DIA Y 80.000 AL MES

  • Email
  • Teléfono
    ANUNCIATE CON NOSOTROS 955845142-744486390
  • Dirección
    Compañia 8 A Bajo Izda, Marchena, Sevilla.

Categorías de los productos

Facebook

LO MAS LEIDO

error: Content is protected !!