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Historia

Juan Ponce de León, quemado por ser protestante en la Sevilla de 1559

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Juan Ponce de León, primo del Señor de Marchena, fue condenado a muerte por la Inquisición por defender las ideas de Lutero en 1559.

A lo largo de la historia de la iglesia surgieron varios movimientos para recuperar la pureza del mensaje original de cristo y en defensa de la idea de que el hombre puede comunicarse con Dios por si mismo y con la sola ayuda de la biblia buscando recuperar la pobreza y humildad de la iglesia frente a lo que consideran corrupción y exceso de la iglesia oficial de Roma.

Biblia del Oso

Lo primero que hicieron los protestanmtes fue traducir la biblia a los idiomas de cada pais para que la gente pudiera saber qué decía. La primera biblia en español se tradujo en Sevilla en Sevilla por Heliodoro de Reina, luego perseguido y exiliado.

Los protestantes creen que solo la Biblia es la única fuente de la revelación especial de Dios a la humanidad, y como tal, nos enseña lo que es necesario para nuestra salvación del pecado. Los protestantes ven la Biblia como la norma por la cual todo el comportamiento cristiano debe ser medido. Aproximadamente 801 millones de cristianos, o el 36,7% de los 2184 millones de cristianos, son protestantes hoy.

La Inquisicion, cuadro de Goya

El año pasado, 2017, se cumplieron 500 años de la reforma protestante con grandes celebraciones en Alemania, tierra de Lutero y en Sevilla la Universidad Pablo de Olavide se recordó con algunas acciones divulgativas.

Jonatan Orozco Cruz, profesor de la Universidad Pablo de Olavide recuperó la figura de  Juan Ponce de León, quemado por la Inquisición por Hereje y sospechoso de ser protestante.

En un  auto de fe celebrado el 24 de septiembre de 1559 que terminaría con sus huesos en la hoguera poco después, afirmó que no existía el purgatorio, que los inquisidores eran representantes del anticristo, que no creía en la autoridad del Papa ni en la utilidad de la confesión.

Fotos: UPO.

Su primo el Duque de Arcos y su hermano el Conde de Bailén lo visitaron en la cárcel para convencerlo de que renunciara a sus «errores», mientras la duquesa de Béjar también pariente pedía que se ejecutara al reo cuanto antes para evitar el escándalo familiar. Dos de sus hermanas, Ana y Guiomar tuvieron que declarar y la segunda tuvo que adjurar públicamente de sus creencias en auto de fe del 11 de julio 1563.

Nacido en Sevilla a principios del XVI su familia había conseguido algunas posesiones en Bailén, donadas tras casi un siglo de pleitos iniciados por Manuel Ponce de León que defendía su derecho a heredar parte del linaje frente a Rodrigo Ponce de León Señor de Marchena.  Juan Ponce de León era el segundo hermano del Conde de Bailén y no tenía derecho a herencia.

La Inquisición investigó a Juan Ponce de León por su amistad con Julián Hernández, Julianillo que en 1550 y 1555 viajó y trajo a Sevilla libros de París, Escocia, Frankfurt, Amberes y Ginebra, donde conoció a sevillanos exiliados por ser protestantes.

Fue detenido el 7 de octubre de 1557 en Adamuz junto a Julianillo cuando trataba de huir. Juan Ponce de León asistía a menudo a las reuniones que un grupo de partidarios de la reforma mantenía en Sevilla e introdujo libros luteranos europeos en Sevilla. (En Marchena, Juan Luis Ravé descubrió un libro de himnos luterano adornado con banderas republicanas  en la biblioteca del convento San Agustín).

Por su ocupación, Julián Hernández, Julianillo, se relacionó casi con todos los círculos heterodoxos de Sevilla, a los que proporcionaba libros que después fueron catalogados por la Inquisición como heréticos que fueron almacenados en el monasterio de San Isidoro del Campo. Fue sometido a tortura y dio los nombres de todos los implicados que fueron igualmente eliminados.

Actualidad

¿Se propuso el Ayuntamiento hacer desaparecer el Palacio Ducal de Marchena?

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Piezas de Santa Isabel, San Andrés, San Juan y La Concepción se mostrarán en la exposición del convento de Santa María organizada por Acupamar con la colaboración de Juan Luis Ravé del 22 de septiembre al 20 de octubre,  de 19:45 a 21:30 y proyección del documental titulado: “El Palacio fuera del Palacio”.

José de Medina, administrador del Palacio y Casa Ducal a principios del XIX defendió con uñas y dientes los intereses de la Casa Ducal, frente a la hostilidad del Cabildo municipal que se había desentendido por completo de la necesidad de conservar el edificio del Palacio Ducal.

Debido a la carga económica y al lastre feudal que representaba, el Cabildo municipal no quiso asumir el coste de reparar el edificio cuando aún tenía arreglo. El calamitoso siglo XIX español, puso las bases de la ruina y Mariano Téllez, el Duque derrochador, le dió la puntilla.Se subastaron hasta las pideras, vendidas al peso. El resto son ruinas.

No tenemos el Palacio pero tenemos los documentos y el el arte capaces de contar su memoria perdida. En el patio del Convento podrá verse por vez primera una maqueta en madera de todo el recinto de la Alcazaba, además de paneles explicativos.

Ya dentro del templo del convento de la Concepción se podrán ver las joyas que cuelgan de los muros del coro como una pintura de Lucas Jordán, recién identificada por Juan Luis Ravé o los catorce grabados de Durero o un libro impreso de recetas del Palacio que conservan las monjas.

Una de las joyas de la exposición será la cabeza de San Juan Bautista, que los duques tenían en sus habitaciones,y usaban como antídoto milagroso contra el dolor de cabeza, tallada por el francés Nicolás Cordier.  No podrá verse la sortija de diamantes con la que se casaban las duquesas que también conservan las monjas. Otra estrella de la exposición será un mueble del palacio de principios del XVI que reproducen su interior un patio porticado.

Lucas Jordán, Murillo, Durero, Rubens,-por el diseño de los tapices- Ribera, es el listado de artistas relacionados con el Palacio Ducal marchenero, bien porque trabajaron directamente para él, o porque sus obras acabaron en las colecciones ducales. Los Reyes Católicos, Colón, Carlos V, son algunos personajes que se alojaron en él. Los expertos creen que si existiera, el palacio de Marchena se asemejaría al de Pilatos de Sevilla y sería el principal polo de atracción turístico y cultural.

Las colecciones artísticas ducales conservadas en el Convento de Santa María darían para llenar un museo de gran calidad, tal y como ha expuesto el experto en historia del Arte Juan Luis Ravé en su ponencia inicial de las Jornadas de Patrimonio.

Antes de la crisis el Instituto Andaluz de Patrimonio estaba valorando la restauración de las colecciones artísticas ducales del convento de Santa María, junto con el San Agustín, posiblemente de Ribera, que se guarda en el templo del mismo nombre.

Todas las iglesias y conventos marcheneros están perlados de obras de arte excepcionales donadas por los Duques en diversas épocas, especialmente por la muy culta Guadalupe Láncaster, que fue una de las últimas grandes duquesas de Arcos.

La cultura y el dinero de Doña Guadalupe le llevó a apoyar expediciones descubridoras o evangelizadoras en Armenia, California o Japón y esto se reflejó en su correspondencia y en sus donaciones a Marchena. En los grabados del convento hay escritos  de una japonesa que se convirtió al cristianismo.

En la exposición podrán verse dos arquetas de marfil procedentes de Japón traídas por jesuítas y conservadas en Santa Isabel. De este templo también hay pinturas flamencas, la exaltación de la Eucaristía y el niño Jesús coronando santos y un espejo coetáneo y similar al de la Meninas, donado por los Duques. Entre la colección artística de Joaquín Ponce de León, el hijo de Guadalupe, estaba Las Meninas de Orset, un estudio previo de pequeño formato hecho por Velázquez.

 De San Juan podrá verse un juego de platería de altar, -candelabros, atriles y cruces- que fue donado por los Duques a Santa María y lleva el escudo ducal.

 

 

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Historia

El porqué del nombre de la iglesia «de la aparición de San Miguel Arcángel»

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El 29 de septiembre es la Fiesta de San Miguel, co-patrón de Marchena, patrón de Arcos de la Frontera que en esa fecha celebra su feria.

En el breve de Inocencio XIII fechado en Roma el 11 de agosto de 1723 concediendo altares e indulgencias a los confesados y comulgados que visitasen la iglesia de San Miguel Arcángel de Marchena (Sevilla) aparece que el verdadero titulo de dicha iglesia es «de la aparición de San Miguel Arcángel».

IGLESIAS DE SAN MIGUEL CORONANDO LOS CERROS

Las iglesias de San Miguel a menudo coronan cerros, como en Marchena tras la  aparición de San Miguel de monte Gargano Roma.

El dueño del Monte Gargano perdió un toro en dicho monte y lo encontró de rodillas a la entrada de una cueva, al ir a sacrifircarlo porque pensaba que estaba moribundo la lanza rebotó en el toro e hirió al hombre. El Obispo pidió iluminación para entender el hecho y se le apareció San Miguel diciendo que era protector de aquel lugar donde se construyó una iglesia. Varios papas han afirmado ver a San Miguel durante epidemias con una espada en la mano.

A imtiación del Santuario de San Miguel en el Monte Gargano los templos a San Miguel en la cima de los montes como sucedió con Mont San Michel de Francia y muchos otros lugares.

El papa León XIII tras una visión de San Miguel se encomendó a San Miguel para que el demonio no destruyese su iglesia y dio orden de que al finalizar la misa se rezase esta oración que se ha rezado en la cuaresma de San Miguel en Marchena que empieza diciendo: » San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo  contra la perversidad y las acechanzas del demonio». Se rezaba hasta el concilio Vaticano II.  También se afirma que fue visto por los pastores de Fátima en 1916 y por la propia Virgen Maria.

 

VENERADO POR TODAS LAS RELIGIONES

Para la mayorías de religiones de la tierra, San Miguel es patrón y protector. Los musulmanes, judíos, critianos y protestantes veneran a San Miguel de forma que es patrón y protector de ciudades como Arcos de la Frontera bajo el dominio musulmán y cristiano.   En el islan Mijail es uno de los tres ángeles que anunciaron a Abraham el nacimiento de Isaac. También para los judíos es protector de las sinagogas y del pueblo de Israel porque en la cábala se dice que fue abogado de los judíos,  guía de Abraham al cruzar el desierto y defensor del pueblo israelita contra los egipcios.

El nombre Miguel en hebreo מִיכָאֵל significa literalmente «¿Quién como Dios?» (mi-ka-el).  Mi (מִי) «¿quién?», ka (כָ) como El (אֵל) Dios (Elohim).

IGLESIA DE SAN MIGUEL MARCHENA

En Marchena encontramos imágenes de San Miguel coronando el altar mayor del convento de San Andrés, en la Sala de Juntas del Ayuntamiento, en una pintura donde se dice fue copatrón de Marchena portando un escudo con la Inmaculada. Los escritos de Sor María de la Antigua mencionan a San Miguel de Marchena.

«Después de ayudarla a morir vio a Catalina de Santiago, mujer humilde y santa. Después de muerta la vio en sueños varias veces y otra vez la vio despierta en la iglesia de Santa Clara. Le preguntó cómo le iba y le respondió. “Desque vengáis acá lo sábreis?. ¿Quando lo veréis?. Hincóse de rodillas hácia el Sagrario y dijome. De hoy en quince días”. Salió al claustro (de Santa Clara) y vio unos corderos que eran ánimas del purgatorio que las llevaban camino de la iglesia de San Miguel».

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Historia

Una joya de Lucas Jordán en el convento de la Concepción de Marchena

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Entre las piezas más importantes que la Duquesa Guadalupe Láncaster donó antes de morir a los conventos de Marchena, destaca una pintura de Lucas Jordán, «La Sagrada familia» que aún se conserva en el convento marchenero de la Concepción junto a una serie de grabados de Durero y que ahora se pondrán en valor gracias a la muestra organizada por Acupamar y Juan Luis Ravé sobre las joyas del Palacio Marchenero.

No es la única joya del arte de Guadalupe Láncaster donada a dicho convento. También conserva una sortija de diamantes con la que se casaban las duquesas. A través de los virreyes de Nápoles y de Ribera, Jordán llegó a la corte del rey español. Esta relación dejó en Osuna obras de arte como el Calvario de Ribera, y en Marchena otro San Agustín posiblemente también de Ribera que se conserva en el templo homónimo de Marchena.

Un cuadro exactamente igual al que se conserva en el convento de la Concepción, de Lucas Jordán, fue subastado por Christies en Nueva York en enero de 2005.

Según el informe técnico realizado sobre la pieza para dicha subasta, que por su similitud con la pieza de Marchena, podría aplicarse también a la nuestra, el experto Oreste Ferrari atribuyó dicho oleo sobre cobre a Giordano y  fecha la pintura hacia 1685, cuando el artista estaba ejecutando un Destino de la Virgen a gran escala para la iglesia de Santa María en Campitelli en Roma.

Ambas versiones se completaron antes del regreso de Giordano a Florencia, donde debía continuar la decoración del Palazzo Medici-Riccardi. Giordano nació en 1634 en Nápoles, donde se formó con su padre, el pintor Antonio Giordano.

A través del respaldo del virrey de Nápoles,-cargo que ocuparon los Duques de Osuna y Rodrigo Ponce de León, Duque de Arcos- el artista ingresó al estudio de José de Ribera.

Después de la muerte de Ribera en 1652, el joven Giordano se mudó a Roma, ayudando a Pietro da Cortona con importantes encargos. En 1674 había completado tres retablos para la iglesia de Santa Maria della Salute en Venecia, donde absorbió el rico colorido de Tiziano y Veronés.

De 1692 a 1702, Giordano fue pintor de la corte del rey Carlos II de España, decorando, entre otras obras importantes, los techos del Escorial, la Catedral de Toledo y el Buen Retiro de Madrid.

Jordán o Giordano volvió rico  a su Nápoles natal, dejando la enorme suma de 300,000 ducados a su hijo en 1705.

La composición actual es un buen ejemplo del lenguaje personal de Giordano, una confluencia de la acción caravaggesca, la iluminación barroca romana y el color veneciano.

El tema de»La Sagrada familia» también llamado «El destino de la Virgen» prefigura una escena posterior de la vida de la Virgen, la Inmaculada Concepción. La veneración de la Virgen en el siglo XVII fue un resultado directo de la Contrarreforma, y ​​el tema de la Inmaculada Concepción, en particular, fue codificado en 1649 por el pintor y censor de arte español de la Inquisición, Francesco Pacheco.

En la composición íntima de Giordano, Ana y Joaquín sujetan a la joven Virgen, que sostiene sus manos en oración, mira a la Paloma del Espíritu Santo (una referencia a su papel en la Anunciación) y aplasta a una serpiente con su pie izquierdo (una referencia a su papel como la Segunda Eva, destinada a venir y vencer a Satanás en forma de serpiente).

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Arte

Hoy se inaugura la exposición de obras de arte del antiguo Palacio Ducal

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El 21 de septiembre, Sábado en la Iglesia de Sta. María la Chica a las 19:45, inauguración de la Exposición sobre piezas procedentes del antiguo Palacio ducal y conservadas en diferentes iglesias y conventos de Marchena y proyección del documental titulado “El Palacio fuera del Palacio” que podrá verse del 22 de septiembre al 20 de octubre,  de 19:45 a 21:30 y proyección del documental titulado: “El Palacio fuera del Palacio” dentro de la V Jornadas de Patrimonio Histórico que organiza Acupamar.

Una joya de Lucas Jordán en el convento de Santa María de Marchena.

La sortija de diamantes con la que se casaban las duquesas está en el convento de Santa María

V Jornadas de Patrimonio de Marchena organizadas por Acupamar

Tesoros que los Láncaster donaron al convento de Santa Maria de Marchena

¿Un San Agustín de Ribera en el templo del mismo nombre de Marchena?

Del el 23 de septiembre y el 20 de octubre de 10:00 a 14:00 (de lunes a viernes) estará abierta la Exposición y la proyección del documental para centros escolares y/o visitas concertadas.

El programa de las V Jornadas de Patrimonio de inicia a las 19:00 horas del 19 de septiembre en la  inauguración de las Jornadas con asistencia de autoridades locales y regionales en el salón de plenos del Ayuntamiento.
A las 19:30 ponencia «Una visita al Palacio ducal» Juan Luis Ravé Prieto, doctor en Historia del Arte.
El dia 20 de septiembre,  a las 19:30 ponencia “Alcázar almohade y mirador de la duquesa. Diario de una excavación”. Marco Antonio Gavira Berdugo, arqueólogo
y licenciado en Historia.
A las 20:30, ponencia “Recuperando el Palacio ducal. De la intervención arqueológica a la propuesta arquitectónica” por Manuel Vera Reina, arqueólogo, e Ismael Rodríguez López, arquitecto.

LAS DONACIONES DE GUADALUPE LANCASTER A LOS CONVENTOS DE MARCHENA

Una plancha de cobre de los Reyes Magos de 1717 preside el altar del Sagrario de la iglesia de San Juan que pertenció al Emperador de China.
La sacristía de la iglesia de San Juan está presidida por un Sagrario con una tabla de cobre representando la Adoración de los Reyes Magos que procede de China. Antes de llegar hasta aquí vivió una historia extensa.

En aquella época los Duques ya se habían trasladado a Madrid. Vivían en un palacio en la madrileña calle del Arenal y el nuevo duque, el VII, sería su hijo, Joaquín y mantenían una relación por carta con los notables de Marchena, especialmente con los jesuítas de Santa Isabel y con los notables de la corte ducal, como la familia Vaca de Guzmán, establecidos en la calle Doctor Diego Sánchez número dos cuyo hijo Gutierre fue escritor y Ministro del Consejo de Castilla.

Guadalupe Láncaster no fue famosa por su belleza pero sí por conocer la historia sagrada y profana, latín, griego, hebreo, y casi todos los idiomas vivos. Su casa en Madrid vio desfilar a los mejores diplomáticos, artistas y científicos. Famosas poetisas como Sor Juana Inés de la Cruz le dedicaban sus versos, y pagó las exploraciones del franciscano Francisco Quino en California con quien se carteaba.

La Duquesa pintada por Francisco Ruiz de la Iglesia en 1700 lienzo del Museo del Prado.

Numerosas donaciones hizo Guadalupe Láncaster a Marchena, la más destacada la librería del convento de Santa Eulalia compuesto por cuatro mil volúmenes principalemente de geografía, e historia sagrada, perdidos tras la invasión francesa. También donó la colección de grabados del convento de Santa María, La Concepción, entre ellos los Dureros, miniaturas y relicarios y una Sagrada Familia de Luca Giordano, de 27×20 cm para el convento de Santa María.

Luca Giordano

Aparte de las posesiones de su marido el Duque de Arcos ella nació y murió siendo muy rica y con ese dinero apoyó la evangelización de regiones lejanas (China, Japón, Filipinas, América), y apoyar mecenas de las artes y la ciencia en todas las áreas.

En el inventario de su palacio madrileño  había obras de arte sin igual en especial pinturas, ya que la duquesa era una experta en arte y en pintura y ella misma pintaba. Tenían pinturas de Brueguel, Correggio, Luca Giordano, Van Dyck y Paul de Vos.  Alrededor de 1651, la joven María Guadalupe pintó dos retratos del padre teatino Alberto Maria Ambiveri (1618-1651) y dos vírgenes.

Al convento jesuíta de Santa Isabel envió la Duquesa la plancha de cobre traída de China por el fraile jesuíta Antonio Tomás junto a una escribanía de otro fraile, Raimundo Arjó, ambas fueron del emperador Chino que las guardaba en su tesoro.  La Duquesa pagó el mueble, un sagrario con su pelícano y su cordero que se puso en el altar de la Concepción de Santa Isabel, y de allí pasó a San Juan con la desamortización. También regaló la Inaculada que preside el altar mayor de Santa Isabel que fue traída en procesión desde el Palacio Ducal.

Tuvo consecuencias su separación del Duque, Don Manuel suponiendo retrasos para la obra de San Agustín, ideado como su panteón ducal, que nunca llegó a terminarse como estaba previsto debido a que tras la muerte de Don Manuel y contraviniendo su voluntad ella destinó los fondos para su propio panteón, el Monasterio de Gudalupe, Cáceres.  Los descendientes de la familia Láncaster estaban enterrados en la cripta del convento de Capuchinos de la Plaza Ducal y posteriormente fueron llevados a San Juan menos los de la platriarca Doña Guadalupe que fueron llevados al monasterio guadalupano de Cáceres.

La Duquesa murió con fama de santa, en Madrid, en su casa de la calle del Arenal, el día 7 de febrero de 1715 y sus obras se relataron en un libro con la intención de beatificarla en el futuro.

SABER MAS: María Guadalupe de Lencastre (1630-1715). Cuadros, libros y aficiones artísticas .

 

 

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