El Ayuntamiento de Marchena presentó el pasado viernes la segunda fase del proyecto de restauración y puesta en valor de la muralla almohade, una intervención que actuará sobre el frente oriental de la alcazaba medieval y el entorno del Palacio Ducal. El proyecto cuenta ya con el informe favorable de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía y contempla una inversión cercana a los 2,7 millones de euros financiados con recursos municipales. Se financiará con fondos de los llamados fondos extraordinarios de anticipo reintegrable de la Diputación, que el Ayuntamiento devolverá en 10 años sin intereses y su licitación será inminente.
Durante la presentación pública del proyecto, el arquitecto redactor, Pablo Millán, explicó el estado actual de la muralla y de la torre vinculada a la Puerta del Tiro, así como las actuaciones técnicas previstas para garantizar la estabilidad de este sector del recinto defensivo.
La intervención se centrará en la consolidación estructural de la torre y de los lienzos de muralla existentes, una actuación compleja debido al gran volumen de tierras acumuladas en la zona superior y al fuerte desnivel existente en algunos puntos del conjunto. Para asegurar la estabilidad de estas estructuras de los torreones del frente oriental de la muralla, zona carretera de los Poyetes y que los obreros puedan trabajar con seguridad, se ejecutará un sistema de micropilotes que penetrarán entre 27 y 30 metros de profundidad, permitiendo crear una base sólida sobre la que apoyar las nuevas estructura de la pasarela peatonal que servirá para crear un recorrido visitable sobre la muralla.

Estos micropilotes servirán para consolidar las coronaciones de la muralla y de la torre y permitirán la instalación de una pasarela elevada que conectará distintos puntos del recorrido superior. La pasarela se situará a la misma cota de las estructuras existentes, creando un itinerario que facilitará la comprensión del conjunto defensivo y permitirá su recorrido.
En cuanto al torreón del Tiro de Santa María el Ayuntamiento ha solicitado una subvención al 2% cultural del Ministerio de Cultura para financiarlo con un presupuesto de 1,7 millones de euros. La torre del Tiro tiene cinco o seis fases constructivas según el arquitecto Pablo Millán.
El proyecto contempla además la consolidación de los rellenos de tierra existentes en la zona superior mediante su compactación, con el objetivo de estabilizar el terreno y evitar futuros movimientos estructurales. En los espacios donde no se conoce con precisión la configuración original, como el vacío de la antigua barbacana, se optará por proteger y sellar el volumen existente mediante una estructura de cobertura que permita conservar los restos sin alterar su estado.
La actuación también abordará la restauración de distintos elementos constructivos de la torre, donde se han identificado varias fases históricas de intervención. El proyecto plantea eliminar actuaciones recientes consideradas descontextualizadas y recuperar la lectura histórica del monumento mediante una restauración basada en criterios de conservación patrimonial.
Para ello se utilizarán materiales contemporáneos compatibles con las estructuras originales, como morteros de cal y áridos actuales, pero siempre evitando el contacto directo con los elementos históricos mediante juntas de separación. Este sistema permitirá diferenciar claramente las partes originales de las intervenciones modernas y garantizar que futuras investigaciones puedan identificar las distintas fases constructivas del monumento.
Los responsables del proyecto subrayan que este sector de la muralla constituye uno de los puntos más complejos e interesantes del recinto amurallado de Marchena, tanto por la superposición de estructuras históricas como por su relación con el acceso al antiguo Palacio Ducal y a la alcazaba medieval.
La licitación de las obras se prevé inminente tras la aprobación del proyecto y del mecanismo de financiación municipal que permitirá ejecutar la actuación en los próximos años.

