La asociación patrimonial registra alegaciones al Avance del Plan de Ordenación Urbana y reclama una hoja de ruta clara para recuperar algunos de los espacios históricos más importantes y olvidados de la localidad
Acupamar ha presentado ante el Ayuntamiento de Marchena un escrito de sugerencias al Avance del Plan de Ordenación Urbana Municipal, POUM, en el que reclama que el nuevo planeamiento no se limite a ordenar el crecimiento urbano, sino que incorpore una estrategia decidida de protección, investigación y puesta en valor del patrimonio histórico, arqueológico y etnográfico de la localidad.
El documento, registrado el 1 de julio de 2026 y firmado por José María Díaz Luque en nombre de la Junta Directiva de Acupamar, se dirige a la alcaldesa de Marchena y al equipo redactor del POUM. En él, la asociación plantea cinco grandes líneas de actuación: el Conjunto Histórico intramuros, la zona de El Parque, el yacimiento de El Lavadero, los antiguos molinos urbanos y el patrimonio situado fuera del casco urbano, con una mención especial al convento de Santa Eulalia, conocido popularmente como Santa Olalla.
Una de las principales reclamaciones se centra en el Plan Especial del Conjunto Histórico, vigente desde hace más de treinta años. Acupamar considera que, pese al tiempo transcurrido, no se ha ejecutado en su totalidad y que sigue pendiente una intervención de fondo sobre el recinto del antiguo Palacio Ducal, la Plaza Ducal, la Alcazaba y los edificios con protección integral.
La asociación pide que se alcance un amplio consenso para establecer un calendario de prioridades y una hoja de ruta definida. Entre las actuaciones que propone figuran la recuperación y rehabilitación de la muralla del recinto de la Alcazaba, la realización de estudios arqueológicos en zonas aún no prospectadas, la creación de un parque arqueológico y un centro de interpretación.
Acupamar señala como prioritaria la recuperación de la zona amurallada comprendida entre el torreón de El Tiro y el torreón situado sobre la Fuente de San Antonio, popularmente conocida como Fuente de las Cadenas. Según el escrito, de ese tramo de torreones y lienzos de muralla solo se ha recuperado hasta ahora la zona conocida como Ronda de la Alcazaba.
La Plaza Ducal y el antiguo convento de Capuchinos aparecen también como espacios clave. La asociación propone que ambos ámbitos sean tratados mediante un proyecto común que permita recuperar, al menos en parte, la importancia histórica y urbana que tuvieron en el pasado. Incluso plantea la posibilidad de convocar un concurso de ideas para estudiar distintas fórmulas de puesta en valor.
Otro de los puntos destacados es la finca histórica conocida como El Parque, vinculada al entorno del Palacio Ducal. Acupamar defiende que este antiguo recinto, que aún conserva parte de su propia muralla, debe recibir un tratamiento singular a través de un proyecto integral. La propuesta incluye la rehabilitación de la muralla circundante, que en algunos tramos se encuentra en mal estado, prospecciones arqueológicas en todo el recinto y su futura conversión en jardín arqueológico y parque público.
El escrito dedica también un apartado específico al yacimiento de El Lavadero y su entorno. Acupamar recuerda que esta zona continúa pendiente de su declaración como Bien de Interés Cultural, BIC, y considera que las gestiones para desbloquear dicha declaración deben ser una “prioridad absoluta”.
La asociación propone que el POUM concrete actuaciones en toda el área, incluyendo prospecciones no invasivas en los alrededores del Camino del Oro, la zona no prospectada de la necrópolis, parte del parque Chateaudun, el antiguo lavadero público, la casilla de El Yoyo y la trasera del cementerio. También plantea alcanzar un acuerdo con la Universidad de Sevilla para realizar estudios con georradar en el perímetro de protección del yacimiento.
Acupamar subraya que estas actuaciones no solo permitirían conocer mejor el pasado de Marchena, sino que abrirían la puerta a un nuevo atractivo turístico para la localidad.
El documento presta especial atención al patrimonio etnográfico vinculado al olivar, la aceituna y el aceite. La asociación recuerda que Marchena llegó a contar con más de dos docenas de molinos en funcionamiento hasta la década de los sesenta del siglo XX, de los que la mayoría han desaparecido.
Por ello, pide que el POUM incluya la máxima protección para los molinos que aún se conservan dentro del casco urbano. Cita expresamente el molino de la familia Sanz, en la calle Niño de Marchena, 77; el molino de Los Balliscos, en la calle Vicente Bermúdez Coronel, frente a la Cooperativa Casil; y el molino Montoto, situado en la esquina de la calle San Agustín con la calle San Miguel.
En cuanto al patrimonio situado fuera del casco urbano, Acupamar solicita que el futuro planeamiento recoja cortijos y haciendas de interés por su riqueza arquitectónica y patrimonial, especialmente aquellos que aún conservan molinos total o parcialmente. También defiende la necesidad de realizar un inventario específico de estos bienes.
La asociación considera que algunos yacimientos arqueológicos deberían contar con una protección específica, más allá de la protección genérica prevista en el Avance del POUM. No obstante, propone que sea una comisión concreta la que estudie y consensúe cuáles deben recibir una protección añadida.
La parte final del escrito se centra en el antiguo convento de Santa Eulalia de Mérida, conocido como Santa Olalla, situado en el paraje de la Hacienda de las Niñas. Acupamar recuerda que fue fundado a comienzos del siglo XV, en torno a 1420, y que durante más de cuatrocientos años fue un referente para la orden de los franciscanos recoletos y para el conjunto de ermitas y conventos de la zona.
Según la asociación, pese al abandono del lugar, aún permanecen en pie una parte importante de sus muros, aunque con graves problemas de desprendimientos. El escrito subraya que los restos visibles tienen alto interés histórico para Marchena, con evidencias de época romana, medieval y moderna.
Acupamar vincula los restos romanos de Santa Eulalia con la posible existencia de un municipio romano de entidad en Marchena o en sus alrededores. Sin embargo, advierte de que nunca se ha realizado una prospección arqueológica en el enclave ni existen estudios históricos rigurosos publicados, algo que atribuye, entre otros factores, a su localización fuera del casco urbano y dentro de una propiedad privada.
Por todo ello, la asociación considera “fundamental y urgente” que Santa Eulalia sea incluida en el POUM con una protección suficiente para evitar la destrucción de las partes visibles y también de las ocultas. Esa protección debería extenderse, según la propuesta, a los terrenos anexos, la antigua huerta perimetrada por la cerca y los espacios donde estuvieron los edificios conventuales desaparecidos.

