La Iglesia de San Roque de Arahal, sede de la Hermandad del Santo Entierro, ha acogido la grabación de un programa de María Visión centrado en la devoción popular a Nuestra Señora de los Dolores. A lo largo del espacio, hermanos, camareras, vecinos y responsables de la cofradía ofrecieron sus testimonios sobre el arraigo de esta imagen en la vida religiosa y familiar del municipio.
El programa, grabado en el antiguo claustro del convento de San Roque, reunió a distintos miembros de la hermandad y del barrio para explicar qué representa la Virgen de los Dolores en Arahal. Entre los participantes intervino el hermano mayor, Antonio, quien definió a la imagen como la dolorosa “por excelencia” de la localidad y recordó que se custodia en este templo desde hace siglos. También subrayó que su devoción ha ido creciendo con el paso del tiempo y que su conservación tras distintos episodios históricos ha reforzado aún más su significado para los fieles.
Uno de los aspectos históricos destacados durante la grabación fue el recuerdo de la Guerra Civil. En el programa se señaló que la Virgen de los Dolores fue la única imagen procesional de Arahal que logró salvarse de aquellos sucesos, un hecho que, según los testimonios recogidos, incrementó su peso simbólico dentro de la religiosidad local. El cronista de la hermandad, Rafael, explicó que varios hermanos la ocultaron para evitar su destrucción y que permaneció resguardada en casa de las camareras hasta que pudo regresar a San Roque.
Durante la grabación también se recogieron testimonios de fuerte contenido personal. Varios devotos relataron experiencias vinculadas a la enfermedad, el duelo o la vida familiar, siempre desde la fe en la Virgen. El propio hermano mayor narró que, tras ser diagnosticado en 2025 de una tumoración cerebral, se encomendó a la Virgen antes de ser intervenido. Otras mujeres del cuerpo de camareras y vecinas del barrio compartieron vivencias similares, en las que identificaron a la Virgen de los Dolores como consuelo, refugio y apoyo en momentos difíciles.
Las camareras más veteranas recordaron además la continuidad de esta devoción a lo largo de varias generaciones. Amparo, una de las más antiguas, explicó que lleva más de medio siglo dedicada al cuidado de la imagen y destacó que, pese a los cambios vividos con el tiempo, el sentido de la devoción sigue siendo el mismo. Otras camareras, como Jesula, Elena o Lourdes, incidieron en el vínculo cotidiano con la Virgen y en la labor silenciosa que desempeñan en torno a su ajuar, cultos y cuidado diario.
El programa reflejó igualmente el papel del barrio de San Roque en la conservación de esta tradición. Varias vecinas recordaron el rezo del rosario, las visitas semanales al templo y la transmisión doméstica de la devoción de padres a hijos. En algunos testimonios, la Virgen apareció descrita como parte de la familia y presencia constante en la vida cotidiana de muchas casas de Arahal.
Junto a las entrevistas, la grabación incluyó oraciones y cantos marianos dedicados a la Virgen de los Dolores, cerrando así un recorrido coral por una de las advocaciones con mayor arraigo en la localidad. El espacio concluyó con un agradecimiento de los responsables del programa a la hermandad por abrir las puertas de San Roque y permitir recoger, en primera persona, la dimensión espiritual, histórica y sentimental que esta imagen conserva en Arahal.


