La moción de Vox sobre el abandono en el parque Francisco Malagón y el arroyo del Lavadero presentada hoy a pleno tuvo una dimensión mucho más amplia que la simple limpieza de una zona verde. Todos los grupos coincidieron en que el espacio presenta un deterioro evidente. Lo significativo del debate fue que nadie cuestionó el diagnóstico realizado por Vox, algo poco habitual en una moción de la oposición. La alcaldesa incluso comenzó felicitando al grupo proponente, lo que ya indicaba un clima de consenso poco frecuente.
En el pleno, Vox denunció que el parque Francisco Malagón Suárez y el entorno del arroyo del Lavadero están en mal estado: árboles caídos, maleza, residuos, caminos deteriorados, mobiliario abandonado, registros o canalizaciones sin proteger y problemas de seguridad para peatones y niños. También señaló que es un espacio con valor ambiental, histórico y paisajístico que está desaprovechado.

Vox pidió al Ayuntamiento una actuación integral urgente: limpieza, retirada de residuos y ramas, protección de pozos y desniveles, más vigilancia contra vertidos y vandalismo, mejora de los accesos peatonales, reforestación, arreglo de caminos, recuperación paisajística y búsqueda de subvenciones para poner en valor todo el entorno.
Las intervenciones posteriores fueron añadiendo nuevos elementos. Izquierda Unida aseguró haber visitado personalmente la zona y describió situaciones potencialmente peligrosas para los usuarios: registros abiertos, mobiliario deteriorado, árboles caídos y falta de mantenimiento general.
Unidos por Marchena puso el foco en otro aspecto: la pérdida progresiva de uso ciudadano de un espacio que nació con vocación de parque periurbano pero que, debido a su ubicación periférica y a la falta de actividades, ha ido quedando al margen de los circuitos habituales de paseo y ocio.
De hecho, el debate acabó evolucionando desde una cuestión de mantenimiento hacia una reflexión sobre la recuperación integral del entorno del arroyo del Lavadero.
Un enclave con potencial ambiental e histórico
El arroyo del Lavadero no es únicamente una zona verde. Constituye uno de los accesos naturales históricos a Marchena y forma parte de un corredor ambiental que conecta el casco urbano con el entorno agrícola.
Varios concejales coincidieron en que el lugar podría convertirse en un espacio de esparcimiento, senderismo urbano, educación ambiental e incluso interpretación histórica si se desarrollara un proyecto más ambicioso.
Por ello, además de las actuaciones inmediatas de limpieza y seguridad, se habló de buscar financiación externa y colaboración con otras administraciones para acometer una recuperación más profunda.
La preocupación llegó hasta el punto de solicitar durante el propio Pleno que se enviaran fotografías de las arquetas peligrosas para que la Policía Local pudiera actuar de forma inmediata y evitar accidentes.
Un raro consenso político
Lo más llamativo del debate fue precisamente la ausencia de confrontación.
Mientras en otros puntos del Pleno aparecieron diferencias ideológicas claras, en este caso los cuatro grupos coincidieron en el diagnóstico y en la necesidad de intervenir.
El acuerdo refleja que el parque Francisco Malagón y el entorno del Lavadero han pasado de ser una cuestión menor de mantenimiento a convertirse en un asunto de interés general para todos los grupos municipales, que consideran prioritario recuperar uno de los espacios verdes más desaprovechados del término urbano de Marchena.
La alcaldesa felicitó al grupo proponente por la moción y reconoció que algunas deficiencias, como la falta de arquetas, la acumulación de enseres o las ramas caídas, corresponden al mantenimiento municipal. También explicó que el parque está condicionado por varias limitaciones administrativas: la existencia de un yacimiento arqueológico, la afección de vías pecuarias, la presencia de una especie protegida y la zona de protección del arroyo, dependiente de la Confederación Hidrográfica.
Según la alcaldesa, estas circunstancias impiden al Ayuntamiento ejecutar determinadas obras nuevas o cerrar el recinto, aunque sí permiten realizar labores de mantenimiento y conservación. El Gobierno municipal anunció que se reforzarán las tareas de limpieza y desbroce, y que se sigue trabajando para lograr autorización para una posible ciclosenda de tierra con vallado de madera.
La moción recibió el apoyo de todos los grupos. Izquierda Unida afirmó que el parque se encuentra en un estado “bastante malo” tras comprobarlo personalmente, mientras que Unidos por Marchena coincidió en la necesidad de recuperar un espacio que, por su ubicación y escaso uso, se ha ido degradando con el tiempo.
