Varias aeronaves militares de Estados Unidos —entre ellas cazas de guerra electrónica EA-18G Growler y aviones cisterna KC-46A Pegasus— han aterrizado la pasada noche en la Base Aérea de Morón de la Frontera, tras cruzar el Atlántico desde su base de origen en Virginia (EE. UU.), en medio de una escalada de tensiones militares con Irán. El despliegue estaba previsto inicialmente con destino a la Base Naval de Rota, pero finalmente se desvió y las aeronaves optaron por el aeródromo sevillano como punto de llegada.
La operación forma parte de una movilización más amplia de fuerzas estadounidenses que incluye efectivos aéreos, navales y terrestres en preparación ante posibles escenarios de conflicto en Oriente Medio, según analistas castrenses y fuentes especializadas en movimientos de defensa. Entre las capacidades desplazadas figuran aviones de guerra electrónica, claves para neutralizar defensas antiaéreas, y unidades de reabastecimiento en vuelo que permiten misiones de largo alcance sin escalas.
El uso de Morón como plataforma logística y de tránsito por parte de la Fuerza Aérea estadounidense subraya su importancia estratégica para operaciones transatlánticas, sobre todo en contextos de alta tensión internacional. Desde este enclave andaluz, las aeronaves pueden continuar su despliegue hacia puntos clave en el este del Mediterráneo y la región del Golfo, en consonancia con el reforzamiento de la presencia militar estadounidense en el teatro de operaciones ante las crecientes tensiones con Irán.
Fuentes abiertas de seguimiento de tráfico aéreo indican que más de 30 aviones cisterna y otros medios logísticos han sido observados en movimientos similares hacia bases europeas como Ramstein (Alemania), Morón (España) o Aviano (Italia), con posibilidad de proseguir su traslado hacia la zona de operaciones en Oriente Medio si la situación lo requiere.
La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán en los últimos meses se ha traducido en despliegues significativos de fuerzas aéreas y navales de EE. UU. en el Atlántico, el Mediterráneo oriental y el Golfo Pérsico. Este movimiento de aeronaves obedece a maniobras de refuerzo ante posibles respuestas militares iraníes tras incidentes recientes en la región y la percepción de un aumento del riesgo de enfrentamiento directo.

