La entidad ha registrado una propuesta ante el Ayuntamiento tras la denegación de acceso al vaso de la piscina a una integradora social que acompañaba a un menor con TEA durante el horario de nado libre
Autismo Marchena ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Marchena la modificación de las ordenanzas reguladoras y fiscales en materia de deportes con el objetivo de garantizar la accesibilidad real de las personas con diversidad funcional en las instalaciones deportivas municipales.
La iniciativa, registrada este 30 de junio de 2026, nace después de que la entidad recibiera una resolución municipal en la que, según explica la asociación, se denegaba el acceso al vaso de la piscina a una integradora social que debía acompañar a un menor con Trastorno del Espectro Autista, TEA, y a una menor normotípica durante el horario de nado libre.
La profesional pretendía realizar un acompañamiento y un modelado socio-terapéutico dentro del propio espacio acuático. Sin embargo, la administración local habría justificado la negativa en la falta de una previsión específica dentro de la ordenanza vigente y en cuestiones técnicas de organización del servicio.
Desde Autismo Marchena consideran que esta situación evidencia un vacío regulador que debe corregirse cuanto antes. La entidad recuerda que las ordenanzas municipales son herramientas vivas y que el propio Ayuntamiento tiene capacidad para adaptarlas cuando una norma impide, en la práctica, el acceso en igualdad de condiciones a un servicio público.
La asociación sostiene que dejar a un menor sin el apoyo humano necesario para utilizar una instalación ordinaria supone una barrera de acceso. No se trata, explican, de pedir un privilegio ni un uso exclusivo de la piscina, sino de permitir que los niños y niñas con necesidades específicas puedan disfrutar de los recursos municipales con los apoyos que requieren.
La propuesta ha sido entregada a todos los grupos políticos con representación en el Pleno municipal. El documento incluye una redacción concreta para incorporar una disposición adicional que autorice la entrada regulada de personal técnico de apoyo, como integradores sociales, terapeutas o asistentes, cuando su presencia sea necesaria como ajuste razonable de accesibilidad.
Autismo Marchena también plantea que esta figura quede contemplada en la regulación de tasas, de forma que la presencia del profesional no sea tratada como una entrada ordinaria de ocio, sino como una intervención de apoyo vinculada al derecho de acceso de la persona usuaria.
La entidad apela ahora a la sensibilidad de la corporación municipal y pide a la Alcaldía y a los distintos portavoces que tramiten la modificación de forma urgente. “Las familias no buscamos privilegios ni un uso exclusivo de las instalaciones; buscamos que nuestros niños y niñas puedan bañarse y aprender en su pueblo como cualquier otro ciudadano, contando con los apoyos que su condición requiere”, señalan desde Autismo Marchena.
La petición sitúa sobre la mesa un debate que va más allá de la piscina municipal: cómo deben adaptarse los servicios públicos para que la accesibilidad no sea solo una declaración de principios, sino una realidad cotidiana en la vida de las familias.

