Bomberos del Consorcio Provincial de la Diputación de Sevilla han denunciado este lunes, 3 de noviembre, que sus Equipos de Protección Individual (EPIs) permanecen sin descontaminar de forma adecuada “pese a existir contrato de limpieza”, lo que atribuyen a la escasez de personal y de vehículos para trasladarlos. Como ejemplo, apuntan al parque de Marchena, donde “el 60%” de la dotación tendría equipos “muy contaminados”. La queja ha sido reiterada ante Inspección de Trabajo, que “les ha dado la razón”, pero aseguran que los requerimientos siguen sin cumplirse.
Los bomberos sitúan Marchena como ejemplo de la problemática, citando que “el 60%” de su personal tiene equipos “muy contaminados”. Este dato procede del comunicado público del colectivo. A la hora de publicar esta noticia, no consta respuesta específica del parque ni del Consorcio sobre esta cifra.
Los bomberos han difundido un comunicado en el que afirman: “nuestros equipos están manchados de sangre y repletos de tóxicos cancerígenos”, y reprochan a la Diputación y a la dirección del Consorcio la falta de medidas: “los EPIs están para salvar nuestras vidas, no para perderla por dejadez y mala gestión”.
La descontaminación de EPIs no es un asunto menor: la exposición ocupacional a agentes cancerígenos en incendios está ampliamente documentada por organismos y sindicatos de prevención. La legislación y la normativa preventiva exigen separar “zonas sucias/limpias” y protocolos de limpieza tras intervenciones.
En mayo se licitó el “Servicio de limpieza y descontaminación de EPIs del Sistema de Bomberos de la Provincia de Sevilla”. La licitación figura en la Plataforma de Contratación del Sector Público, por importe estimado de 62.000 euros. Los denunciantes sostienen que, aun existiendo ese contrato, la logística interna impide que los equipos lleguen con regularidad a descontaminarse.
Antecedentes y contexto
Reclamaciones sobre prevención y estado del material vienen de atrás. En 2019, Inspección de Trabajo ordenó al Ayuntamiento de Sevilla capital limpiar y desinfectar los EPIs de su Servicio de Bomberos, tras denuncia sindical, lo que ilustra el criterio de la autoridad laboral en casos similares. Más recientemente, en 2024 y 2025 ha habido quejas públicas y políticas sobre material caducado y carencias en el Consorcio provincial.

