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Carmona abre su Necrópolis romana de noche con visitas al Hades, astronomía y ópera entre tumbas milenarias

El Conjunto Arqueológico de Carmona programa este verano actividades nocturnas gratuitas con reserva obligatoria, una forma distinta de descubrir uno de los grandes paisajes funerarios de la Hispania romana.

Carmona volverá este verano a mirar hacia su pasado romano cuando cae la noche. El Conjunto Arqueológico de Carmona ha preparado una programación especial con visitas nocturnas, observación astronómica y una visita musical en la Necrópolis, dentro de la agenda estival de espacios culturales de la Junta de Andalucía. Todas las actividades son gratuitas, pero requieren reserva previa en el teléfono 600 143 632, con aforos limitados según la actividad.

La propuesta principal lleva por título “Un viaje al Hades”, una visita nocturna que se celebra todos los jueves de julio y agosto. En julio tendrá lugar los días 2, 9, 16, 23 y 30, a las 22:00 horas; y en agosto, los días 6, 13, 20 y 27, a las 21:30 horas. La actividad invita al visitante a recorrer la Necrópolis en penumbra, alumbrada con pequeños candiles, para adentrarse simbólicamente en el inframundo de Hades y conocer los rituales funerarios y la mitología de la muerte en Roma. El aforo es de 30 personas por sesión.

El programa se completa con la actividad astronómica “Una mirada al cielo desde la Necrópolis”, prevista para el 14 de julio a las 22:15 horas y el 18 de agosto a las 22:00 horas. En estas sesiones se realizará una introducción al cielo estival y una observación con telescopios de Venus, la Luna en la cita de agosto, y objetos del cielo profundo como cúmulos globulares, galaxias y estrellas dobles. El aforo previsto es de 60 personas.

La tercera gran cita será el 11 de agosto, a las 21:00 horas, con “Ópera en la Necrópolis de Carmona”, una visita musical que propone un recorrido narrado por las primeras óperas de la historia y su relación con los mitos, dioses y héroes del mundo clásico. La actividad tendrá un aforo de 40 personas y también exige reserva previa.

Un cementerio romano bajo las estrellas

La elección del lugar no puede ser más sugerente. La Necrópolis romana de Carmona se encuentra en las afueras del antiguo recinto amurallado, junto al Anfiteatro, en un sector donde la ciudad romana dejó algunas de sus huellas más importantes. La Junta de Andalucía destaca que bajo el dominio de Roma, Carmona alcanzó uno de sus momentos de mayor esplendor, con testimonios como la Puerta de Sevilla, el recinto funerario, las canteras, los alfares y el propio Anfiteatro.

El conjunto arqueológico conserva una de las grandes áreas funerarias romanas de la Península, con tumbas excavadas en la roca, cámaras subterráneas familiares y espacios vinculados al ritual de incineración. La cronología principal de la Necrópolis se sitúa entre los siglos I y II d. C., aunque el espacio también conserva indicios funerarios anteriores y posteriores.

El ritual más habitual fue la incineración. Los cuerpos eran quemados en fosas o quemaderos excavados en la roca, y las cenizas se depositaban después en urnas o en la propia fosa. Muchas tumbas funcionaban como mausoleos familiares: cámaras subterráneas a las que se accedía por un pozo o escalera, con bancos interiores y nichos para acoger los restos de los difuntos.

Entre sus espacios más conocidos figuran la Tumba del Elefante y la Tumba de Servilia, dos de los monumentos funerarios más destacados del recinto. La Junta subraya además que la Necrópolis de Carmona conserva un número importante de pinturas, lo que aumenta su valor histórico y patrimonial.

De hallazgo fortuito a museo arqueológico

La historia moderna del yacimiento comenzó de forma accidental. La Necrópolis fue descubierta durante los años 1868 y 1869, al realizarse trabajos de allanamiento en el llamado Camino del Quemadero. Aquellos primeros hallazgos dieron paso a una etapa de expolios y venta de piezas a coleccionistas, hasta que en 1881 Juan Fernández López y Jorge Bonsor, junto al capataz Luis Reyes Calabazo, impulsaron un proyecto científico que incluyó la compra de terrenos, la creación de la Sociedad Arqueológica de Carmona y el Museo de la Necrópolis. En 1885 ya existía un circuito para la visita pública