Los sindicatos instan a ayuntamientos y a la Diputación a vetar en licitaciones públicas a empresas que incumplen la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Los sindicatos CCOO y UGT han reclamado este martes un compromiso firme por parte de las administraciones públicas y del empresariado sevillano para combatir la creciente siniestralidad laboral en la provincia. En lo que va de año 2025, ya se contabilizan 25 trabajadores fallecidos en accidentes laborales en Sevilla, cuatro más que en todo el año anterior, según denunciaron en una rueda de prensa conjunta.
Ambas organizaciones han presentado una batería de propuestas institucionales que plantean, entre otras medidas, que la Diputación de Sevilla y los 106 municipios de la provincia excluyan de las licitaciones de obras públicas a las empresas que no cumplan con la normativa en materia de prevención de riesgos laborales. Los sindicatos exigen además que se promueva la cultura preventiva en todos los niveles de la administración.
Entre las iniciativas presentadas destaca la solicitud de declarar el 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, como jornada de sensibilización institucional en todos los municipios, así como la realización de campañas durante el año y la convocatoria de un minuto de silencio en cada localidad donde se produzca un accidente laboral mortal.
Carlos Aristu, secretario general de CCOO de Sevilla, advirtió que “sindicatos, administraciones y organizaciones empresariales tenemos que hacer de Sevilla una provincia donde trabajar sea seguro y donde no tengamos que seguir lamentando muertes por ahorrar en prevención”. Aristu pidió controles rigurosos en las contrataciones públicas para evitar “planes de prevención de corta y pega” y garantizar que las adjudicatarias sean empresas serias y con protocolos efectivos de seguridad.
Juan Bautista Ginés, secretario general de UGT Sevilla, denunció que “por el simple hecho de ir a trabajar hay personas que están perdiendo la vida” y recalcó que los accidentes no están relacionados con nuevas tecnologías o profesiones de riesgo, sino con “fallos elementales de seguridad, como antiguamente”. Ginés urgió a las administraciones a implicarse, asegurando que “esto no es un cuento de hadas, es una tragedia cotidiana que hay que frenar”.
Los sindicatos también han exigido a las organizaciones empresariales que se posicionen con claridad frente a lo que califican como “empresas piratas”, aquellas que ponen en riesgo la vida de su plantilla al incumplir de forma deliberada la legislación vigente.

