La Feria de Marchena volvió a abrir su corazón este año con la celebración del encuentro anual de ANIDIS y ADISMAR, hoy viernes de feria, una cita esperada que reúne a personas con discapacidad en un espacio de convivencia, alegría y disfrute de la feria. La jornada, organizada por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, se ha convertido ya en una tradición que reafirma el compromiso social de la Caridad Nazarena con los colectivos más vulnerables.
El ambiente estuvo lleno de música, sonrisas y emoción, con la actuación del marchenero Alberto Reina, cantante y miembro de la orquesta Nueva Alborada. Su entrega sobre el escenario fue correspondida con el cariño y la alegría de los asistentes, dejando momentos inolvidables.

El propio artista quiso expresar sus sentimientos tras la experiencia:
“No existe salario más importante para el corazón que cobrar en sonrisas. Estoy emocionadísimo y ardiente de felicidad. Solo tengo palabras de agradecimiento a mis compañeros de Nueva Alborada y a mi amada Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Marchena por esta labor noble, de hacer felices a colectivos vulnerables, que son ellos quienes nos hacen felices a nosotros”.
Reina también destacó la continuidad de esta iniciativa:
“En un mundo poco comprometido y autosuficiente, estos encuentros son muy necesarios. Gracias ADISMAR y ANIDIS, por darnos energía y ejemplo de superación. Esta jornada, iniciada bajo la Junta de Gobierno de Juan José Segovia y coordinada por el recordado Manolo Rueda, hoy continúa con la labor incansable de Manuela Fraile desde la Diputación de Caridad, ampliándose a más colectivos. Tenéis un cielo ganado, tan grande como la sonrisa que genera vuestra caridad nazarena”.
El encuentro reafirma el espíritu solidario de la Feria de Marchena, donde la música, la inclusión y la fe se convierten en un lazo que une a toda la comunidad en torno a la Caridad Nazarena, recordando que, como bien subrayó el artista: “Lo que hacemos ahora, tiene eco en la eternidad”.

