Un incendio declarado en la tarde-noche del viernes en el interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los monumentos más emblemáticos del patrimonio histórico español, ha sido extinguido sin que se hayan producido daños estructurales de gran alcance. El fuego se originó en una capilla lateral de las naves de Almanzor, utilizada como almacén de limpieza, debido a un cortocircuito en una barredora automática, según han confirmado fuentes policiales y del Cabildo.
La rápida intervención de los servicios de emergencia, activados sobre las 21:15 horas, permitió controlar las llamas en menos de una hora. El incendio afectó principalmente a las cubiertas y bóvedas de esa zona oriental del templo, así como a la Puerta de San José, construida en el siglo X. No se han producido daños en la estructura principal de la antigua mezquita ni en los espacios de mayor valor arquitectónico y artístico.
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha declarado que “el incendio está controlado y sectorizado” y que “no se ha producido una catástrofe patrimonial”. Tanto el Cabildo como el Ayuntamiento han activado protocolos de seguridad y conservación, y han iniciado una evaluación técnica detallada para determinar el alcance exacto de los daños.
El Patio de los Naranjos también se vio parcialmente afectado por el humo, pero no presenta deterioros materiales significativos. Las zonas dañadas permanecerán cerradas al público hasta que concluyan las labores de revisión y restauración.
Este es el tercer incendio registrado en la historia moderna del edificio. En 1910, una descarga eléctrica afectó al cimborrio; en 2001, un fuego en el archivo destruyó varios documentos; y en este último, se ha logrado preservar la integridad del conjunto monumental gracias a la intervención inmediata.
La Junta de Andalucía y el Ministerio de Cultura han ofrecido apoyo técnico para las tareas de restauración y han elogiado la eficacia del dispositivo de emergencia. La Mezquita-Catedral de Córdoba, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984, continúa abierta al público en sus zonas no afectadas, mientras las autoridades insisten en la importancia de revisar los sistemas eléctricos y de mantenimiento en espacios patrimoniales de alto valor.

