La XXIII edición de la peregrinación reúne a la Pastoral Penitenciaria de Sevilla, la Hermandad del Rocío de Marchena y la Hermandad de Nuestra Señora de Fátima de Los Molares
Cuatro internos del Centro Penitenciario Sevilla II participan este año en la XXIII Peregrinación a Nuestra Señora del Rosario de Fátima organizada por la Hermandad de la Vera Cruz de Marchena, una experiencia en la que el viaje físico se convierte también en un camino de convivencia, oración y reflexión personal.
Según ha comunicado la propia corporación marchenera, la participación ha sido posible gracias a la colaboración de la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Sevilla, a la que se han sumado la Hermandad del Rocío de Marchena y la Hermandad de Nuestra Señora de Fátima de Los Molares.
Durante estos días, los participantes comparten kilómetros, celebraciones religiosas y momentos de convivencia lejos de la rutina cotidiana del centro penitenciario. La iniciativa pretende ofrecer a los internos un espacio diferente en el que puedan sentirse acompañados, escuchados e integrados dentro de una comunidad.
La peregrinación había sido presentada públicamente el pasado 13 de mayo en la capilla de la Vera Cruz, coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Aquel acto estuvo acompañado por el rezo del rosario por las calles de la feligresía de San Juan, mostrando la estrecha vinculación que la corporación mantiene con esta advocación mariana.

La presencia de internos de Sevilla II en Fátima no constituye un hecho aislado. En agosto de 2025, la Archidiócesis de Sevilla informó de otra peregrinación realizada por personas privadas de libertad de este mismo centro, una experiencia de cuatro días que los participantes describieron como especialmente emotiva.
La Pastoral Penitenciaria sevillana desarrolla su labor tanto dentro de los centros como mediante actividades formativas, religiosas y de acompañamiento. Su trabajo busca mantener el vínculo de las personas privadas de libertad con la sociedad y con la comunidad cristiana, contando para ello con capellanes, voluntarios y entidades colaboradoras.

