El Ayuntamiento de Marchena ha informado sobre la situación actual del complejo terapéutico municipal, cuyas instalaciones permanecen cerradas de forma temporal tras las inundaciones registradas por las recientes lluvias torrenciales y la detección de diversas deficiencias una vez iniciada su puesta en funcionamiento.
Tras la apertura del complejo en Octubre se produjo un episodio de inundaciones, al tiempo que se advirtieron problemas técnicos que no habían sido detectados con anterioridad. Estas circunstancias obligaron a cerrar las instalaciones y paralizar su actividad para que la empresa constructora procediera a la subsanación de todas las anomalías detectadas.
Entre las incidencias, la más grave ha sido la relacionada con el depósito sanitario, que deberá ser sustituido por completo al no ajustarse a las prescripciones técnicas del proyecto ni a las exigencias de sanidad. Se trata de una deficiencia que, según se ha indicado, solo se detectó una vez que el complejo entró en funcionamiento. El Ayuntamiento ha señalado que el nuevo depósito, de grandes dimensiones, ya se encuentra en proceso de instalación, con la previsión de que quede colocado en los próximos días.

Además, ha sido necesario sustituir gran parte de la instalación de la caldera, ya que el sistema no calentaba el agua de forma adecuada. También se han corregido otros elementos que estaban deficientemente ejecutados y se están solucionando incidencias menores.
El Ayuntamiento ha informado igualmente de que la empresa constructora responsable de la obra, Rascón, ha cambiado tanto al equipo técnico como al personal encargado de la ejecución, y que el nuevo responsable de obra está trabajando para resolver todos los problemas detectados. En este proceso se han identificado actuaciones ejecutadas en contra del proyecto original, así como deficiencias que, según se ha indicado, no fueron comprobadas en su momento por la dirección facultativa, cuestiones que serán objeto de análisis jurídico.
Durante los meses de cierre se han realizado actuaciones de urgencia, incluyendo la implantación de un sistema de drenaje adicional para las pluviales de cubierta, con el objetivo de evitar nuevas inundaciones.
La reapertura del complejo está prevista para el mes de febrero, siempre que finalicen con éxito todas las reparaciones, con la intención de retomar la actividad con normalidad desde el inicio del mes.

