El pleno de Marchena ha aprobado la extinción de la ocupación y la recuperación de una vivienda municipal situada en el recinto del colegio Juan XXIII, en la calle Alameda.
El acuerdo desestima las alegaciones presentadas por la persona que ocupa el inmueble al considerar que no desvirtúan la titularidad municipal de la vivienda ni su vinculación al servicio público educativo.
La vivienda había sido cedida originalmente por razón de las funciones profesionales de una antigua ocupante, fallecida hace alrededor de quince años. El Ayuntamiento sostiene que, desaparecida la causa que justificaba aquella cesión, tiene la obligación legal de recuperar el inmueble.
La persona que reside actualmente en la vivienda deberá dejarla libre de enseres y moradores y entregar las llaves al Ayuntamiento en un plazo de diez días. Cuando el inmueble sea recuperado, los técnicos municipales comprobarán su estado y valorarán los posibles daños.
Durante el debate se indicó que la persona afectada dispone de una alternativa habitacional y que el centro educativo había solicitado la recuperación del espacio. El PSOE, Vox y Unidos por Marchena votaron a favor, mientras que Izquierda Unida se abstuvo por considerar que cualquier procedimiento relacionado con la pérdida de una vivienda exige una especial sensibilidad social.

