La Virgen de los Dolores del Barrio de San Miguel podrá visitarse en la calle Carreño 27 a desde el 25 de Mayo.
El barrio de San Miguel se prepara para recibir, dentro de un mes, a una nueva vecina: la Virgen de los Dolores. Esta impresionante talla, obra del reconocido imaginero de Triana Esteban Rosado, se instalará en un domicilio privado tras el traslado de su propietario, Antonio González Obrero, quien ha decidido fijar su residencia en Marchena atraído por su incalculable legado histórico y sus raíces históricas y devocionales.
Para más información llamar al tfno 622 39 94 59 y Facebook Virgen de los Dolores.

La llegada de la imagen no es un hecho puramente artístico, sino que encierra una profunda carga emocional. La advocación de la Virgen de los Dolores responde a un homenaje personal de Antonio González a su madre. González Obrero y empleado de comercio nacido en Castilleja y actual residente en Huévar del Aljarafe, ha decidido «cambiar de aires» y mudarse a Marchena tras haber buscado el lugar ideal en diversos pueblos de la provincia.
Una casa abierta al barrio
La nueva vivienda de Antonio, situada en las inmediaciones de la Iglesia de San Miguel, no será solo un hogar particular, sino un punto de encuentro para la fe. La Virgen quedará expuesta y la casa se abrirá a todas aquellas personas, vecinos y devotos que deseen acercarse a rezarle o a pedirle algún favor.
La talla, de una belleza singular y caracterizada por sus impactantes ojos verdes, ha ido «enamorando y conquistando corazones allá por donde pasa». Fue precisamente esa belleza la que cautivó a Antonio cuando conoció la obra de Esteban Rosado, artista que, además de su taller en Triana, mantiene vínculos familiares en Huévar del Aljarafe y es conocido por ser el vestidor de la Pastora de Triana.
El futuro de la imagen en Marchena
La elección de Marchena como destino final no ha sido casual. Antonio González destaca que buscaba un lugar que conservara el espíritu de pueblo y que no se hubiera convertido en una ciudad dormitorio. En Marchena, ha encontrado un enclave donde «se conservan numerosas raíces, tradiciones y un gran legado histórico-artístico».
Aunque su prioridad actual es «estar cerca de la Virgen», Antonio ya mira hacia el futuro con generosidad. Su intención a largo plazo es donar la imagen a alguna institución de Marchena, una decisión que tomará con el tiempo conforme profundice en la «amplia tradición cofrade» de la localidad, de la cual confiesa conocer aún pocos detalles.
Además de su devoción a la Virgen de los Dolores, Antonio se define como un hombre profundamente mariano y, de manera providencial, es un gran devoto de la Virgen del Rosario, quien es precisamente la patrona de Marchena, lo que refuerza aún más su vínculo con su nuevo destino.
Con la llegada de esta imagen en apenas treinta días, el barrio de San Miguel sumará un nuevo foco de devoción privada que promete enriquecer el ya de por sí vasto patrimonio espiritual de la Villa de Marchena.
El escultor Esteban de Jesús Sánchez Rosado, forma parte de la nueva generación de imagineros sevillanos que mantienen viva la tradición de la escultura sacra andaluza. Nacido en Sevilla el 24 de diciembre de 1990 y criado en Castilleja de la Cuesta, su vocación artística surgió desde muy temprana edad en un entorno profundamente marcado por la religiosidad popular y el patrimonio cofrade de la capital andaluza.
Con apenas nueve años comenzó a aprender el oficio junto al escultor Fernando Murciano Abad, quien se convirtió en su maestro y guía en los primeros pasos dentro de la imaginería. Desde sus comienzos, Sánchez Rosado ha mostrado una clara inspiración en la escuela barroca sevillana.
Uno de los trabajos que le dio a conocer en sus primeros años fue una reproducción de la Virgen de la Esperanza Macarena realizada cuando contaba apenas catorce años. La pieza, conocida popularmente como la “Macarena de Triana”, llamó la atención en el ámbito cofrade sevillano y llegó a ser contemplada por el propio Luis Álvarez Duarte, quien visitó al joven escultor para conocer su trabajo.
Con el paso del tiempo, el artista ha desarrollado su actividad desde Triana, barrio sevillano con una fuerte tradición cofrade y artística. Desde su taller ha realizado diversas imágenes devocionales destinadas al culto, así como trabajos de restauración e intervención en esculturas religiosas.
Entre sus obras conocidas figura una imagen de Santa Ángela de la Cruz realizada en 2014 para la Hermandad de la Divina Pastora de Triana, imagen de vestir que recibe culto junto a la titular de la corporación en la parroquia de Santa Ana. Además de esta obra, ha realizado otras esculturas de carácter devocional y encargos particulares vinculados al ámbito religioso.

