El libro está publicado por la editorial Talón de Aquiles y plantea un cruce entre mirada clínica y sensibilidad poética, con poemas breves que remiten a escenas vinculadas a la experiencia médica, la memoria corporal y el duelo. La entrada se anuncia como libre hasta completar aforo.

La presentación llega en un momento en el que Pulido Morejón viene ampliando su presencia pública en dos ámbitos muy definidos: la cultura local y la formación sanitaria. Estudiante de Medicina en la Universidad de Cádiz, y con una trayectoria ligada al carnaval desde la adolescencia.
En ese recorrido carnavalesco, con catorce años, fundó la primera chirigota juvenil de Marchena, Real Academia Andaluza, y que en los últimos años ha participado como guitarrista en coros del COAC en el Gran Teatro Falla, como “La Piñata” en 2024 y “Asignatura pendiente” en 2025.
En 2026 es coautor de la música del coro “Al garete”, compartida con Manuel Jesús Picado Sánchez, con letra atribuida a José Carlos Armario Hita y dirección de Juan Antonio Aragón Jiménez, con actuación prevista en preliminares el lunes 26 de enero, a las 20:00 horas, en el Falla.
El autor sitúa el origen del título en la imagen doméstica de su abuela costurera y en una idea central: cada vida se construye con lo que se consigue, pero también con lo que se suelta. En la sinopsis del libro, el propio Pulido plantea el poemario como un recorrido por “todas mis costuras”, con presencia de su familia, su casa, el amor y su dicotomía personal entre la ciencia y el arte.
La escritura empezó a tomar forma en 2018, cuando compuso su primer poema y lo presentó a un concurso organizado por el Instituto de Memoria Rosario Martín, un impulso inicial que, con el tiempo, fue reuniendo textos hasta convertirse en un conjunto coherente al que decidió buscar “un hilo conector”, expresión que enlaza con el propio título.
Estudiante de Medicina y ya en quinto curso, Pulido defiende que su poesía nace precisamente en esa frontera entre lo clínico y lo humano. La frase que vertebra el enfoque del libro resume su mirada: “Es cierto que la medicina cura, pero es solo la poesía quien tiene el poder de sanar”, distinguiendo así entre la curación como acto terapéutico y la sanación como experiencia íntima.
El volumen está dividido en siete partes, cada una precedida por un tramo narrativo, y recorre asuntos como la introspección, la muerte, el amor, la esperanza y la convivencia entre la ciencia y la literatura. La dedicatoria principal del libro marca su intención afectiva: “Dedicado a quienes leyeron mis versos mucho antes de que este libro existiera”.

