El Complejo Terapéutico municipal de Marchena prevé retomar su actividad el lunes 23 de febrero de 2026, después de meses de cierre y de una puesta en marcha marcada por parones, incidencias técnicas y problemas derivados de los temporales. La reapertura, según la información difundida por el Ayuntamiento y recogida en medios, irá precedida de contactos con los usuarios entre el 16 y el 20 de febrero para reactivar las actividades a las que están inscritos.
El tiene dos piscinas terapéuticas de agua salada, sauna seca, baño turco, sala fitness y espacios de rehabilitación, además de equipamiento especializado como una cinta antigravedad destinada a la recuperación de lesiones y tratamientos de movilidad. También se ofrecen programas de hidroterapia, aquagym, rehabilitación, yoga terapéutico y actividades para distintos perfiles de usuarios, desde personas mayores hasta pacientes en recuperación funcional.
El complejo, que supuso una inversión cercana a los tres millones de euros, está concebido como un centro de referencia en la Campiña sevillana para la rehabilitación física, el bienestar y la prevención de lesiones, recuperando ahora su actividad tras las mejoras realizadas.
La reapertura llega tras una trayectoria que comenzó con un calendario ya tensionado antes incluso de abrir. La piscina cubierta y el complejo se presentaron como un equipamiento de referencia, pero su llegada acumuló alrededor de tres años de retraso y una inversión cercana a los tres millones de euros, incluyendo partidas adicionales de equipamiento, según los datos publicados durante la fase previa a la inauguración.
El arranque tampoco estabilizó el servicio. Marchena Secreta describió el funcionamiento “intermitente” del complejo tras la inauguración del 30 de abril de 2025, con periodos de cierre y reaperturas parciales que, en la práctica, dejaron la instalación operativa solo durante semanas en algunos tramos.
A este patrón se sumaron incidencias que el Ayuntamiento vinculó a deficiencias detectadas ya con el complejo en funcionamiento y al impacto de lluvias intensas, un contexto que ayuda a explicar por qué el anuncio de reapertura se formula ahora como un reinicio de actividad más que como una simple “vuelta a la normalidad”.

