El certamen, que lleva el nombre de la profesora Rosario Martín, reunió a participantes de todas las edades en una gala cargada de emoción, reivindicación literaria y talento joven
Marchena acogió una nueva entrega de premios del Certamen Literario Villa de Marchena, Memorial Rosario Martín, que celebra este año su 26.ª edición con una participación récord de más de un centenar de trabajos. El acto, celebrado en el salón de actos del IES Isidro Arcenegui Carmona, reunió a premiados, familias, docentes y representantes institucionales en torno a la palabra escrita, que volvió a demostrar su vitalidad entre las nuevas generaciones marheneras.

La gala fue presentada por una alumna del centro que articuló su discurso inaugural en torno al concepto de la expectativa —»ese instante de pausa antes de que algo suceda, suspendido entre lo que sabemos y lo que está por descubrirse»—, recurriendo al episodio cervantino de los molinos de viento como metáfora de la creación literaria. La cita del propio Cervantes que eligió para anclar su reflexión —»la expectativa de la honra muchas veces da más contento que la posesión de ella»— resultó especialmente pertinente en un acto dedicado precisamente a honrar el acto de escribir antes de ser reconocido.
Premiados por categorías
En la categoría de relato para menores de 15 años, el primer premio recayó en Darío Hurtado Vargas por su trabajo Las voces de las manos. El joven escritor confesó que era la primera vez que se decidía a participar en un concurso literario y que dudó mucho antes de presentar su obra. El segundo premio fue para Ana Borrego Álvarez con Adarad Atenas, trabajo ambientado en la Atenas clásica que también mereció el Premio Especial del AMPA. El accésit correspondió a Paula Ponce Alcázar con Una caja de bombones, cuya autora leyó un emotivo fragmento protagonizado por la anciana Estela, que murió la noche en que puso un vinilo y escuchó la canción que su difunto Héctor solía cantarle: «amar también era dejar ir».
En relato para participantes de entre 15 y 20 años, Eva Serralvo Muñoz se alzó con el primer premio y el Premio Especial del AMPA gracias a La niña de las estrellas, un relato que explora la pérdida de lucidez de un ser querido a través de la metáfora astronómica. Serralvo, que se define como alumna de ciencias de la salud con profundo arraigo en el arte y la literatura, recibió además el accésit en la categoría de poesía de su misma franja de edad por Verano del 36, un poema de homenaje a García Lorca, Cernuda y Picasso. El segundo premio en relato de esta categoría fue para Mariela Luque Rivero con Sin cuerpo no hay crimen, que también obtuvo el Premio Especial del AMPA; y el accésit, para Ángela Rojas Montes con El maestro, un relato sobre el acoso que sufren algunos docentes, inspirado en el caso real de una niña sevillana víctima de bullying.
En poesía de entre 15 y 20 años, el primer premio fue para Rodrigo López Marmol con Reo del vacío. En su emotivo discurso, el joven agradeció a su profesora Lola Zamudio haber publicado un artículo suyo en el periódico del instituto —»la primera vez que alguien externo a mi entorno se interesó por mis escritos»— y recitó unos versos de Luis Cernuda antes de dedicar el galardón a una persona recientemente fallecida, a quien llamó por su nombre, Margarita. El segundo premio recayó en Sonia García Tejada con Ecos de primavera, que también obtuvo el Premio Especial del AMPA.
En la categoría adulta de poesía (mayores de 21 años), el primer premio fue para José Quesada Moreno con el tríptico antibelicista Si no es amor, la empresa, inspirado en Miguel Hernández. Quesada aprovechó el estrado para leer en voz alta las cifras de niños muertos en los conflictos de Gaza, Ucrania e Irán, y cerró su intervención con un rotundo «no a la guerra». El segundo premio correspondió a Manuel Sánchez Gómez con Una verdad inmensa, cuyo autor leyó íntegramente la pieza ante un salón en silencio. El accésit fue para José Antonio García Conde con La fiera rubia de dientes de sable, quien reveló que la poesía llegó a su vida como «un salvavidas» durante su recuperación de un cáncer de garganta.
En relato corto para adultos, el primer premio recayó en Juan Carlos Pérez López con Cajitas de madera o el común secreto de las viudas. El segundo fue para Alfonso Cantador con El monaguillo Paolo, relato que nació de la contemplación de un cuadro de Sorolla en el Museo del Prado y que creció desde un microrrelato de cien palabras hasta la pieza premiada. El accésit correspondió a Jesús Cárdenas Sánchez con Sembrando semillas, historia de una maestra que regresa a su pueblo y redescubre la huella dejada en sus alumnos.
El cartel y la música
El concurso para el diseño del cartel de esta edición fue ganado por Alejandra Guisado Talaverón, alumna de segundo de bachillerato, cuya obra combina acuarela, grafito y lápices de color para representar una figura flamenca —en la que el abanico ha sido sustituido por un libro— junto a la Puerta de Santa María. El contraste entre el blanco y negro y el color, explicó su autora, quiere simbolizar que «a lo largo del tiempo todo prevalece».
La velada contó con la actuación musical de tres alumnas del centro: Guomar González al piano, Paula Pere al saxofón y Pilar López al clarinete.
Una cita que cumple 26 años
El director del IES, Pedro Ortiz Jiménez, que anunció que este es su último curso al frente del centro, valoró la capacidad de la literatura para «enseñarnos a ponernos en la piel de los demás» y reclamó más humanidad frente a la radicalización del discurso público. La delegada municipal de Educación, Zaida Roldán, subrayó que el certamen se ha ganado «por méritos propios» el papel de referente cultural de la comarca, mientras que la representante del AMPA Cerro de la Leva, Gloria Montes, destacó el valor de quienes se atreven a compartir su mirada del mundo a través de la escritura.
El certamen, puesto en marcha hace 26 años por el Departamento de Lengua Castellana y Literatura del IES Isidro Arcenegui Carmona en memoria de la profesora Rosario Martín, publica cada año una antología con los trabajos premiados a través de la editorial Alfar.
