Aunque la tradición señala el 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús, Antonio Piñero destaca que esta elección tiene un carácter simbólico más que histórico.
«El 25 de diciembre coincide con el solsticio de invierno, un evento que simboliza el triunfo de la luz sobre la oscuridad», explica el experto. «Sin embargo, los evangelios de Lucas y Mateo, los únicos que relatan el nacimiento de Jesús, no precisan una fecha exacta». De hecho, menciones como las de los pastores velando al raso con sus rebaños sugieren que el nacimiento pudo haberse producido en primavera u otoño.
Antonio Piñero, catedrático de Filología Griega y experto mundial en el Nuevo Testamento y la figura histórica de Jesús, analiza lo que hay de verdad y de mito alrededor de la fiesta de la natividad de Jesús. Autor de numerosas obras, entre ellas Herodes el Grande, Piñero nos brinda una perspectiva científica y crítica que arroja luz sobre algunos de los elementos más debatidos de este relato milenario.
Piñero es conocido por desmitificar ciertas tradiciones y relatos asociados al cristianismo, como la fecha exacta del nacimiento de Jesús o la interpretación de los Reyes Magos en el Evangelio de Mateo.
Además, Piñero subraya que el lugar del nacimiento de Jesús sigue siendo motivo de debate. Aunque Mateo y Lucas mencionan Belén, los evangelios de Marcos y Juan no hacen referencia a ello, indicando más bien que la patria de Jesús era Nazaret. «La mayoría de los historiadores tienden a afirmar que Jesús nació en Galilea, posiblemente en Nazaret, durante la época de Herodes el Grande», concluye Piñero.
La infancia de Jesús: un relato entre la historia y la leyenda
Los evangelios apócrifos y canónicos ofrecen relatos fragmentados y, en ocasiones, contradictorios sobre la infancia de Jesús. Mateo y Lucas coinciden en algunos puntos, como el nombre de sus padres, José y María, y la relación del nacimiento con el reinado de Herodes. Sin embargo, divergen en detalles significativos. Por ejemplo, mientras Lucas afirma que José y María vivían en Nazaret y viajaron a Belén para censarse, Mateo no menciona este viaje y sitúa a la familia directamente en Belén.
Piñero explica que estas diferencias responden a tradiciones independientes. «El Evangelio de Mateo probablemente se redactó en Siria hacia el año 85 o 90 d.C., mientras que el de Lucas se escribió en Éfeso en un contexto cultural distinto», señala. Ambos evangelios, no obstante, combinan datos históricos con elementos legendarios, lo que refleja el intento de los primeros cristianos por dotar de significado teológico a la figura de Jesús.
Los Reyes Magos: ¿historia o teología?
Otro punto fascinante del relato del nacimiento es el episodio de los Reyes Magos, mencionado únicamente en el Evangelio de Mateo. Según Piñero, este pasaje está cargado de simbolismo más que de hechos históricos. «Los magos, sacerdotes de la religión persa, representan a los gentiles que reconocen a Jesús como Salvador», explica. «La estrella que los guía es descrita de forma legendaria, deteniéndose en el cielo y guiando a los magos hasta el lugar exacto del nacimiento, algo que desafía cualquier explicación científica».
Un mensaje universal
A pesar de las incertidumbres históricas y las contradicciones entre los evangelios, Antonio Piñero destaca el impacto universal del mensaje de Jesús. «Más allá de los detalles concretos, la figura de Jesús ha trascendido como un maestro de la ley y un símbolo de esperanza para millones de personas en todo el mundo», afirma.
Como bien dice Piñero, «es importante separar la historia de la teología para comprender mejor la figura de Jesús y su legado».
Antonio Piñero ha dedicado décadas al análisis filológico y crítico de los textos cristianos. Autoridad internacional: Es reconocido en círculos académicos internacionales por sus numerosas publicaciones, entre las que destacan «Herodes el Grande», «Guía para entender el Nuevo Testamento», «El otro Jesús: La vida de Jesús según los evangelios apócrifos», y «Aproximación al Jesús histórico». Estas obras han sido ampliamente valoradas por su rigor académico.


