Icono del sitio Marchena Noticias. Marchena Secreta. Marchena Turismo. El tiempo en Marchena. Sucesos Marchena. Turismo en Marhena. Marchena Noticias

Fallece Sor Inmaculada Albert, memoria viva del convento de las clarisas de Marchena

Sor Inmaculada Albert, quien fuera superiora de las Hermanas Clarisas en el convento de la Purísima Concepción de Marchena  ha fallecido en las últimas horas. Su vida, profundamente unida a la historia espiritual y patrimonial de Marchena, deja una huella imborrable en la memoria colectiva de la villa.

Religiosa veterana, Sor Inmaculada era conocida por ser la más antigua de la comunidad de clarisas en Marchena y una de las mayores conocedoras del origen del convento, fundado en 1631 en el antiguo palacio de los Duques de Arcos. «Disfruto cuando tengo que hablar de nuestra historia», confesaba en una entrevista concedida en 2017 a Alfa y Omega.

El convento fue fundado por Sor María de la Antigua, religiosa nacida en Cazalla de la Sierra, quien tras recibir una inspiración divina impulsó la creación de un convento clariso en Marchena «solo para trece monjas». La propia Sor Inmaculada relataba cómo, tras fallecer la fundadora en Lora del Río mientras establecía una nueva comunidad, los Duques de Arcos hicieron traer su cuerpo incorrupto hasta Marchena, donde desde entonces reposa en el coro bajo de la iglesia conventual.

Durante su etapa como superiora, Sor Inmaculada fue testigo y partícipe de los momentos más difíciles y también de los más innovadores del convento. Desde las penurias de la posguerra, donde llegó a transmitirse oralmente la leyenda de que San José protegió a las monjas del asalto de milicianos durante la Guerra Civil, hasta la reciente digitalización de sus medios de subsistencia, con la apertura de la tienda online clarisas.es, que permitió la venta de dulces tradicionales a toda Europa.

Bajo su liderazgo, el convento pasó de una situación precaria a una etapa de estabilidad gracias al ingreso de nuevas vocaciones internacionales. «Tenemos hermanas de Madagascar, Kenia, Uganda y Tanzania», explicaba orgullosa, destacando el valor de esa convivencia intercultural. En sus últimos años, impulsó también la apertura de una pequeña hospedería, a petición del Ayuntamiento, para acercar la vida conventual a los visitantes de Marchena.

Además de los dulces tradicionales como borrachuelos, garrapiñadas, hojalmendras o roscos, las clarisas de Marchena han producido discos con cantos religiosos y han mantenido una presencia activa en las redes a través de su tienda digital. La figura de Sor Inmaculada ha sido clave para esa transición silenciosa entre el pasado y la modernidad, entre la clausura y la conexión con el mundo.