La nueva edición de Naturaleza Encendida en el Real Alcázar —bautizada este año como “Arras”— recupera el pulso ceremonial de las grandes entradas reales y, de paso, permite volver la vista a un episodio clave del XVIII: el Lustro Real, cuando Felipe V trasladó la corte a Sevilla y dejó una estela que unió para siempre a la capital con su provincia, Marchena incluida.
Del 30 de octubre al 15 de marzo, los jardines históricos se transformarán en un recorrido lumínico en siete estaciones, eco de los siete arcos triunfales que celebraron la boda de Carlos V e Isabel de Portugal en 1526 —el hilo simbólico de esta edición— con un programa que conjuga virtudes regias, paisajismo sonoro y proyecciones sobre hitos como la Puerta de Marchena, el Cenador del León o la Fuente de la Fama.

Una ciudad-Corte (1729–1733)
El 3 de febrero de 1729 Sevilla vio entrar a Felipe V con aparato festivo. La estampa quedó fijada años después por Pedro Tortolero en un célebre grabado: el arranque de un lustro que convirtió al Alcázar en palacio residencial y a Sevilla en centro político y cultural del reino. No era un traslado menor: solo existía el lejano antecedente de Valladolid. La corte permanecería hasta mayo de 1733, alterando ritmos urbanos, economías y oficios, y abriendo un ciclo de mecenazgo y encargos artísticos.
Marchena, “parada larga” del viaje real
En ese mapa del poder en movimiento, Marchena no fue una nota al margen. Documentación local y académica sitúa allí una “parada larga” en marzo de 1730, dentro del itinerario que llevó a la familia real desde Sevilla hacia Granada y, luego, de vuelta a la Sierra Norte y la costa. El paso del monarca activó provisiones, alojamientos y ceremoniales, con la villa convertida por unos días en extensión de la corte.
La Puerta que cuenta dos historias
Que el espectáculo de este año ilumine la Puerta de Marchena no es un capricho estético. Esa portada isabelina de finales del XV, con heráldica de los Ponce de León, fue trasladada en 1913 desde el palacio de los duques de Arcos en Marchena, adquirida por Alfonso XIII y reubicada para acceder al actual Jardín del Marqués de la Vega-Inclán. Cada noche, “Arras” la convierte en interfaz entre dos relatos: el imperial (Carlos V) y el borbónico (Felipe V).
La Sevilla que vuelve a encenderse
El montaje —con pases vespertinos, música original y dramaturgia de fábulas— se articula en siete jardines/virtudes (Prudencia, Fortaleza, Clemencia, Paz, Justicia, Fe y Gloria), espejo contemporáneo de aquellos arcos de 1526 que jalonaron el recorrido nupcial desde la Macarena hasta la Catedral. La ciudad actual se reconoce en ese juego de espejos: turismo cultural, divulgación histórica y tecnología “de última generación” sobre uno de los conjuntos palatinos más antiguos en uso. Entradas y descuentos para residentes ya están disponibles.
Despiece | Fechas y lugares clave
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2–3 feb 1729. Entrada de Felipe V en Sevilla. Inicio del Lustro Real. Alcázar, residencia de la corte.
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Mar 1730. Marchena, “parada larga” de la comitiva camino de Granada. ResearchGate
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Jun–ago 1730. Veraneo real en la Sierra Norte (Cazalla y entorno) antes del regreso. almagacen.blogspot.com
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30 oct 2025–15 mar 2026. “Arras”, Naturaleza Encendida en el Alcázar: siete jardines, siete virtudes.

