La corporación municipal de La Campana (Sevilla) celebrará mañana, martes 3 de febrero de 2026, un pleno extraordinario para debatir y votar la moción de censura registrada por siete concejales del grupo independiente Juntos por La Campana contra el alcalde que gobierna con el mismo grupo con mayopria absoluta Manuel Fernández Oviedo, después de que este anunciara su afiliación al PSOE y su intención de presentarse con esas siglas en las municipales de 2027.
La iniciativa propone como candidata a la Alcaldía a la concejala del mismo grupo Dolores Veragua y se sustenta en la mayoría absoluta que ya suman sus firmantes dentro del pleno (siete ediles), en un Ayuntamiento compuesto por 13 concejales. En las elecciones municipales de 2023, la candidatura independiente obtuvo 10 concejales, mientras que el PSOE logró dos y Con Andalucía uno, según el mismo reparto recogido por la prensa.
Los promotores de la moción han justificado el paso alegando que el alcalde dejó de formar parte del proyecto político con el que concurrieron a las urnas y que, a su juicio, la continuidad del gobierno local debe responder al mandato otorgado al equipo y a la candidatura.
BATALLA POR EL CONTROL DE LA PROVINCIA DE SEVILLA
Más allá del choque municipal, el caso se está leyendo también en clave provincial por el peso que tienen los ayuntamientos en el equilibrio de poder en la Diputación de Sevilla que depende de los resultados municipales y que hace que los partidos busquen ampliar apoyos locales, integrar plataformas o tejer alianzas de cara a futuros repartos.
La expectativa electoral abre la posibilidad de que el PSOE pierda el control de la Diputación de Sevilla por vez primera, -y donde gobiernan desde 1978- una institución que en el actual mandato (2023–2027) preside Javier Fernández, el ultimo bastión del Psoe andaluz. La Diputación de Sevilla, cuenta con 31 diputados provinciales,y el PSOE ha necesitado pactos con Con Andalucía. Hay en la Diputación 15 diputados para el PSOE, 11 para el PP, 4 para Con Andalucía y 1 para Vox. Un pequeño desplazamiento en algunos partidos judiciales puede cambiar la mayoría de gobierno sin necesidad de un vuelco masivo en voto total y el elemento más débil son los grupos independientes.
La hipótesis de que el PSOE pudiera perder la Diputación se leería como un golpe simbólico y organizativo a nivel nacional, en una provincia donde los socialistas han mantenido tradicionalmente una implantación municipal muy fuerte, y donde en 2023 ya se produjo un aviso serio: por primera vez en décadas perdieron la mayoría absoluta, quedándose a un solo diputado provincial de retener el control sin depender de terceros.

