El retablo cerámico de la Inmaculada Concepción situado en la portada del convento de las Clarisas de Santa María está siendo restaurado y preservado en un espacio protegido gracias a una inversión conjunta de 37.000 euros aportados por distintas entidades colaboradoras. La intervención, que ya ha comenzado, permitirá salvar una de las piezas devocionales y artísticas más singulares del patrimonio marchenero, fechada en el siglo XV, y culminará previsiblemente el próximo mes de octubre.
La comunidad franciscana clarisa, promotora de esta iniciativa junto a la Orden de San Clemente y San Fernando, presentó el proyecto de recuperación de este panel cerámico, cuyo avanzado estado de deterioro hacía inviable su permanencia a la intemperie. Para financiar la actuación, la Orden de San Clemente ha realizado una aportación de 25.000 euros, mientras que la Fundación Unicaja y la empresa Procavi han contribuido con 6.000 euros cada una.
En el acto de entrega de los cheques de colaboración estuvieron presentes el presidente de la Fundación Unicaja, José Manuel Domínguez, su presidente de honor Braulio Medel, representantes de Procavi, miembros de la Orden de San Clemente, la abadesa del convento Sor Susana Camené y el equipo técnico encargado de la restauración.
Según explicó el equipo restaurador, el panel presenta fragmentaciones, pérdidas de vidriado, reposiciones antiguas y una importante proliferación de microorganismos causada por décadas de exposición a la humedad y al viento. Tras el desmontaje de las piezas, los técnicos han confirmado que el deterioro era más severo de lo previsto, por lo que consideran acertada la decisión de retirarlo de su emplazamiento original.
La restauradora responsable de la intervención detalló que el retablo no volverá a colocarse directamente sobre el muro exterior, sino que será instalado como pieza museable sobre un soporte sintético de conservación, en una zona resguardada pero accesible al público. De este modo, el original quedará protegido de la intemperie y podrá seguir siendo contemplado por marcheneros y visitantes.
Para mantener la imagen histórica de la portada conventual, se ejecutará además una réplica cerámica exacta que ocupará el lugar exterior del panel retirado. Este trabajo será realizado por un ceramista especializado que colaborará con el equipo técnico en la reproducción fiel de esmaltes, colorido y composición, tomando como referencia directa las piezas originales.
Los responsables de la Fundación Unicaja destacaron durante el acto el valor histórico y artístico del retablo, así como la importancia de respaldar proyectos de conservación ligados a la identidad cultural de Marchena. En la misma línea, desde Procavi se subrayó que esta aportación se integra en la obra social y patrimonial que la empresa viene desarrollando en la localidad.
La Orden de San Clemente y San Fernando, impulsora inicial del proyecto, valoró especialmente el carácter colectivo alcanzado por esta intervención, señalando que la recuperación del retablo no solo beneficiará a la comunidad religiosa, sino al conjunto del patrimonio artístico del municipio.
Si se cumplen los plazos previstos, el proceso de restauración y la instalación de la réplica concluirán en octubre, mes en el que está prevista la presentación pública de esta renovada pieza devocional que durante generaciones ha presidido uno de los accesos más emblemáticos al recinto de Santa María.

