La Hermandad Sacramental de Ánimas y Archicofradía del Señor de la Santa Vera Cruz, Nuestra Señora de la Esperanza Coronada y San Juan Evangelista de Marchena ha difundido un comunicado en el que expresa su “más absoluta repulsa” por el «uso indebido de ritos y signos cristianos», por el uso de una cruz durante el pasacalles de Carnaval celebrado el domingo pasado, al considerar que se trata de una utilización “indebida” en un contexto “ajeno al sentido auténtico” de la fe.
La corporación, que enmarca su pronunciamiento “en el legítimo ejercicio” de su libertad de expresión, sostiene que este tipo de actuaciones resultan “profundamente ofensivas” para los cristianos y suponen “una falta de respeto” hacia las creencias y los sentimientos religiosos. En el texto, la hermandad añade que “no todo amparado en la libertad de expresión puede justificarse cuando se vulneran de manera consciente y provocadora los sentimientos religiosos de los creyentes”.
El comunicado no identifica a una agrupación concreta ni detalla la autoría de la acción, pero vincula su rechazo directamente a la presencia y exhibición de la cruz en el desfile carnavalesco del domingo, que ha generado comentarios y reacciones en el municipio. La hermandad concluye reiterando su posición y apelando al respeto debido a los símbolos religiosos.
COMUNICADO
«La Antigua ,Fervorosa y Franciscana ,Hermandad Sacramental de Ánimas , Archicofradía del Señor de la Santa Vera Cruz , Nuestra Señora de la Esperanza Coronada y San Juan Evangelista , en el legítimo ejercicio de su libertad de expresión, desea manifestar su más absoluta repulsa ante el uso indebido de ritos y signos cristianos en manifestaciones y actos que nada tienen que ver con el sentido auténtico de nuestra fe y que resultan profundamente ofensivos para los cristianos. Consideramos que tales actuaciones suponen una falta de respeto hacia nuestras creencias y hacia los sentimientos religiosos de quienes profesamos la fe cristiana. No todo amparado en la libertad de expresión puede justificarse cuando se vulneran de manera consciente y provocadora los sentimientos religiosos de los creyentes».

