Marchena ha celebrado hoy una intensa jornada de vísperas del Corpus Christi que ha llenado el casco histórico de actividad, música y devoción, anticipando una de las festividades más importantes del calendario religioso local.
Uno de los momentos más destacados de la tarde fue el traslado de la Inmaculada Concepción desde la iglesia de Santa Clara hasta la parroquia de San Juan Bautista, donde la imagen ha quedado preparada para incorporarse mañana a la solemne procesión eucarística. Numerosos vecinos acompañaron el recorrido de una de las imágenes más representativas del patrimonio religioso marchenero, recuperando una estampa tradicional de las vísperas del Corpus.
La jornada también estuvo marcada por la música. La Banda de Música Sagrado Corazón de Jesús ofreció en la iglesia de Santa Isabel su tradicional concierto de vísperas, una actuación que este año tuvo un significado especial al coincidir con la conmemoración del 30 aniversario de la formación musical. El recital reunió a numerosos aficionados y sirvió para rendir homenaje a las distintas generaciones de músicos que han formado parte de la banda durante estas tres décadas.
Mientras tanto, las calles por las que discurrirá mañana la procesión fueron transformándose a lo largo del día gracias al trabajo de hermandades, asociaciones y vecinos en la instalación de altares y exornos. Entre ellos destacó el altar instalado por la Hermandad del Dulce Nombre en la calle Obispo Salvador Barrera, presidido por la histórica Virgen del Carmen de San Sebastián, una talla realizada por el escultor Manuel Gutiérrez Cano en torno a 1860 y estrechamente vinculada a la historia de la familia Ternero y a la tradición marinera marchenera.
El ambiente de las vísperas se completó con los preparativos finales en templos y calles, la colocación de la tradicional juncia y los últimos trabajos ornamentales que desde primera hora de la mañana han movilizado a decenas de voluntarios. Balcones engalanados, altares efímeros, flores y elementos eucarísticos han ido configurando el escenario que mañana recibirá el paso del Santísimo Sacramento.
Con la caída de la noche, Marchena ha quedado preparada para celebrar una nueva edición del Corpus Christi, una festividad que une fe, arte, música e historia y que continúa siendo una de las manifestaciones patrimoniales más importantes de la localidad. Mañana, desde San Juan, las imágenes del Niño Hermoso, Santa Ángela de la Cruz, la Inmaculada de Santa Clara, el Sagrado Corazón de Jesús y la Custodia recorrerán las calles de la villa en una celebración que mantiene viva una tradición secular.


