Las trabajadoras del primer ciclo de Educación Infantil en Andalucía protagonizan este jueves 7 de Mayo nuevas movilizaciones para denunciar la situación que atraviesa el sector de 0 a 3 años, marcado —según sindicatos y plataformas educativas— por la precariedad laboral, la falta de recursos y unas ratios que consideran “insostenibles”.
Las protestas, convocadas en distintas provincias andaluzas y enmarcadas en una huelga estatal del sector, reclaman la reducción del número de alumnos por aula, la implantación de la denominada “pareja educativa” —dos profesionales por clase— y una mayor inversión pública en esta etapa educativa.
Las educadoras denuncian además que muchas profesionales apenas perciben salarios cercanos al mínimo interprofesional pese a la responsabilidad que implica atender a menores de tres años. También alertan del incremento de alumnado con necesidades específicas sin que existan suficientes apoyos especializados en los centros.
En Andalucía, uno de los principales focos del conflicto gira en torno al precio por plaza que la Junta abona a las escuelas infantiles adheridas al programa autonómico, una cantidad que, según el sector, permanece congelada desde 2020 pese al aumento de costes salariales y de funcionamiento.
La Consejería de Educación ha establecido servicios mínimos para garantizar la atención básica en los centros durante la jornada de huelga, alegando la especial vulnerabilidad del alumnado de esta etapa. La resolución obliga a mantener personal mínimo en función del número de menores matriculados en cada escuela infantil.
Las organizaciones convocantes sostienen que las reivindicaciones no son únicamente laborales, sino también educativas y sociales. Reclaman que el ciclo de 0 a 3 años sea reconocido plenamente como una etapa educativa esencial y no únicamente asistencial, insistiendo en que la calidad de la atención temprana resulta clave para el desarrollo infantil.

