Las hermandades del Rocío de Osuna y Marchena han acordado dejar de realizar juntas su peregrinación hacia la aldea de El Rocío a partir de la Romería de 2027, poniendo fin a una etapa de camino compartido entre ambas corporaciones.
La decisión ha sido anunciada de forma conjunta por sus juntas de gobierno, que la presentan como un acuerdo adoptado “en un marco de absoluta cordialidad, fraternidad y devoción compartida”.
Según explican ambas hermandades, la medida responde a razones de carácter organizativo y logístico, así como al crecimiento que vienen experimentando sus respectivas nóminas de hermanos y cuerpos de romeros. Esta evolución ha llevado a las dos corporaciones a considerar más conveniente emprender caminos diferenciados en próximas ediciones de la romería.
El comunicado subraya, no obstante, que la separación en el camino no supone una ruptura entre ambas hermandades. Tanto Osuna como Marchena expresan su agradecimiento mutuo por los años de convivencia, las vivencias compartidas y el espíritu de fraternidad mantenido durante este tiempo.
La Hermandad del Rocío de Marchena agradece de manera especial “el afecto, la acogida y las atenciones” recibidas por parte de los hermanos de Osuna, dejando constancia de que los vínculos entre ambas localidades permanecerán intactos.
Las dos corporaciones aseguran que continuarán unidas en la oración, la caridad y el culto a la Virgen del Rocío, al tiempo que se desean mutuamente un camino fructífero de preparación hacia la romería de 2027.
La nota conjunta está firmada por Manuel Cárdenas, hermano mayor de la Hermandad del Rocío de Osuna, y Antonio Lebrón, hermano mayor de la Hermandad del Rocío de Marchena.
La decisión cierra así una etapa de peregrinación compartida, pero mantiene abiertos los lazos de hermandad entre ambas corporaciones rocieras, que afrontarán desde 2027 una nueva organización de sus respectivos caminos.