El campo andaluz volverá a salir a la calle a finales de enero con nuevas protestas y tractoradas convocadas por las principales organizaciones agrarias, en respuesta al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, a los recortes previstos en la Política Agraria Común (PAC) y a los problemas estructurales que, según el sector, siguen agravando la rentabilidad de las explotaciones.
Las movilizaciones se enmarcan en un calendario estatal previsto del 26 al 30 de enero, con un día clave en Andalucía: el 29 de enero, fecha en la que se prevén concentraciones ante las subdelegaciones del Gobierno como punto principal de protesta. La convocatoria se desarrolla en unidad de acción por parte de ASAJA, COAG y UPA, que vuelven a coincidir en la necesidad de presionar para frenar lo que consideran un nuevo golpe al equilibrio del mercado agrario.
Mercosur, en el centro del conflicto
El rechazo al pacto con Mercosur es uno de los ejes principales de esta nueva oleada de protestas. El sector denuncia que el acuerdo abre la puerta a importaciones de productos agrícolas y ganaderos procedentes de países con normas ambientales, sanitarias y laborales diferentes, lo que, a juicio de los convocantes, se traduciría en una competencia desigual para el productor europeo, que soporta mayores costes y controles.
Los representantes agrarios advierten de que esta situación puede repercutir directamente en los precios en origen, en la capacidad de competir de explotaciones familiares y en la sostenibilidad del mundo rural, insistiendo en que el sector vuelve a sentirse utilizado como “moneda de cambio” en las negociaciones comerciales internacionales.
Andalucía se suma a un movimiento nacional
Las protestas en Andalucía forman parte de un proceso más amplio de movilización en todo el país. En los últimos días ya se han producido acciones similares en otras comunidades, con concentración de tractores y agricultores para visibilizar el malestar del sector, un clima que se intensificará en la última semana de enero con actos coordinados a nivel nacional.
En el caso andaluz, las organizaciones agrarias también señalan como motivos de fondo el incremento de costes, la presión burocrática y la incertidumbre sobre el futuro marco europeo de ayudas, un escenario que vuelve a empujar al campo a un formato de protesta que ya marcó el año 2024 y que ahora reaparece con fuerza.
Un nuevo pulso del sector agrario
Con estas movilizaciones, el sector vuelve a lanzar un mensaje político y social: que la agricultura y la ganadería no pueden sostenerse con precios ajustados, exigencias crecientes y acuerdos internacionales que, según denuncian, no garantizan las mismas reglas del juego.
Las organizaciones convocantes no descartan nuevas acciones si no se producen cambios, y anuncian que el final de enero será un punto de inflexión para medir la respuesta institucional a sus reclamaciones.

