La Biblioteca Municipal (C/ Milagrosa, 1) acoge hoy dos sesiones informativas de “Andalucía Acredita”: a las 10:00 para personas desempleadas y a las 19:00 para trabajadores y autónomos. El programa —impulsado por la Junta de Andalucía— permite reconocer oficialmente las competencias profesionales que una persona ya posee por experiencia laboral o por formación no formal, y convertirlas en acreditaciones oficiales del sistema de Formación Profesional.
Qué es “Andalucía Acredita”
Se trata del procedimiento andaluz de evaluación y acreditación de competencias (PEAC), abierto de forma permanente y alineado con el Catálogo Nacional de Estándares de Competencias Profesionales. Sirve para poner en valor el saber hacer de miles de trabajadores que no tienen un título oficial pero sí la cualificación demostrada en su oficio: desde atención sociosanitaria, hostelería o comercio, hasta mantenimiento, logística o agricultura, entre otros. Con la acreditación, el candidato puede mejorar su empleabilidad, presentarse a oposiciones que exigen cualificación o convalidar módulos si desea completar un Título o un Certificado de Profesionalidad.
Requisitos básicos
Para acceder, se exige edad mínima (18 años para cualificaciones de nivel 1 y 20 años para niveles 2 y 3) y experiencia laboral y/o formación relacionada con las unidades de competencia que se quieran acreditar. La experiencia se justifica con vida laboral, contratos o certificaciones de empresa; la formación no formal, con certificados de cursos.
El procedimiento se tramita íntegramente por vía telemática a través de la Secretaría Virtual de la Junta de Andalucía. El aspirante presenta su solicitud —identificándose con certificado digital o DNI electrónico y firmando con Autofirma— y, una vez registrada, el centro designado comprueba los requisitos y comunica la admisión o la necesidad de subsanar por el sistema de notificaciones electrónicas.
Superada esta fase, comienza el itinerario técnico: un asesor especializado ayuda al candidato a reunir y ordenar las evidencias de su experiencia (vida laboral, contratos, certificados de cursos, memorias de funciones, posibles pruebas u observación en el puesto). Con esa documentación, una comisión evalúa las competencias y eleva su propuesta. La resolución final otorga la acreditación de las unidades de competencia superadas; si quedan unidades pendientes, la propia administración orienta hacia la formación necesaria para completar el título o el certificado de profesionalidad.

