El Ayuntamiento de Marchena celebró un pleno extraordinario con un único punto en el orden del día: una propuesta de Alcaldía para reivindicar la democracia como marco de convivencia y, a la vez, reconocer institucionalmente al primer alcalde democrático de la etapa constitucional en el municipio, Manuel Ramírez Moraza, que ocupó la Alcaldía entre 1979 y 2000. La propuesta defendió que la democracia atraviesa síntomas de desgaste por la polarización, la desinformación y el desapego ciudadano, y vinculó esa idea al valor simbólico de reconocer a quien encabezó el primer gobierno municipal tras las elecciones de 1979.
Marchena aprobó en pleno extraordinario una propuesta de Alcaldía para reivindicar la democracia como sistema de convivencia y reconocer a Manuel Ramírez Moraza como primer alcalde democrático del municipio en la etapa constitucional, con un mandato comprendido entre 1979 y 2000. La sesión se convocó con un único asunto: la lectura y votación del texto que, además de contextualizar el modelo de monarquía parlamentaria y el marco de la Constitución de 1978, defendió la necesidad de reforzar los valores democráticos ante un escenario de polarización, bulos y desafección hacia la política.
La propuesta vinculó esa defensa de la democracia al reconocimiento público de Ramírez Moraza, al que se atribuyó un papel clave en la consolidación institucional local tras las primeras elecciones municipales de la naciente democracia. En el desarrollo del documento se enumeraron ámbitos de actuación municipal asociados a su etapa al frente del Ayuntamiento, desde mejoras urbanísticas e infraestructuras hasta políticas educativas, sociales, culturales, de empleo y de comunicación pública local.
En el turno de intervenciones, el portavoz de Izquierda Unida, Francisco Rey, expresó el respaldo de su grupo al texto y enmarcó el debate en un contexto internacional y estatal de deterioro de la convivencia política. Reivindicó la democracia como garantía de pluralidad y de servicios públicos, y recordó el clima político de 1979 y la importancia de los acuerdos para conformar gobiernos municipales tras las elecciones. En su intervención aportó datos del reparto de concejales en aquellas elecciones locales, señalando que la UCD obtuvo ocho ediles, el PSOE seis, el PSA dos y el Partido del Trabajo uno, y que la confluencia de fuerzas de izquierda permitió la elección de Ramírez Moraza como alcalde.
La portavoz de Vox explicó que había intentado, sin éxito, “despolitizar” la propuesta en la fase previa y criticó el enfoque del texto al considerar que se aludía a “nuevas fuerzas” como la que representa su grupo. Aun así, reconoció que durante el mandato de Ramírez Moraza se produjeron avances en infraestructuras y equipamientos, y anunció la abstención “sin caberle duda” de que es positivo reconocer a los alcaldes del municipio.
Por su parte, el portavoz de Unidos por Marchena defendió el sentido institucional del acuerdo y sostuvo que el reconocimiento no debía entenderse como exclusión de sensibilidades políticas, sino como la constatación de un hecho histórico: la primera Alcaldía democrática en Marchena y el legado municipal de aquella etapa. El grupo socialista apoyó la propuesta y recalcó la importancia de trasladar a la juventud el valor de la democracia, además de felicitar a Ramírez Moraza y a su familia.
El pleno dio luz verde a cinco acuerdos: reconocer la democracia como mejor sistema de convivencia en paz; reconocer a Manuel Ramírez Moraza como primer alcalde democrático de Marchena (1979-2000); rotular la plaza del Ayuntamiento con su nombre y fechas de mandato; impulsar una creación artística conmemorativa que se ubicará en el entorno tras su aprobación por la comisión local de patrimonio; y autorizar a la alcaldesa para ejecutar los trámites y contrataciones necesarias. La alcaldesa anunció que el acto institucional derivado del acuerdo se celebrará previsiblemente en mayo o junio, con un posterior almuerzo de convivencia.
Aunque no figuraba en el orden del día, el homenajeado tomó la palabra para agradecer el reconocimiento y a quienes lo hicieron posible. En un discurso de tono personal, evocó su nacimiento en 1944 en la posguerra, las dificultades familiares, su paso por el colegio de San Agustín y la obtención de una beca vinculada al médico Salvador Gallardo que, según relató, resultó decisiva para continuar estudiando y llegar a cursar Magisterio. También explicó que dudó si aceptar el homenaje y que fue su familia quien le animó a hacerlo, al tiempo que reconoció el coste personal de sus 21 años de dedicación a la Alcaldía.
Ramírez Moraza recordó, además, cómo llegó a encabezar la candidatura, después de que otras personas rechazaran la propuesta por distintas razones, y se detuvo en lo que consideró uno de los hitos de aquellos primeros años: el intento de construir un gobierno de coalición en la primera corporación democrática municipal, con reparto de responsabilidades y, en sus palabras, lealtad entre los grupos, en una Marchena que describió marcada entonces por graves dificultades sociales y económicas.

