La cita regresará el tercer domingo de septiembre en honor al patrón de los agricultores, después de un año especialmente significativo para la hermandad marchenera
Marchena ya tiene señalada una de las jornadas de convivencia más esperadas de su calendario festivo. La Romería de San Isidro Labrador se celebrará el domingo 20 de septiembre de 2026, según anuncia el nuevo cartel difundido para la ocasión.
La composición presenta la imagen del santo ante un paisaje de encinas y campos, acompañada por el lema: «Bajo la protección de San Isidro, nuestra tierra da sus frutos». Una frase que resume el sentido religioso y agrícola de una celebración nacida para reconocer el esfuerzo de quienes viven del campo y mantener el vínculo de Marchena con su paisaje rural.
Aunque la festividad litúrgica de San Isidro Labrador se conmemora cada 15 de mayo, la romería marchenera se celebra desde 2019 durante el tercer domingo de septiembre. La fecha permite reunir la devoción al santo con una jornada campestre en la que participan romeros, caballistas, vehículos engalanados, hermandades, asociaciones y numerosos grupos de familiares y amigos.
La organización todavía no ha difundido el programa completo de esta edición, por lo que quedan pendientes de confirmación los horarios, el itinerario, el lugar de convivencia, las normas de acceso y el plazo para inscribir carros y vehículos. En 2025, la romería comenzó a las ocho de la mañana desde la iglesia de San Miguel Arcángel, sede canónica de la hermandad.
Una devoción vinculada al campo marchenero desde 1980
La actual Hermandad del Bienaventurado San Isidro Labrador tiene su origen en una asociación constituida el 15 de mayo de 1980 en la parroquia de San Miguel, por iniciativa de un grupo de agricultores y del entonces párroco fray Tomás Javier Gago Sotelo. Tras más de dos décadas de actividad, la entidad obtuvo el título de hermandad en junio de 2004.
La imagen titular comenzó a recorrer procesionalmente las calles de Marchena en 2010. Su paso fue diseñado por Antonio Manuel Pliego Álvarez y construido durante once años, incorporando progresivamente trabajos de talla, carpintería y orfebrería, además de representaciones de San Miguel, San Sebastián, la Virgen del Rosario y Santa María de la Cabeza.
La romería actual surgió como una forma de trasladar esta devoción desde el templo hasta el medio natural. Junto a su dimensión religiosa, la hermandad destaca su carácter social y económico: parte de los recursos obtenidos se destina a la parroquia, Cáritas y otras obras asistenciales, mientras que los preparativos también generan actividad para comercios y establecimientos de Marchena.
Una romería después de un año histórico
La edición de septiembre llegará después de un acontecimiento especialmente relevante para la corporación. Entre los días 17 y 19 de abril, Marchena acogió el XIX Encuentro Nacional de Hermandades de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, que reunió a casi 500 participantes llegados de diferentes lugares de España.
Aquella convocatoria situó durante un fin de semana a Marchena como punto de encuentro nacional de las hermandades vinculadas al patrón de los agricultores. La romería del 20 de septiembre permitirá ahora devolver la celebración a su paisaje más cercano: los caminos, el campo y la convivencia de un pueblo cuya historia continúa profundamente unida a la agricultura.

