Marchena inicia hoy, viernes 27 de marzo, los actos centrales previos a la Semana Santa con una intensa jornada de cultos repartidos por varios templos de la localidad, marcada por besapiés, funciones solemnes y el tradicional Sermón de las Siete Palabras.
La jornada se articula en torno a tres focos principales: la Iglesia de San Juan Bautista, la Iglesia de San Miguel y el entorno de San Pedro, donde las hermandades celebran actos de especial relevancia en la víspera del inicio oficial de la Semana Santa.

La Hermandad de la Vera Cruz celebra durante todo el día el devoto besapiés al Señor de la Santa Vera Cruz, en horario de mañana de 10:00 a 13:30 y por la tarde de 19:00 a 21:30 horas. Como culminación, a las 21:30 horas tendrá lugar un solemne Vía Crucis, tras el cual se procederá al traslado y entronización del titular en su paso procesional, concluyendo con la bendición de la nueva seña de la hermandad.
Por su parte, la Archicofradía del Santísimo Cristo de San Pedro convoca a hermanos y devotos al Sermón de las Siete Palabras, uno de los actos más significativos del Viernes de Dolores. El acto dará comienzo a las 20:30 horas y estará precedido por el traslado de la imagen del Cristo de San Pedro a su paso procesional. Durante la mañana, la imagen permanecerá expuesta en veneración para fieles y devotos.
En la Iglesia de San Miguel, la jornada se completa con el acto en torno a Nuestro Padre Jesús Nazareno, previsto a las 20:30 horas, reforzando el ambiente de recogimiento y preparación espiritual que caracteriza este día.
Asimismo, la Hermandad de la Soledad culmina hoy su solemne septenario doloroso en honor a Nuestra Señora y Madre de la Soledad Coronada. La función principal está prevista a las 21:00 horas, incluyendo exposición del Santísimo, protesta de fe de los hermanos y posterior procesión claustral, finalizando con la Salve solemne.
Además, a las 19:30 horas se celebrará una misa solemne en honor de Nuestra Señora de los Dolores, como acto preparatorio de la estación de penitencia.
El Viernes de Dolores en Marchena se consolida así como una jornada de transición entre la cuaresma y la Semana Santa, en la que las hermandades ultiman preparativos mientras la ciudad comienza a sumergirse en el ambiente cofrade que marcará los próximos días.

