La mañana del 1 de mayo ha vuelto a convertir a Marchena en una pista abierta al deporte y a la convivencia con la celebración de la XXXVII Carrera Popular, una cita ya clásica del calendario local que ha reunido a centenares de corredores de dentro y fuera del municipio en torno al Parque de la Princesa, punto de salida y meta de una prueba de 9,4 kilómetros por circuito urbano. La carrera absoluta arrancaba a las 9:30 horas, tal como estaba previsto dentro del Circuito Provincial y del calendario oficial de la Federación Andaluza de Atletismo.
La mañana deportiva continuó posteriormente con las carreras de categorías inferiores, desde prebenjamines hasta cadetes, en un ambiente familiar que volvió a convertir el entorno del Parque de la Princesa en el principal punto de encuentro del atletismo local durante la festividad del Primero de Mayo.
Aunque la participación resultó destacable y el nivel de los atletas fue alto, la afluencia de público en distintos tramos del recorrido se percibió algo más moderada que en otras convocatorias, en una jornada marcada por temperaturas suaves y buena organización.
Desde bastante antes de la salida ya se respiraba ambiente atlético en la avenida Maestros Santos Ruano. Corredores calentando, familias buscando sombra, voluntarios repartiendo dorsales y la Policía Local desplegada desde las siete de la mañana para garantizar cortes de tráfico y seguridad en todo el itinerario. No era una simple prueba deportiva sino una de esas mañanas en las que Marchena sale a la calle y convierte el deporte en una fiesta compartida.
La participación ha sido muy alta, en la línea de las últimas ediciones, con presencia destacada de clubes de toda la comarca y una nutrida representación del Club Maratón Marchena y de la Asociación Socio Deportiva Marchena, que han vuelto a dejar patente el gran momento que vive el atletismo local. El trazado, con dos vueltas al casco urbano hasta completar casi diez kilómetros, ha permitido ver a los atletas atravesando algunas de las zonas más reconocibles del municipio entre aplausos constantes de vecinos apostados en aceras, cruces y plazas.
La jornada no se ha quedado solo en la prueba reina. Tras la llegada de los primeros corredores absolutos, el protagonismo ha pasado a las categorías inferiores, con decenas de niños y niñas llenando de color y entusiasmo la zona del parque. Ahí estaba quizá la imagen más bonita del día: padres grabando con el móvil, abuelos animando desde las vallas y pequeños atletas corriendo con más ilusión que técnica, que al final es la esencia de estas carreras populares.
Además, el Ayuntamiento había planteado la cita como una mañana de convivencia con música ambiente, actividades paralelas y animación familiar, de manera que el entorno de meta ha permanecido muy concurrido durante varias horas. Más que una competición estricta, la Carrera Popular de Marchena se consolida como una jornada de encuentro ciudadano donde conviven corredores federados, aficionados veteranos y vecinos que simplemente salen a disfrutar del ambiente festivo del Primero de Mayo.


