Categorías: Actualidad

Nazarenos a cara descubierta y los graves sucesos de 1765 en Marchena

En 1675 los penitentes madrileños protagonizaron, aprovechando su anonimato, tal cantidad de desmanes que el Consejo de Castilla ordenó que en toda España los nazarenos llevaran la cara descubierta. La orden se repitió siglo y medio más tarde, bajo los primeros gobiernos ilustrados de Felipe V, cuando a las hermandades se les prohibió que figuraran en sus cortejos encapuchados y que salieran de noche y encapuchados.

En 1806 escribía Blanco White en sus Cartas de España, que las procesiones de Sevila salían de día «a excepción de una que goza del privilegio de recorrer la ciudad de madrugada», la del Silencio, cuyos hermanos llevan la cara cubierta «con un largo velo o antifaz que cae desde lo alto de una especie de sombrero cónico o capirote de tres pies de alto».

En la historia de Marchena la mayor parte de su historia los nazarenos salieron a cara descubierta, sin duda influyeron en este hecho los sucesos del Jueves Santo de 1765 con muertos y heridos -según las crónicas jesuíticas- con el trasfondo de las luchas de poder entre órdenes religiosas y poder civil, que finalmente terminaron con la expulsión de los jesuitas.

Pese a que gran parte de su historia salieron a la calle estos hábitos nazarenos a cara descubierta en la actualidad ninguna hermandad de Marchena saca a la calle estos antiguos ropajes siquiera como forma de testimoniar los tiempos pasados, del mismo modo en que la Soledad saca a la calle las mujeres con mantilla o con manto y saya, el antiguo ropaje de las marcheneras.

En 1900, fecha de esta foto aún se conservaba la tradición de los nazarenos a cara descubierta.

Marchena: Disturbios el Jueves Santo de 1765

Los frailes Jesuitas tuvieron el favor de los duques de Arcos mientras éstos ejercieron como máxima autoridad civil de Marchena pero con la marcha de los duques a Madrid llegaron enfrentamientos entre Ayuntamiento y Jesuitas que desembocaron en los disparos del Jueves Santo de 1765.

Los Jesuitas afincados en la iglesia de Santa Isabel ejercían la función de asitencia a los presos y en algunos casos, la liberación de los mismos, que con la nueva situación, en ausencia de los Duques, se disputaban todas las órdenes religiosas.
Las órdenes instrumentalizaron a las hermandades de penitencia. La Vera Cruz fue creada por los franciscanos y el Cristo de San Pedro por los dominicos. El Dulce Nombre llevaba el escudo jesuita- JHS- y en 1721 sacaron a su imagen en rogativas por sequía.
La tensión se palpaba entre unas órdenes y otras. En esta situación surgieron los disturbios del Jueves Santo de 1756, cuando pasaba por delante de la cárcel la hermandad del Dulce Nombre.

El Asistente del Ayuntamiento dió orden a los soldados de la cárcel de que disparasen si algún penitente del Dulce Nombre, en su regreso de la estación de penitencia a San Juan y al pasar por la puerta de la cárcel intentaba liberar algún preso.
Los soldados, de quienes los jesuitas dicen que estaban bebidos dispararon contra la multitud, despejan la calle a cuchilladas y hubo muchos muertos y heridos. La estatuta del “Niño Jesús” dice el relato, que va en la procesión recibió varios balazos y al final rodó por los suelos. Hubo toque de alarma y los soldados se encerraron en la fortaleza del Castillo de la Mota -según las crónicas jesuíticas-.

Procesión del Viernes Santo de 1900 de la hermandad de Jesus Nazareno de Marchena

Los miembros del Ayuntamiento se refugiaron en iglesias y conventos temiendo la ira popular. El Colegio Jesuíta cerró sus puertas y solo dejó entrar a uno de los alcaldes, que aconsejado por el rector, solucionó todo de forma que a la caída de la noche se había hecho la paz.

Se abrió un juicio en que el Rey, mal informado, acusó al pueblo de los sucesos. Los Jesuitas, exculpan al pueblo y a las autoridades municipales e inculpan a las tropas del Duque, hasta hace muy poco, su adorado patrón y benefactor. Los jesuitas apoyaron al Ayuntamiento para ganarse su amistad. Los jesuitas fueron expulsados de Marchena el 19 de abril de 1767 para nunca volver.
Estos hechos fueron relatados en un pergamino pegado en el interior de una imagen dentro de la iglesia de Santa Isabel y analizados por el historiador Julián Jose Lozano.

José Antonio Suárez López

José Antonio Suárez López es Periodista y Comunicador Cultural | Conectando cultura y turismo a través de experiencias únicas. Periodiso de raices. Grado en Comunicación, Potgrado en difusión del Patrimonio, www.creacomunica.com.es mncomcomunicacion@gmail.com https://x.com/MarchenaSecreta

Entradas recientes

Qué hacer este fin de semana en Marchena: rutas, teatro, museo, conferencia y la salida extraordinaria de la Merced

Marchena concentra del 25 al 27 de septiembre rutas patrimoniales, teatro gratuito, jornadas de puertas…

3 horas hace

Marchena llena octubre de teatro, ópera, danza y espectáculos familiares con cinco citas gratuitas

El Auditorio Pepe Marchena acogerá durante octubre cinco propuestas del Programa Cultural 107 de la…

10 horas hace

Amigos de Santa Olalla lamenta la grabación de psicofonías en el antiguo convento

La asociación muestra su malestar por el vídeo «Proyecto Sombras» y pide que Santa Olalla…

13 horas hace

Marchena cerrará el Ciclo de Órgano en Andalucía con dos conciertos en San Juan

La iglesia de San Juan Bautista de Marchena pondrá el broche final al II Ciclo…

14 horas hace

Patinetes, bicicletas y motos: las nuevas normas de circulación que entran en vigor el 1 de octubre

La Policía Local de Marchena recuerda los cambios del Reglamento General de Circulación dirigidos a…

15 horas hace