La plataforma Netflix ha estrenado el pasado 27 de marzo de 2026 la miniserie documental “El depredador de Sevilla”, una producción de tres episodios que reconstruye el caso de Manuel Blanco Vela a partir de testimonios de víctimas, documentación judicial y material de archivo. La serie, dirigida y escrita por Alejandro Olvera y producida por Newtral junto a Atresmedia, sitúa en el centro del relato a las mujeres que denunciaron los hechos.
La producción aborda los delitos por los que fue condenado el guía sevillano, entre ellos una agresión sexual y varios abusos sexuales cometidos contra jóvenes extranjeras durante viajes organizados entre 2013 y 2017 a través de su empresa Discover Excursions. Según las resoluciones judiciales, el acusado utilizaba estos viajes para generar entornos de confianza con estudiantes, principalmente estadounidenses, en los que, de acuerdo con los testimonios recogidos, se producían situaciones de vulnerabilidad.
Uno de los ejes del documental es la acumulación de relatos coincidentes. La serie recoge el testimonio de decenas de mujeres —en torno a medio centenar— que describen un patrón de comportamiento similar. Muchas de ellas narran por primera vez ante las cámaras los hechos, lo que configura un relato colectivo que trasciende los casos juzgados.
La miniserie también reconstruye el origen de la investigación, que se hizo pública en 2018 tras la denuncia de una de las víctimas, lo que desencadenó la aparición de nuevos testimonios y una investigación de carácter internacional. El caso derivó posteriormente en un proceso judicial que concluyó con la condena del acusado por delitos de agresión sexual.
El documental incorpora asimismo el episodio de la muerte de una joven estadounidense en Sevilla, ocurrida tras caer desde una vivienda vinculada al entorno del acusado. En este caso, la vía penal fue archivada y no se estableció responsabilidad criminal directa. No obstante, un tribunal civil sí apreció responsabilidad y condenó al acusado al pago de una indemnización a la familia de la víctima.
Con este estreno, Netflix vuelve a apostar por el género documental basado en hechos reales, en una producción que amplifica el alcance de un caso que durante años tuvo una visibilidad limitada en la prensa local y que ahora adquiere dimensión internacional a través de los testimonios de las víctimas y su difusión global.

