A día de hoy, once días después de su cierre temporal, el punto limpio municipal de Marchena muestra una imagen de claro abandono y dejadez. En el recinto pueden observarse sofás rotos, sillones, colchones, electrodomésticos, muebles y restos de todo tipo, tanto dentro de las cubas como esparcidos por el suelo, lo que ha convertido el espacio en un auténtico foco de suciedad.
Lo más preocupante es que, hasta el momento, no se ha informado de la fecha en la que volverá a reabrir este servicio esencial para los vecinos.
En su día, fuentes del Ayuntamiento señalaron que el cierre respondía a la finalización del contrato con la empresa gestora y que se trataba de una medida temporal, necesaria para realizar labores de limpieza y mantenimiento del recinto antes de su reapertura. Como alternativa, se colocaron cubas provisionales en la puerta del punto limpio, y se recordó que sigue activo el servicio municipal de recogida de muebles y enseres los días 5 y 20 de cada mes.
Sin embargo, el paso de los días sin novedades y el aspecto actual del recinto generan preocupación entre los vecinos, que ven cómo un servicio imprescindible para el municipio permanece cerrado y en estado de abandono.
Además, la situación está provocando lo que se conoce como el “efecto de los cristales rotos”: cuanto mayor es el abandono, más se incentiva que se sigan arrojando residuos de cualquier manera e, incluso, que se den situaciones de vandalismo y deterioro progresivo en el entorno.

