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Pablo Barragán lleva el nombre de Marchena a los grandes festivales europeos este verano

El clarinetista marchenero comienza agosto impartiendo clases magistrales en la República Checa y continuará su recorrido por Hungría, Santander, Oslo y Alemania, mientras prepara una nueva temporada con conciertos en Latinoamérica y algunas de las principales salas europeas

El verano de Pablo Barragán transcurre entre aeropuertos, partituras y escenarios internacionales. El clarinetista nacido en Marchena afronta durante agosto una intensa agenda que combina la interpretación con una faceta pedagógica cada vez más importante dentro de su carrera. Después de participar, entre el 25 y el 30 de julio, en el Kammermusikfest de la isla alemana de Sylt, el músico inicia ahora un recorrido que lo llevará por la República Checa, Hungría, España, Noruega y Alemania.

Barragán abre el mes en Domažlice, en la República Checa, donde participa en los cursos internacionales de verano para clarinete que se celebran del 2 al 9 de agosto. Su agenda recoge sesiones de clases magistrales entre los días 3 y 7, compartiendo la actividad docente con la clarinetista checa Ludmila Peterková. Esta presencia confirma el peso creciente que ha adquirido la enseñanza en su trayectoria: desde 2020 es profesor en la Academia Barenboim-Said de Sevilla y mantiene una actividad habitual impartiendo cursos de perfeccionamiento para jóvenes instrumentistas.

Del aula pasará casi directamente al escenario. Entre los días 10 y 13 de agosto será uno de los artistas invitados de KaposFest, el festival internacional de música de cámara que se celebra en Kaposvár, Hungría. Barragán intervendrá en cuatro conciertos y también aparece entre los profesores de las clases magistrales organizadas por el encuentro.

En el concierto inaugural del 10 de agosto interpretará el Trío en si bemol mayor, opus 11, de Beethoven, conocido como Gassenhauer, junto al violonchelista István Várdai y el pianista Peter Wittenberg. El día 11 participará en un programa camerístico que incluye el Quinteto para clarinete de Brahms, mientras que el 12 abordará la Sonata para clarinete en mi bemol mayor de Mendelssohn junto a la pianista Elisabeth Brauß. Su participación concluirá el día 13 en el concierto de clausura del festival.

Regreso a España en el Festival de Santander

Una de las citas más destacadas de su verano tendrá lugar el 17 de agosto, a las 20.00 horas, en el auditorio del Centro Botín, dentro de la 75 edición del Festival Internacional de Santander. Pablo Barragán actuará junto al Cuarteto Gerhard en un programa que recorrerá tres formas muy distintas de entender la música de cámara contemporánea.

El concierto comenzará con Lightshadow-Trembling, de Gergely Vajda, una obra para clarinete solo que permitirá escuchar al marchenero sin acompañamiento. El Cuarteto Gerhard interpretará después el Cuarteto de cuerda en fa mayor de Maurice Ravel y el programa concluirá con el Quinteto para clarinete de Magnus Lindberg, una partitura de gran exigencia técnica y expresiva en la que Barragán volverá a encontrarse con el lenguaje del compositor finlandés.

Lindberg ocupa un lugar especial en la trayectoria del clarinetista. En 2021 Barragán debutó como solista invitado de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla interpretando precisamente el Concierto para clarinete de este compositor en el Teatro de la Maestranza. Aquella actuación fue recibida por la crítica como una demostración de virtuosismo, capacidad expresiva y dominio de una de las obras más complejas del repertorio contemporáneo para el instrumento.

Dos conciertos en Oslo y el cierre del verano en Alemania

Tras su paso por Santander, Barragán viajará a Noruega para participar en el Festival de Música de Cámara de Oslo. El 18 de agosto interpretará el Quinteto para clarinete en la mayor, K. 581, de Mozart en Oscarshall, el palacio real situado en la península de Bygdøy. Estará acompañado por los violinistas Guro Kleven Hagen y Oda Holt Günther, el violista Njord Kårason Fossnes y el violonchelista Jonathan Roozeman.

Al día siguiente actuará en la fortaleza de Akershus junto a la pianista Elisabeth Brauß. El programa estará dedicado a Mendelssohn y Barragán interpretará la Sonata para clarinete en mi bemol mayor, dentro de una jornada con la que el festival noruego recordará al compositor alemán como una de las grandes figuras del Romanticismo.

La última parada conocida de agosto será el Festival de Música de Cámara de Landshut, en Alemania. El día 27 participará en la versión para clarinete, violín y piano del Adagio del Concierto de cámara de Alban Berg. El 30 de agosto intervendrá en dos sesiones: una matinal dedicada al espíritu de la ópera, con la fantasía sobre temas de Carmen elaborada por Nicolas Baldeyrou, y el concierto de clausura, donde formará parte del Octeto en fa mayor, D. 803, de Franz Schubert.

De la banda de Marchena a los escenarios internacionales

Pablo Barragán nació en Marchena en 1987 y comenzó su relación con la música siendo todavía un niño. Primero se acercó al saxofón, pero poco después pasó al clarinete porque la banda de música de la localidad necesitaba nuevos instrumentistas. Él mismo ha explicado que los antiguos festivales de jazz celebrados en Marchena y la escucha de músicos como Benny Goodman y Artie Shaw despertaron una vocación que terminaría llevándolo desde su pueblo hasta algunos de los grandes auditorios europeos.

Se formó en el Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo de Sevilla con Antonio Salguero, continuó su aprendizaje con Matthias Glander en la Fundación Barenboim-Said y, en 2009, se trasladó a la Academia de Música de Basilea para estudiar con François Benda. Entre sus reconocimientos figuran el primer premio de Juventudes Musicales de España en 2011, un premio especial en el Concurso Internacional ARD de Múnich en 2012 y el Prix Crédit Suisse Jeunes Solistes, que le permitió debutar en el Festival de Lucerna en 2013.

Su trayectoria se ha construido especialmente alrededor de la música de cámara, un territorio donde el clarinete deja de ser únicamente un instrumento solista para convertirse en una voz que dialoga con cuerdas y piano. Esa concepción explica la variedad de este verano: Barragán pasa de Mozart, Beethoven y Brahms a los lenguajes de Berg, Vajda o Lindberg, adaptándose a formaciones y estéticas muy diferentes.

Balagan y Szinergia, sus últimos proyectos discográficos

Los dos trabajos discográficos más recientes del marchenero son Balagan y Szinergia, ambos publicados en 2024 por Accentus. Balagan reúne obras de compositores judíos del siglo XX como Paul Schoenfield, Ernest Bloch, Claude Vivier y Darius Milhaud, y ha servido de base para numerosos conciertos junto a la violinista Noa Wildschut y los pianistas Frank Dupree y Amadeus Wiesensee.

Szinergia, publicado en octubre de 2024, supuso su primera grabación con una orquesta de cámara. El álbum fue realizado junto a la Franz Liszt Chamber Orchestra, el Sárközy Trio y el violonchelista y director István Várdai. Su núcleo es el Concierto de cámara de Karl Amadeus Hartmann, acompañado por arreglos de las Danzas rumanas de Bartók, el Divertimento de Leó Weiner, páginas de Kodály y una adaptación de Callejón del Muro, de Paco de Lucía.

Este proyecto seguirá vivo durante la temporada 2026-2027. Barragán volverá a reunirse con la Franz Liszt Chamber Orchestra para presentar Szinergia en el Mozartfest de Würzburg y durante una residencia artística en el Konzerthaus de Blaibach.

La próxima temporada también ampliará su presencia fuera de Europa. Su agencia ha anunciado una gira latinoamericana con actuaciones junto a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires en el Teatro Colón, bajo la dirección de Srba Dinić, y conciertos en Montevideo, donde interpretará Latin American Chronicles, de Daniel Freiberg. Ya de regreso en Europa, tiene previstos compromisos con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia y con la Südwestdeutsches Kammerorchester Pforzheim en la Filarmónica de Berlín.

Desde aquella banda de música en la que un niño descubrió que el clarinete podía imitar la voz humana hasta los grandes festivales de Santander, Oslo, Kaposvár o Landshut, Pablo Barragán ha construido una carrera internacional sin romper el hilo que lo une a Marchena. Su agenda de este verano vuelve a situar el nombre de la localidad en algunos de los escenarios más exigentes de la música clásica europea.