El Ayuntamiento de Lora del Río ha valorado muy positivamente la recuperación de dos grupos escultóricos de bronce de época romana, fechados entre los siglos I y II d. C., llevada a cabo por la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional. Las piezas han sido depositadas en el Museo Arqueológico Nacional, tras ser restituidas desde Estados Unidos por un coleccionista que las había adquirido de buena fe.
Las esculturas, que representan a dos niños persiguiendo aves, fueron expoliadas en el sur de España entre los años 2007 y 2008, presuntamente en el término municipal de Lora del Río. Posteriormente, las piezas fueron objeto de un proceso de blanqueo, salieron al mercado internacional y acabaron siendo subastadas en Europa en 2012 antes de llegar a manos del coleccionista estadounidense.
Según ha señalado Pablo Hereza, jefe del Departamento de Fondos Museísticos de la Dirección General de Museos de la Consejería de Cultura, existen “sospechas muy fundamentadas” de que las dos esculturas subastadas en 2012 en la sala Christie’s proceden del término municipal de Lora del Río, a partir de los indicios manejados por los investigadores.
Por su parte, el alcalde de la localidad, Antonio Enamorado, ha expresado su satisfacción por la recuperación de estas piezas, calificándolas como “valiosos testimonios del pasado romano” del municipio. El regidor ha subrayado que se trata de “una noticia muy positiva para el patrimonio cultural de nuestro país” y ha mostrado la disposición del Ayuntamiento a colaborar con las autoridades competentes para esclarecer su procedencia exacta.
Desde el consistorio se ha destacado la importancia de que las investigaciones arqueológicas y documentales permitan identificar con rigor científico el yacimiento de origen de las esculturas, dado que formarían parte de la historia y la memoria colectivas de Lora del Río, una localidad con una larga tradición histórica y una notable riqueza arqueológica vinculada al valle del Guadalquivir.
En este sentido, el Ayuntamiento ha anunciado que mantendrá contacto con las administraciones y organismos responsables para seguir de cerca el proceso de estudio de las piezas, así como cualquier actuación destinada a completar el conocimiento de su contexto arqueológico y su correcta catalogación. La recuperación de estas esculturas se enmarca en las actuaciones contra el expolio y el tráfico ilícito de bienes culturales, uno de los principales retos para la protección del patrimonio histórico.

