Con el termómetro desbordado y la memoria sedienta de sombra y agua clara, los vecinos de Marchena miran hacia el norte. A menos de dos horas de distancia, la Sierra Morena sevillana se despliega como un abanico de pozas, playas fluviales y cascadas donde escapar del asfalto. Lejos del mar y del turismo masivo, estos rincones ofrecen algo más que un baño: una experiencia. Naturaleza, patrimonio, gastronomía y calma en estado puro.
San Nicolás del Puerto: una playa fluvial con alma serrana
A solo 90 kilómetros de Marchena, San Nicolás del Puerto presume de la única playa fluvial con arena de toda la provincia de Sevilla. Situada junto al puente romano, sobre las aguas limpias del río Galindón, es una apuesta segura para familias con niños. El recinto está acondicionado con servicios, duchas, chiringuito, aparcamiento y zona de picnic bajo alisos y chopos.
Qué ver: el puente romano, el nacimiento del Galindón y la cascada del Huéznar, a escasos kilómetros.
Dónde alojarse: casas rurales como La Casa del Río o Los Arrieros, con encanto y desayuno casero.
Qué comer: cabrito al horno, potaje de castañas o un arroz caldoso en el bar del camping o en el restaurante El Molino.
Cómo llegar: desde Marchena por la A-92 hasta Lora del Río, y desde allí seguir por la A-455 y A-8200.
Isla Margarita, Cazalla de la Sierra: baño entre alisos y senderos
En el corazón del Parque Natural Sierra Norte, Isla Margarita es un rincón idílico entre chopos y helechos, junto al río Huéznar. Es ideal para quienes buscan baños tranquilos en pozas frías tras caminar entre cascadas y vías verdes. No es una zona vigilada, pero sí muy frecuentada por familias locales y senderistas.
Qué ver: la estación de Cazalla-Constantina, convertida en museo del ferrocarril, y la Vía Verde de la Sierra Norte.
Dónde alojarse: Hotel Vega de Cazalla o las casas rurales Huerta La Cansina, enclavadas en plena naturaleza.
Qué comer: cordero serrano, chorizo ibérico y setas de temporada en Mesón La Bolera.
Cómo llegar: desde Marchena, tomar la A-92 hasta El Pedroso y seguir dirección Cazalla. El acceso a Isla Margarita se hace desde la carretera del monasterio de San Isidro.
El Martinete: cascadas, pozas y sendas de frescor
En la misma zona de Cazalla y San Nicolás, El Martinete es uno de los enclaves más espectaculares del río Huéznar. Aunque no está permitido el baño justo bajo las cascadas, sí lo está en las pozas aguas abajo. El entorno, con pasarelas de madera y miradores naturales, ofrece una estampa selvática en plena sierra sevillana.
Qué ver: el jardín botánico El Robledo y las ruinas de antiguos molinos harineros.
Dónde alojarse: alojamientos rurales en Cazalla o en la aldea de Los Cerralbos.
Qué comer: guisos serranos, lomo en manteca y tortas de manteca.
Cómo llegar: desde Marchena por la A-92 hasta El Pedroso y luego seguir hasta San Nicolás del Puerto. Desde allí, una pista forestal conduce a la zona del Martinete.
Villaverde del Río: Calderas del Majadallana
Más cerca, en la campiña norte, Villaverde del Río ofrece un pulmón verde de pozas llamado Majadallana, también conocido como Las Calderas. El río Siete Arroyos discurre entre piedras pulidas y pequeños saltos, perfecto para un chapuzón rápido. Su fácil acceso lo convierte en una escapada exprés para los marcheneros.
Qué ver: la iglesia mudéjar de la Asunción y la ruta de los molinos.
Dónde alojarse: alojamientos rurales en Brenes o Carmona, a pocos kilómetros.
Qué comer: tapeo tradicional en Casa Joselito o Bar Las Palmeras.
Cómo llegar: desde Marchena por la A-457 hasta Carmona y luego la A-462 en dirección Villaverde.
Lagos del Serrano, Guillena: baño, embalses y rutas
El embalse del Gergal, conocido como Lagos del Serrano, es una de las zonas recreativas más completas. A una hora de Marchena, ofrece zonas para el baño, kayak, merenderos y rutas en bicicleta. Rodeado de pinares y jaras, permite pasar el día entero entre agua, sombra y caminos.
Qué ver: mirador del embalse, presa y sendero de las minas abandonadas.
Dónde alojarse: Camping Lago Serrano, con bungalows y parcelas para tiendas.
Qué comer: barbacoas junto al agua o menú casero en el restaurante del camping.
Cómo llegar: desde Marchena, tomar la A-92 hasta Sevilla y luego la A-66 hacia Guillena. El acceso está bien señalizado.
Consejos prácticos
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Llevar escarpines o calzado acuático para zonas de piedras.
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Protegerse del sol, incluso en la sombra. Las temperaturas siguen siendo altas en la sierra.
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Revisar si hay prohibiciones de baño puntuales por crecidas o conservación del paraje.


