Roy Madavana, sacerdote que ejerció también su ministerio en Marchena y actualmente capellán del Centro Penitenciario Sevilla II (Morón de la Frontera), ha participado del 12 al 14 de diciembre en Roma en el Jubileo de los Presos, el último gran evento del Año Santo dirigido a personas privadas de libertad, sus familias, trabajadores de prisiones, fuerzas de seguridad y administración penitenciaria. La cita reunió a 6.000 peregrinos procedentes de 90 países.
La Archidiócesis de Sevilla acudió a esta convocatoria con una pequeña delegación compuesta por dos internos, tres funcionarios, dos voluntarios de la pastoral penitenciaria y el propio Madavana. “Han sido días de mucha emoción y alegría para todos”, resumió el sacerdote tras la experiencia, que describió como “un Jubileo muy significativo” vivido “con toda la Iglesia Universal”.

Según su testimonio, el camino hasta Roma estuvo precedido por un itinerario de preparación espiritual y comunitaria que incluyó la misa celebrada el pasado 14 de febrero en el Centro Penitenciario de Sevilla II, presidida por monseñor José Ángel Saiz, y varios momentos de peregrinación a Fátima, Santiago de Compostela y Écija. “Eso nos ha ido preparando hasta llegar a Roma y vivir estos momentos… ha sido la experiencia culmen”, señaló, agradeciendo “a Dios” y a las gestiones de la Pastoral Penitenciaria, así como a “muchísimas personas y hermandades que han colaborado”.
En el marco de la representación española, el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la Promoción Humana participó con una delegación de 122 miembros: 32 reclusos, 14 capellanes, 3 obispos, 49 voluntarios, 21 funcionarios y 3 exreclusos, procedentes de 10 prisiones de toda España.
El sábado 13 de diciembre tuvo lugar una concentración de los españoles en Roma en la iglesia de Montserrat, desde donde, en torno a las cuatro y media de la tarde, se inició la peregrinación hasta la Basílica de San Pedro para atravesar la Puerta Santa. La agenda culminó el domingo 14 con la Eucaristía presidida por el Santo Padre.

