La próxima semana llegará a Andalucía con un ambiente más fresco de lo habitual para mediados de mayo y con posibilidad de lluvias débiles durante los primeros días, especialmente en el oeste peninsular y zonas de interior. Así lo indican las últimas previsiones publicadas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que advierte de una situación atmosférica marcada por la inestabilidad tras varios días de calor casi veraniego.
La borrasca que está dejando lluvias y ambiente fresco en Andalucía comenzará a perder fuerza entre el martes y el miércoles, aunque el tiempo no terminará de estabilizarse del todo hasta la segunda mitad de la semana. Según las últimas previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, la semana seguirá siendo más fría de lo normal para mayo, especialmente en el sur y oeste peninsular.
En la provincia de Sevilla, incluida la campiña de Marchena, las lluvias más probables se concentran entre el domingo y el martes. A partir del miércoles irán abriéndose más claros y disminuirá notablemente el riesgo de precipitaciones, aunque todavía podrían darse algunos chubascos aislados.
En el caso de la provincia de Sevilla, municipios de la campiña como Marchena podrían experimentar un descenso de temperaturas respecto a las registradas esta semana. Las máximas se moverían entre los 22 y 27 grados durante buena parte de la semana, con mínimas frescas para la época, cercanas a los 10-12 grados en algunas jornadas.
La AEMET señala que la semana comprendida entre el 11 y el 17 de mayo será “probablemente más fría de lo normal” en amplias zonas del sur y oeste peninsular. Las precipitaciones serían más probables durante los primeros días de la semana, aunque la incertidumbre aumenta conforme avancen los días.
Tras un inicio marcado por la nubosidad y posibles lluvias dispersas, la tendencia apunta a una estabilización progresiva del tiempo en Andalucía, con cielos más despejados hacia el tramo final de la semana.
El “buen tiempo” más estable y típicamente primaveral apunta a regresar entre el jueves y el fin de semana próximo, con más sol y temperaturas recuperándose poco a poco hasta rondar otra vez los 27-30 grados en el valle del Guadalquivir. No obstante, los modelos todavía muestran cierta inestabilidad atlántica y la AEMET insiste en que mayo seguirá siendo muy variable este año.
Los modelos meteorológicos consultados coinciden además en que mayo seguirá mostrando contrastes térmicos importantes, alternando jornadas suaves con otras más cálidas. A más largo plazo, la propia AEMET mantiene una previsión estacional que apunta a un trimestre mayo-junio-julio más cálido de lo normal en buena parte de España.

