El mes de septiembre se confirma como una etapa crítica para los espacios naturales de Marchena. En apenas 48 horas se han registrado dos incendios que han devastado áreas reforestadas por colectivos ecologistas locales.
El primero de los siniestros se produjo el sábado en el cordel de Écija, donde el fuego arrasó con más de 300 ejemplares de porte mediano, principalmente acebuches y algarrobos, que habían sido plantados hace cuatro años por El Taller Verde – Ecologistas en Acción Marchena.
Un día después, el domingo, otro incendio alcanzó la cañada real de Sevilla, afectando a la práctica totalidad de los árboles jóvenes replantados en la zona. Según El Taller Verde, apenas 22 ejemplares han sobrevivido, cuando tan solo unos días antes habían sido regados y presentaban un aspecto saludable tras superar la ola de calor del verano.
La asociación ecologista ha lamentado la magnitud de los daños y advierte de que cada septiembre aumenta el riesgo de que las zonas con vegetación natural de Marchena “salgan misteriosamente ardiendo”.
En paralelo, se están detectando quemas de rastrojos en zonas próximas al municipio, pese a que la normativa andaluza prohíbe expresamente este tipo de prácticas entre el 1 de junio y el 15 de octubre, coincidiendo con la época de mayor riesgo de incendios forestales. Las sanciones por incumplir esta norma pueden alcanzar los 30.000 euros en casos graves, según establece la Ley de Montes y la normativa autonómica de prevención de incendios.

