Un juzgado de Sevilla ha acordado conceder la custodia de una niña de corta edad a su padre, pese a que este se encuentra investigado en un procedimiento judicial por presuntas agresiones hacia la menor, entre ellas de carácter sexual. La decisión ha sido recurrida por la representación legal de la madre, que solicita la suspensión cautelar de las visitas hasta que el juzgado de lo penal se pronuncie sobre la adopción de medidas cautelares.
La resolución ha sido dictada por la Sección de Familia, Infancia y Capacidad del Tribunal de Instancia de Sevilla, antigua titularidad del Juzgado número 30, y establece el cambio de custodia a favor del progenitor, que hasta ahora veía a la menor algunos días por semana mediante un Punto de Encuentro Familiar, sin contacto directo entre los padres.
Según ha informado el bufete Boutique Legal, que ejerce la defensa de la madre, la providencia implica que el padre pase a ostentar la custodia y que la madre quede sujeta a un régimen de visitas, a pesar de que existe un procedimiento penal abierto tras la aparición de lesiones en la menor después de algunas visitas con su progenitor. La letrada Elisabeth Guerrero considera “inexplicable” la decisión judicial y advierte de que la menor ha mostrado reticencias a permanecer con su padre.
La abogada explica que, tras iniciarse la investigación penal, la madre solicitó la suspensión cautelar de las visitas. Al no obtener una respuesta favorable, se negó a entregar a la niña para evitar que las visitas continuaran desarrollándose en las mismas condiciones, esto es, sin supervisión directa durante el tiempo que la menor permanecía a solas con su padre, circunstancia en la que presuntamente se habrían producido las agresiones.
En la denuncia presentada se adjuntaron informes médicos que reflejaban lesiones objetivadas en cuello, extremidades y zona genital, así como manifestaciones espontáneas de la propia menor señalando a su padre como presunto autor. La causa se encuentra actualmente en fase de diligencias previas, a la espera de la evolución del procedimiento penal.
La defensa de la madre también ha recordado la existencia de un informe pericial psicosocial elaborado por técnicos de la Consejería de Justicia durante el proceso de separación, en el que se advertía de un “importante desfase madurativo” del padre, así como de inestabilidad emocional y dificultades para el cumplimiento de normas y acuerdos. El mismo informe describía a la madre como una persona emocionalmente estable, organizada y con adecuados recursos personales para el cuidado de la menor.
Desde Boutique Legal se alerta de que esta resolución puede sentar un precedente preocupante, y se insiste en que, respetando la presunción de inocencia, el interés superior de la menor debería primar, manteniendo la custodia en manos de la madre y, en su caso, limitando las visitas del padre a encuentros siempre supervisados por terceros en el Punto de Encuentro Familiar.

