La falta de espacios culturales en un municipio, como es el caso de Marchena con el cierre prolongado del edificio de La Milagrosa y otros espacios, tiene implicaciones significativas.
Los centros culturales son esenciales para el desarrollo comunitario, la educación, y la preservación de la identidad local. Su ausencia puede llevar a una disminución en la calidad de vida cultural y social, afectando las oportunidades para la expresión artística, el acceso a recursos educativos, y la capacidad de la comunidad para reunirse y participar en eventos culturales. Esto subraya la necesidad de una planificación eficaz y considerada de los recursos culturales en la gestión municipal.
Además la gestión y programación turística en Marchena se ve afectada negativamente por la falta de convenios con otros organismos para la apertura de espacios patrimoniales, lo que limita las opciones para visitas turísticas. Además, el retraso en la restauración de la fase 2 de la muralla y la insuficiencia de inversiones en materia turística, excepto algunas excepciones, impiden el desarrollo pleno del potencial turístico de la localidad. Estos factores juntos pueden resultar en una disminución del atractivo turístico de Marchena.