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Cuando el emperador Carlos V pasó por Marchena camino de Granada el 22 de Mayo de 1526

RODAJE DE LA SERIE CARLOS REY EMPERADOR, EN LA ALHAMBRA FOTO: ALFREDO AGUILAR

El duque de Arcos, Rodrigo Ponce de Léon, (1490 –1530) Alcaide mayor de Sevilla fue uno de los encargados de recibir en la Puerta de la Macarena de Sevilla a la  reina Isabel de Portugal, con motivo de su boda en el Alcazar de Sevilla el 11 de Marzo de 1526 con el Emperador Carlos V poco antes de pasar por Marchena.

Después de la boda la comitiva real y los embajadores internacionales pasaron por Marchena camino de Granada. El Palacio Ducal de Marchena acogió a la pareja de Emperadores recién casados y toda su corte de embajadores.

«Estuvimos en Sevilla desde el día 8 de hasta el 21 de Mayo en cuyo día partimos para Granada pasando por Marchena» dejó escrito el embajador de Venecia Andrea Navajero.

La comitiva de la reina pasó a España por Elvas el 7 de febrero y camino de Sevilla pasó por Cazalla, el Pedroso, Cantillana y San Jerónimo. Desde La Macarena hasta la catedral el Itinerario estaba adornado por siete arcos triunfales. La Catedral estaba adornada con tapices, joyas, antorchas y braseros perfumados. Recibida por una gran muchedumbre, la Emperatriz se dirigió al Alcázar, donde quedó alojada.

Fue acompañada a Sevilla por Fernando de Aragón, duque de Calabria, el arzobispo de Toledo, los duques de Badajoz y Medina Sidonia y los condes de Belalcázar, Monterrey y Aguilar, entre otros.

Rodrigo Ponce de León, que percibía rentas por valor de 30.000 ducados anuales, cantidad similar a la casas de Alba, fue conocido por las ordenanzas de Monte Palacio, en Marchena, y los regidores de Carmona le prestaron juramento de fidelidad. Al igual que sus antecesores luchó contra los Guzmanes pero la llegada del rey Carlos calmó momentáneamente los ánimos pero en 1520 la Guerra de las Comunidades provocó disturbios en Sevilla y su hermano Juan de Figueroa, se apoderó de los reales Alcázares de Sevilla por 24 horas. Fue enterrado en Santo Domingo de Marchena en 1530.

Ocho días más tarde llegó el Emperador Carlos de Gante conocido como Carlos V entrado por la Macarena. Se casaron en el Salón de Embajadores. Dijo misa y los veló, el arzobispo de Toledo y luego consumaron.

Esa misma noche, Domingo de Ramos, se celebró la misa de velaciones por mano del legado del Papa, el cardenal Salviati, actuando de padrinos Fernando de Aragón y la duquesa de Haro.

Estando «en su cámara, se acostó la emperatriz, é desque fué acostada, pasó el emperador á consumar el matrimonio como católico príncipe».  Las fiestas duraron varios días, aunque menos grandiosas de lo que se preveía; se dijo que por la Cuaresma. Hubo torneos en la plaza de San Francisco, y también fiesta de toros y juegos de cañas. Las fiestas se suspendieron con el inicio de la Semana Santa, el día 13 de mayo salió la Corte de Sevilla con destino a Granada pasando por Marchena.

La época más feliz la pasó la pareja imperial en Granada, donde gozaron de una prolongada luna de miel entre el encanto de los salones de la Alhambra y el hechizo de sus jardines.

Los cónyuges se enamoraron y la reina quedó embarazada en Granada donde el emperador Carlos mandó plantar unas desconocida flores persas que se convertirán en símbolo de Andalucía: los claveles.

Martín de Salinas contó que: «Su Majestad ha determinado de se casar…,y el fin porque se hace es porque Su Majestad quiere pasar en Italia a se coronar y quiere dejar en la gobernación a su mujer; y piensa haber con ella tanta suma de dineros que baste para hacer su viaje». 900.000 moneda pagó Isabel como dote a su marido.

Uno de los miembros de la corte imperial, el embajador de Venecia Andrea Navagero contó lo que vio en su viaje por Andalucía pasando por Marchena junto a la pareja imperial de recién casados y lo dejó escrito en un libro. Escritor y diplomático italiano, fue cronista oficial de la República de Venecia y embajador de ésta ante Carlos V y Francisco I de Francia.

Retrato de Andrea Navagero y Agostino Beazzano. Rafael Sanzio. 1516.

Lo primero que escribió sobre Sevilla tras instalarse en una casa de la calle de los Catalanes, fue una descripción de los palacios de la ciudad y de su nobleza destacando a la Duquesa de Medina Sidonia doña Ana de Aragón y el duque de Arcos.

«Solían estos señores de Castilla gobernarlo todo, no eran muy obedientes, y no se
dejaban dominar tampoco del rey. Redujéronlos el Rey y la Reina á los términos debidos, de modo que ya no tienen la autoridad y grandeza que antes». «Muchos de los primeros señores tienen á sus órdenes algunos centenares de lanzas ó de jinetes,: tienen gran mesa y se hacen servir con tantas ceremonias y reverencias como si cada uno fuera un rey» escribió el veneciano.

Isabel de Portugal. Lisboa (Portugal), 24.X.1503 – Toledo, 1.V.1539. Reina de España y emperatriz, esposa del emperador Carlos V. Primera hija de Manuel de Portugal el Afortunado (1469-1521) y de la infanta María de Aragón (1482- 1517), hija a su vez de los Reyes Católico.

«Entre los grandes de Sevilla el principal es del duque de Medina Sidonia que tiene más de 60.000 ducados de renta, que tiene por contrario al Duque de Arcos que no es tan rico aunque tiene cerca de 24.000 ducados de renta. Estos han sido grandes enemigos y se han hecho entre sí mucho daño».

«El duque de Medina es ahora hombre que vale poco y no sirve para nada, siendo necesario enseñarle lo que ha de decir cuando habla» mientras la duquesa Ana de Aragón hermana del arzobispo de Zaragoza sobrino del rey católico, mujer hermosa, gobierna la casa con un hermano del Duque de quién se dice que es más mujer que de su marido y que los hijos que tiene son de su cuñado».

«El día 21 de Mayo fuimos a Mairena, lugar del duque de Arcos que dista de Sevilla cuatro leguas. En el camino se ve a la izquierda Carmona y Alcalá de Guadaira a la derecha. El día 22 fuimos a Marchena que está del anterior pueblo a 5 leguas. Marchena es el pueblo principal del duque de Arcos que saca de él 12.000 ducados cada año. Aquí se crían buenos caballos de silla».

«El  23 fuimos a Osuna que hay cinco leguas. Osuna es del Conde de Ureña muy viejo pero muy diligente y cortesano famoso Juan Téllez que se hayó en la toma de Granada, habiendo sido antes partidario de la Beltraneja. El 24 llegaron a Estepa y el 25 a Antequera.

Ya en diciembre, la Corte se trasladó de Toledo a Valladolid, donde se instaló a partir del 24 de enero de 1527. Allí llegó la Emperatriz el 22 de febrero. El 21 de mayo de ese año Isabel dio a luz al futuro Felipe II,

LA INFLUENCIA AMERICANA EN SEVILLA

No pasó inadvertida para el embajador veneciano la influencia americana en la ciudad de Sevilla «salen tantas personas para el Nuevo Mundo que la ciudad se halla poco poblada y casi en poder de las mujeres. Todo el vino y el trigo que aquí se cría se manda a las Indias».

«Al llegar la flota de Indias entra en dicha casa gran cantidad de oro con el que se acuñan muchos doblones cada año; el quinto es para el Rey, y suele casi siempre montar cerca de 100.000 ducados cada año».

«Vi yo en Sevilla muchas cosas de las Indias y comí las raíces que llaman batatas, que tiene sabor de castañas. Vi también y comí, porque llegó fresco, un hermosísimo fruto que llaman -no dice el nombre- y tiene un sabor entre el melón y el melocotón, con mucho aroma».

«También vi algunos jóvenes (de América), que acompañaban a un frailes que había estado allí predicando. (…) Iban vestidos a su usanza, medio desnudos, y sólo con una especie de juboncillo o enagüetas; tenían el cabello negro, la cara ancha, la nariz roma, (…). Lo singular era un juego de pelota que hacían a estilo de su tierra: la pelota era especie de leño muy ligero y que botaba mucho, tamaño como un melocotón o mayor, no la batían con las manos ni con los pies, sino con los costados, lo que hacían con tal destreza que causaba maravilla verlo».