El cambio de tiempo se notará desde el lunes en Marchena, Arahal, Osuna, Écija y Utrera, con descenso de las temperaturas, viento del suroeste y probabilidades de precipitación que alcanzan el 70% en algunos puntos. El jueves aparece una segunda posibilidad de lluvia.
Con los datos disponibles este sábado 22 de agosto es que el lunes llegará un cambio de tiempo claramente perceptible, con más nubes, posibilidad de algunas lluvias, viento más intenso y temperaturas alrededor o por debajo de los 30 grados en buena parte de la Campiña. Después de una estabilización temporal, el jueves aparece una segunda ventana de posibles precipitaciones.
Después de un fin de semana todavía marcado por el sol y las temperaturas plenamente veraniegas, la Campiña sevillana podría comenzar la última semana de agosto mirando de nuevo al cielo.
La Agencia Estatal de Meteorología dibuja para el lunes 24 de agosto el primer momento de inestabilidad significativo en la comarca. En Marchena aparecen intervalos nubosos con lluvia escasa durante la primera mitad del día, con una probabilidad de precipitación del 50%, que se mantiene en el 40% durante la segunda mitad de la jornada. La máxima bajaría hasta unos 30 grados, frente a los 33 previstos durante el fin de semana.
Será un cambio más de ambiente que un temporal propiamente dicho. El viento también ganará protagonismo y AEMET contempla para Marchena viento del suroeste y rachas que podrían alcanzar aproximadamente los 50 kilómetros por hora durante el lunes.
La señal de lluvia es incluso algo mayor hacia el oeste de la Campiña. Utrera presenta para el lunes probabilidades del 70% durante la primera mitad del día y del 60% posteriormente, con cielo nuboso y lluvias débiles. La temperatura máxima se quedaría alrededor de los 30 grados.
En Arahal, AEMET eleva la posibilidad de precipitación hasta el 55% durante la primera mitad del lunes y el 40% posteriormente, mientras que la máxima rondaría los 31 grados. También aquí podría soplar con intensidad el viento del suroeste, con rachas previstas en torno a 50-55 kilómetros por hora.
El panorama es parecido, aunque algo menos lluvioso, conforme avanzamos hacia el este. En Osuna, la probabilidad alcanza el 45% durante la primera mitad del lunes, con una máxima de unos 30 grados. En Écija, AEMET marca igualmente un 45% inicialmente, aunque las temperaturas seguirán algo más altas, con máximas alrededor de los 32 grados.
Una segunda oportunidad de lluvia el jueves
El martes y el miércoles la atmósfera tendería de nuevo a estabilizarse, aunque sin regresar inmediatamente a los valores de calor más elevados. El siguiente día que conviene señalar en el calendario es el jueves 27.
La previsión de AEMET vuelve a introducir entonces una posibilidad de precipitación del 45% en Marchena, del 40% en Utrera, del 20% en Arahal y de aproximadamente el 45% en Osuna y el 50% en Écija. Al tratarse de una predicción a varios días vista, estos porcentajes pueden variar considerablemente conforme se acerque la fecha.
El jueves podría convertirse además en una de las jornadas más frescas de este tramo final de agosto. AEMET sitúa las máximas alrededor de 28 grados en Osuna, 29 en Arahal y Utrera, 30 en Marchena y 31 en Écija.
Será, por tanto, un pequeño respiro en una comarca acostumbrada durante agosto a jornadas considerablemente más calurosas.
¿Qué borrasca se acerca?
El cambio forma parte de una situación meteorológica más amplia que está afectando a la Península. La evolución de una potente borrasca atlántica y de diferentes vaguadas está favoreciendo un aumento de la inestabilidad, inicialmente mucho más acusado en el norte, nordeste y regiones mediterráneas.
Protección Civil ya había advertido esta semana de un cambio significativo del tiempo asociado a la entrada de aire más fresco de origen polar y al paso de una vaguada, con descenso generalizado de las temperaturas y precipitaciones especialmente importantes en el norte y este peninsulares.
La evolución prevista sitúa durante el domingo la borrasca aproximándose a Galicia y durante el lunes extendiendo la inestabilidad por el noroeste, mientras que la última semana de agosto podría resultar más fresca y húmeda de lo habitual en parte del oeste peninsular.
Eso explica por qué la Campiña sevillana queda en una posición periférica respecto al núcleo de la borrasca: no se espera, con los datos disponibles ahora, que Sevilla soporte el grueso del episodio, pero sí puede recibir nubosidad, viento y precipitaciones asociadas al paso de sus frentes y líneas de inestabilidad.
Sin aviso meteorológico por ahora
Otro dato importante para evitar alarmismos es que AEMET no refleja actualmente avisos meteorológicos para la zona de la Campiña sevillana en las previsiones consultadas. El sistema Meteoalerta trabaja con un horizonte máximo de 72 horas, por lo que esta situación deberá revisarse conforme avance la semana.

