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Carola Ortiz rescata en «Cantareras» el folclore perdido de las mujeres

La artista Carola Ortiz ha lanzado su cuarto proyecto en solitario, «Cantareras», un álbum y espectáculo que representa una fusión única de folklore, música medieval, jazz y electrónica. Este disco es una recopilación de folcore tradicional de tradición oral de diversas partes de España que tienen a la mujer como centro que es uno de los más desconocidos, al haberse perdido en gran parte. 

DISCOS DE CAROLA ORTIZ

Con «Cantareras», Ortiz busca explorar y dar vida a la tradición oral femenina de la Península Ibérica, ofreciendo una perspectiva contemporánea a canciones y romances que reflejan momentos cruciales en la vida de las mujeres, como el cortejo, el matrimonio, la maternidad y la muerte. Es por tanto una investigación etnográfica, musical, documental e histórica que tiene forma de disco. 

Las cantareras eran las mujeres que iban a por agua con grandes cántaros a las fuentes cuando en cada pueblo había solo dos o tres fuentes púbñicas. Con ellas nacían historias de amores y desamores, que van reflejándose en coplas, romances y todo tipo de canciones. Los cantareros eran los alfareros especializados en recoger el barro y fabricar cántaros, tradición que dejó en Marchena el nombre de una calle. 

LA TREMENDITA CANTA LA DONCELLA GUERRERA

La aportación sevillana a este disco de Carola Ortiz viene de Rosario La Tremendita artista flamenca. Rosario «La Tremendita» es una destacada cantaora flamenca nacida en el barrio de Triana de Sevilla. Además de ser una figura prominente en el cante jondo, Rosario es también compositora, productora, letrista y multiinstrumentista, lo que refleja su versatilidad y profundidad artística en el mundo del flamenco​​.

En este disco La Tremendita canta el «Romance de la Doncella Guerrera» es una composición poética perteneciente a la tradición de los romances españoles, del que se conserva una version sefardí tucca en Izmir, y otra sevillana, donde los judíos llevaron las tortas de manteca marcheneras conectando la tradición española con la de otros puntos mediterráneos.   Este romance narra la historia de una joven que se disfraza de hombre para ir a la guerra, una temática recurrente en la literatura española y europea medieval y renacentista usando las mismas escalas y fuentes musicales.

UNA MUJER GUERRERA EN MARCHENA 

El romance de «La mujer guerrera» y el caso de Elena de Céspedes presentan similitudes en su temática. Elena de Céspedes fue una figura histórica del siglo XVI en España que desafió las normas de género de su época. Se hizo pasar por hombre para ejercer como cirujano y soldado, casándose incluso con una mujer sirviendo a los Ponce de León en Marchena y Arcos.

La conexión entre Elena de Céspedes y el romance radica en la representación de mujeres que desafían las expectativas de género de su tiempo, mostrando valentía, habilidad y autonomía en un contexto dominado por hombres. Estas historias resaltan la capacidad de las mujeres para desempeñar roles considerados masculinos y cuestionan las restricciones impuestas por la sociedad en base al género.

LOS CANTAREROS DE MARCHENA

Los cantareros de Marchena, tradicionalmente establecidos en la calle Cantareros, eran conocidos por su habilidad en la alfarería y cerámica. En 1719, se documentó que los alfareros estaban causando molestias en el centro de la ciudad debido al humo de sus hornos, lo que llevó a una propuesta de reubicarlos en las afueras, como en el siglo XV​​.

En el siglo XIX, Marchena contaba con cuatro alfarerías, y se encontraron en la iglesia de San Juan 17 formas distintas de vasijas que datan de 1556, incluyendo cántaros, cantimploras, lebrillos, fuentes, morteros y queseras. A principios del siglo XX, aunque había muchos alfares, solo dos familias se dedicaban a hacer cacharros de barro, destacándose la familia de Manuel Vicente, conocida como los Perea​​.

EL REPERTORIO DE CANTARERAS

El proyecto «Cantareras» se inspira en las mujeres que antiguamente llenaban las cántaras de agua en fuentes y ríos, un oficio tradicionalmente femenino. El título combina las palabras «cantar» y «úter», simbolizando la expresión de las vivencias y emociones femeninas a través de la música.

El repertorio de «Cantareras» incluye canciones como «La doncella guerrera», «Ahechao de las malas lenguas», «L’angelet del vetlatori», y muchas otras, cada una con un sabor único que combina la tradición con innovaciones musicales. Los músicos colaboradores en este proyecto incluyen a Mario G. Cortizo en la producción musical, Miriam Encinas Laffitte en instrumentos variados, Alex Guitart en instrumentos de percusión y cuerdas, y Pau Lligadas en contrabajo y guitarra española, entre otros.

Ahechao de las malas lenguas

Además, «Cantareras» cuenta con colaboraciones especiales de artistas como Xabier Díaz, Rosario La Tremendita y Eliseo Parra. El proyecto ha sido apoyado por entidades como el Ayuntamiento de Barcelona, la Fira Mediterrània de Manresa y el Museu del Càntir d’Argentona.

Carola Ortiz, con una trayectoria impresionante en el mundo del jazz, la música clásica y las músicas del mundo, sigue desafiando fronteras y explorando nuevas formas de expresión musical. Con «Cantareras», no solo rinde homenaje a la rica herencia musical de la Península Ibérica, sino que también abre un diálogo con el presente, ofreciendo una experiencia sonora que es tanto una celebración de la tradición como una visión audaz hacia el futuro.

EL FOLCLORE SEFARDI DE ESMIRNA 

El repertorio del folclore sefardí de Esmirna es una rica colección de tradiciones musicales y literarias que reflejan la herencia cultural de los judíos sefardíes que vivieron en Esmirna (actual Izmir, Turquía).

Este repertorio incluye Las canciones sefardíes de Esmirna abarcan desde baladas y romances hasta canciones de cuna y de boda. Estas canciones suelen ser en judeoespañol (ladino), un idioma derivado del español medieval. La música sefardí de Esmirna se caracteriza por influencias de la música turca, griega y mediterránea, con instrumentos típicos como el oud, el kanun y la darbuka.

El folclore sefardí también incluye una rica tradición de cuentos, leyendas y parábolas, que a menudo contienen enseñanzas morales o espirituales. Las celebraciones y festividades judías en Esmirna se acompañaban de música y canciones específicas, reflejando tanto las raíces sefardíes como las influencias locales.

EL ROMANCERO DE MARCHENA

Las mujeres también eran las que conservaban y cantaban la tradición oral recopilado en el «Romancero de Marchena» recopilado en 1981 por Juan Pablo Alcaide, quien lo incluyó como parte de su tesis doctoral presentada en 1983 en la Universidad de Sevilla recogiendo 102 versiones de 54 temas, todos conservados por mujeres y se publicó en 2022 en una versión actualizada. 

Rafael Infante, director de la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Sevilla, destacó la relevancia de estos romances, señalando que el pueblo gitano ha sido fundamental en su conservación a través de su tradición oral e itinerante.

Estos romances reflejan las influencias de diversas culturas, como la judeo española, y se utilizaban como entretenimiento narrativo. Entre los temas más destacados del «Romancero de Marchena» se encuentran el Romance de Gerineldo, el Amor infiel, aventuras amorosas, temas religiosos, y otros relacionados con la historia y el folclore local.